Palomita de maíz

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FINDE – 3 a 5 de junio

Escrito el 7 junio, 2022

Cada semana, los colaboradores de Palomita de maíz responden la pregunta: entre series y películas, ¿qué viste el pasado fin de semana?

 

Alessandra Rangel

Jurassic World Dominion

A pesar de que no fui fan de la entrega previa y de mi decisión por abandonar esta saga por completo, la posibilidad de ver a Sam Neill y Laura Dern de nuevo como Alan Grant y Ellie Sattler fue muy tentadora como para dejarla pasar. No obstante, mis preocupaciones fueron confirmadas al ver el resultado final de Jurassic World Dominion, una película tan boba y sin sentido que no ofrece nada a una franquicia que empeora conforme avanza.

De hecho, la película es otro ejemplo perfecto de cómo la nostalgia y el fan service van en contra de la creatividad, pues se nota que los guionistas de la cinta están más preocupados por llegar a ciertos lugares (por ejemplo, Ellie haciendo la misma cara y movimiento de cuándo ve un dinosaurio por primera vez en Jurassic Park) que dar sentido a su historia, efectivamente arruinando relaciones y conjeturas que funcionaban mejor sin respuesta tácita. Entre los aspectos salvables de la película están Sam Neil y el personaje nuevo de DeWanda Wise, quién hace mucho con lo poco que tiene. Muchos dinosaurios, una trama floja que convenientemente pone al elenco nuevo y al viejo en el mismo lugar, y algunas secuencias de acción les esperan a aquellos valientes masoquistas que quieran ver esta propuesta.

Disponible en cines.

 

Fourteen

Presente en mi lista de pendientes desde hace meses, por fin pude ver Fourteen de Dan Sallitt. Estrenada en 2019 y filmada en Nueva York con un presupuesto evidentemente minúsculo, lo poco que la película tiene en dinero lo compensa con la representación realista de una amistad que se va enfriando conforme pasan los años, y de la manera en que las decisiones personales y la vida misma marcan el camino de cada quién.

Mara (Tallie Medel) y Jo (Norma Kuhling) son dos amigas desde la preparatoria que viven en Brooklyn. Mara es tranquila, madura y pragmática, mientras que Jo es impredecible, inestable y aventurera; también posiblemente tiene problemas mentales o de drogas. Es este misterio el que poco a poco define su relación y el que establece una barrera entre ambas que nunca desaparece. Aunque Mara quiere ayudarla, también quiere preservar su estabilidad emocional. ¿Hasta qué punto sigues ayudando a una persona que no quiere ser ayudada? La película intenta responder esto a través de la presentación de la vida de ambas mujeres y la forma en que las dos van por su vida. Fourteen es una representación realista y cero romantizada sobre las relaciones adultas que recomiendo ampliamente.

 

Carlos Ruiz

Vuelo nocturno

Con solo 85 minutos, Red Eye es una cinta del difunto Wes Craven que es entretenida con toda la tensión que carga. A diferencia de las entregas de Scream o Pesadilla en la calle del infierno, aquí no hay un villano slasher, tan solo un Cillian Murphy que atormenta a Rachel McAdams en una carrera contra el tiempo en medio de un vuelo de corta distancia. Siendo el maestro del terror, Craven no se ve limitado por un espacio confinado ni por un reparto limitado. Más bien usa cada una de sus habilidades para crear tensión conforme el filme avanza, incluso cuando la situación se dirige hacia un entorno menos controlado.

Sin hacer comparaciones sin equivalencia, este es el filme más hitchcockiano del director estadounidense, empezando por el aprovechamiento de un espacio limitado y terminando la película en el momento preciso. Compacta y ligera en trama – el título y el póster que encuentran en Netflix son suficientes para saber por dónde va la película –, recomiendo Vuelo nocturno para cuando tengan un rato libre y quieran ver una película que los mantendrá al filo del asiento.

Disponible en Netflix.

 

Batman (1989)

Siempre he sido más fan de Batman que de Superman. En cuanto a íconos de DC, Batman siempre me llamó la atención por su majestuosidad. Igualmente, todo el mundo sabe que Superman (1978) de Richard Donner fue la génesis del género de superhéroes que dio luz a esta película, pero Batman (1989) de Tim Burton está en un nivel distinto.

