How to Make Millions Before Grandma Dies: el invaluable regalo del tiempo
Dirección: Pat Boonnitipat.
Guion: Thodsapon Thiptinnakorn, Pat Boonnitipat.
Elenco: Putthipong Assaratanakul, Usha Seamkhum, Sanya Kunakorn, Sarinrat Thomas, Pongsatorn Jongwilas, Tontawan Tantivejakul, Duangporn Oapirat, Himawari Tajiri.
País: Tailandia.
Palomómetro:![]()
Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt31392609/

No hay nada más cruel que el paso del tiempo y no hay mejor regalo que le puedas dar a alguien que tu tiempo personal. Estas dos verdades representan la naturaleza de las interacciones humanas. Ante la demanda excesiva de productividad en busca de la independencia financiera, también llamada explotación capitalista, es fácil sentir que el tiempo se nos va volando, y cuando menos nos damos cuenta hemos dejado pasar personas y situaciones inmedibles, enfocados en lo que creemos que debemos lograr.
Sin embargo, nunca es demasiado tarde para buscar una redención y hacer el invaluable regalo del tiempo a alguien que amamos. De esto trata principalmente How to Make Millions Before Grandma Dies, película enviada por Tailandia como su representante en los próximos premios Óscar. El debut cinematográfico de Pat Boonnitipat se ha convertido en un fenómeno viral en el sudeste asiático por ganarse las lágrimas de sus espectadores, al punto de que entregan cajas de pañuelos antes de entrar a la función.
Lejos de ser un melodrama manipulador, el filme es una de las reflexiones más honestas y devastadoras que he visto sobre el verdadero significado de la familia, con todos los matices amargos que esto implica. Además, reconoce que la empatía puede ser sanadora para los vínculos filiales, y que esta únicamente se obtiene a través del tiempo de calidad y la convivencia.
Cuando conocemos a Amah (Usha Seamkhum), la abuela que da título a la película, queda claro que es una mujer amargada, excéntrica y con valores tradicionales arraigados. Durante una visita al cementerio, expresa a sus hijos y nieto M (Putthipong Assaratanakul) que ya tiene planes para su funeral y que desea adquirir una costosa parcela cuando pase a mejor vida, haciéndoles prometer que cumplirán con los rigurosos rituales funerarios, de lo contrario, volverá para espantarlos.
Los tres hijos de Amah lidian con ella de maneras diferentes, pero tras un abrupto diagnóstico terminal, su nieto M toma el liderazgo y se va a vivir con ella para cuidarla, ayudarla con su trabajo y asegurarse de que siga el tratamiento médico. El interés de M por cuidar a Amah viene de ver a la anciana como un negocio, esperando terminar con una jugosa herencia al interpretar el rol del nieto del año. Si bien su fin es cuestionable, el medio es noble, y más importante aún, el guion apremia la compasión y evita tajantemente los juicios facilistas hacia M, dándole una redención merecida.
How to Make Millions Before Grandma Dies recuerda a grandes referentes del cine asiático tales como Hirokazu Koreeda y Edward Yang al explorar dinámicas familiares complejas con un lente culturalmente enriquecedor. Boonnitipat y su coguionista Thodsapon Thiptinnakorn entienden que la visión utilitarista y aprovechada que se tiene hacia los ancianos es deshumanizante. Después de criar a una familia con las mejores capacidades emocionales y financieras que tuvieron, muchos abuelos llegan al final de sus vidas con el peso de la soledad, rodeados de un interés casi exclusivo por el patrimonio que pueden dejar a sus seres queridos.
En la película, la vejez se presenta no solo como un periodo de cruel soledad, sino como un tiempo en el que las libertades individuales son limitadas. Por un lado, está Kiang (Sanya Kunakorn), el hijo mayor de Amah, un hombre adinerado que desea controlar la vida de su madre y sentenciarla a pasar el resto de sus días en cama, o el hijo menor Soei (Pongsatorn Jongwilas), un parásito aprovechador que manipula a su madre para sacarle dinero. La única que ve a Amah como un ser humano es su hija Sew (Sarinrat Thomas), la madre de M, pero la historia también muestra que ser mujer en sociedades asiáticas patriarcales es un suplicio, ya que ninguno de los