Puede ser que la película tenga algunas cosas que no terminan de cuajar, pero verla es una experiencia irrepetible. Desde la inspiración del cine noir y el expresionismo alemán en los grandes edificios de Ciudad Gótica, Batman captura un sentido de asombro ante la figura del héroe que se ha visto pocas veces en las subsecuentes adaptaciones del personaje. Envuelto en oscuridad, así como Michael Keaton se envuelve en látex para hacer del justiciero enmascarado, el Batman de esta película luce más como una leyenda urbana o algo salido de una historia de terror: un hombre murciélago a prueba de balas que acecha a cualquier malhechor en Ciudad Gótica. De paso también nos da a Jack Nicholson como el Guasón, una de las cosas más camp que le pudo haber pasado al cine de superhéroes. Por razones obvias, esta película marcó a una generación y a todo un género.

Disponible en HBO Max.

 

The Boys, temporada 3, capítulos 1-3

The Boys ha regresado con su tercera temporada y, como se ha vuelto costumbre, liberaron los primeros tres capítulos de la temporada en un solo día. Estos episodios dejaron en claro que tal vez a los creadores se les subió la popularidad del programa y aumentaron no solo la violencia (bien hecha, por cierto), sino también los temas serios.

Los temas de masculinidad tóxica y el culto a la personalidad que la serie intenta transmitir no son mala idea, pero la ejecución deja mucho que desear. Las escenas donde esta toxicidad se presenta son muy fuertes, pero igual hablamos de un programa en donde un Aquaman light tiene que comerse un pulpo vivo. Esperen, uno de estos momentos es tratado de manera seria por la serie y el otro es un completo chiste.

Tal vez el balance entre la sátira y la demostración de actos inhumanos de una manera tan real y aterradora está dejando de funcionar, o a lo mejor algo está fallando en los guiones de una serie que, a pesar de tratar temas contemporáneos, solía sentirse más como escapismo que un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Yo culpo a la falta de reflexión y soluciones que esta misma ofrece. Mi última esperanza es que esto no empeore y pueda continuar con la serie sin miedo de sufrir un ataque de pánico.

Disponible en Prime Video.

 

Barry, temporada 3, capítulo 7 (Candy asses)

Barry no ha sacado un episodio malo en su tercera temporada. La manera en que la serie balancea el humor negro con temas de suma seriedad siempre ha sido algo que admirar y este es el fuerte del episodio, con momentos con terribles implicaciones que se ven integrados a chistes perfectamente ejecutados.

En este episodio, penúltimo de la temporada, Barry (Bill Hader) pierde la centralización del tiempo en pantalla después de ‘sobrevivir’ al envenenamiento que sufrió al final del episodio pasado y da paso a uno que se centra en los personajes secundarios, quienes brillan con tan solo unos minutos de protagonismo cada uno.

Stephen Root, como siempre, es una delicia como Fuches, quien sigue en su búsqueda de venganza contra Barry por la traición sufrida. Anthony Carrigan nunca dejará de sorprenderme como NoHo Hank y a los extremos que un personaje tan simple, pero tan simpático, llega. Henry Winkler siempre ha sido bueno como Gene Cousineau, de hecho, toda la temporada ha sido muy generosa con él de manera que se roba escena tras escena. No obstante, Sarah Goldberg es quien se lleva todas mis palmas al mostrar una faceta de Sally que es tan sorpresiva que quedé boquiabierto al ver al personaje terminar de esa manera y la labor titánica de Goldberg para vender ese momento.

Disponible en HBO Max.

 

Cesar Guedez

Fire Island

La nueva adaptación de Orgullo y Prejuicio, el clásico de Jane Austen, llegó esta semana en forma de una comedia romántica gay electrizante, repleta de un humor mordaz que hace sátira de muchos de los problemas modernos que se manejan en la comunidad, describiendo de manera madura el respeto a las distintas maneras de vivir la sexualidad y el romance. Un grupo de amigos cumple con la tradición anual de pasar sus vacaciones en un lugar paradisíaco llamado Fire Island, conocido como el “Disneyland de los gays”. El conflicto inicial parte de las diferencias entre dos de los chicos del grupo: Noah (Joel Kim Booster) es espontáneo, activo sexualmente y sin ninguna intención de establecer una relación romántica. Howie (Bowen Yang) no tiene ganas de tener intimidad con nadie con quien no se sienta comprometido a nivel emocional.

Los choques de estos amigos es el punto clave de la trama, mientras Noah le insiste a Howie que tenga sexo casual durante el viaje. El humor ácido y escandaloso que la cinta maneja es efectivo, especialmente en una hilarante escena que menciona a varias de las actrices de Hollywood conocidas como “íconos gays”. Aunque el director Andrew Ahn tiene dificultades para manejar el drama y los momentos serios, se aprecian los comentarios oportunos. Fire Island aborda el clasismo, racismo y el body shaming que hay dentro de la comunidad gay, y ofrece un mensaje sobre la tolerancia a las diferencias que tenemos con nuestras amistades, comprendiendo que es egoísta intentar cambiar algunas de sus actitudes porque no complacen nuestros ideales.

Disponible en Star+.

 

White Lie

Este tenso e incómodo drama canadiense demuestra que la dupla de directores Calvin Thomas y Yonah Lewis son talentos que seguir. White Lie comenta con una frialdad implacable sobre muchos de los asuntos de la era digital que crean preocupaciones y debates constantes a través de Katie (Kacey Rohl), una estudiante universitaria que ha fingido tener cáncer durante el último año para recibir prestaciones económicas, una beca en su costosa universidad, y la aclamación y afecto de otras personas al convertirse en una influencer de mensajes de positividad. Desde el inicio, el espectador conoce la mentira de Katie, la cual se pondrá a prueba cuando su universidad le exija un registro médico que compruebe su historial.

La trama sigue a Katie en un viaje de tensión brutal, que se cocina con paciencia e inquietud, cuando intenta mantener su mentira. El tratamiento de la película es triunfal al hablar sobre la percepción que tenemos de estas figuras públicas de “inspiración”, la mirada social que existe ante la enfermedad – desde la lástima hasta la mencionada inspiración –, y los cuestionamientos éticos que surgen en un momento en el que cualquiera puede utilizar plataformas como GoFundMe para pedir donaciones, sin tener la certeza de quién está detrás de esa pantalla y qué tan cierto es lo que dice. Gracias a un guion excelente y una actuación estelar de Kacey Roh, la película no se va por el camino fácil de tildar a Katie como una psicópata. White Lie es una fábula perversa que observa tanto a su protagonista como a nosotros mismos, en todo lo que vemos y criticamos en una época de apariencias y consumismo para aliviar los vacíos emocionales que tenemos.

Disponible en iTunes.

 

J. Alejandro Becerra

Rock of Ages

En 2012 mi instinto me dijo que evitara este musical basado en los éxitos del hair metal ochentero. Diez años después, me hallo en una retrospectiva accidental de la carrera de Tom Cruise, por lo que tuve que contradecir a mi instinto, el cual estaba en lo acertado.

No sé qué es peor, el paupérrimo nivel de la puesta en escena de los números musicales, que son tantos que ninguno destaca por motivo alguno, el ánimo Glee – es decir, edulcorado, falso, sobreproducido – de cada interpretación, el hecho de que hayan escogido las canciones más conocidas y cursis, o que Alec Baldwin interprete al dueño del ficticio salón de conciertos como si fuera Jack Donaghy, su afamado personaje de la comedia 30 Rock, pero alcohólico, gay y de pelo largo, o que lo hayan emparejado con Russell Brand como Russell Brand, es decir, molesto, agudo y sin encanto.

En este miasma de clichés aparece Tom Cruise como el dios del rock, Stacee Jaxx, quien ha perdido la voluntad de vivir y de crear, pero es devuelto a la vida por una despampanante Malin Akerman. Hubiera preferido que esta subtrama, con un Cruise sin playera el 95% del tiempo (recién cumplidos los 50 años), fuera el tema central de la cinta, en lugar de seguir el predecible romance entre Julianne Hough (su actuación es atribuible en 75% a su cabello) y Diego Boneta (que hace lo que puede).

Disponible en HBO Max.

 

Oblivion

Como decía, la fiebre por Tom Cruise se ha apoderado de mí, y esta película, dirigida por Joseph Kosinski, presenta al mismo dueto director/protagonista que el más reciente estreno, Top Gun: Maverick. Sin dar spoilers, solo quiero señalar que es indicativo del carisma desmedido de Cruise que con frecuencia interprete a símbolos de la perfección humana, o al menos a personajes que se aproximan a ese ideal y que no veamos nada malo en ello.

Si algo me ha quedado claro viendo esta y otras cintas del actor es que nunca me harto de él y que su sonrisa psicótica y cejas perfectas siempre serán sinónimo del Cine con mayúsculas. Otra cosa que Oblivion me recuerda es que había un momento en que Olga Kurylenko protagonizaba películas de Hollywood, ya fuera aquí, en To The Wonder o inexplicablemente como la agente boliviana en Quantum of Solace al lado de Daniel Craig. Cuánto hemos perdido.

Disponible en HBO Max y Netflix.

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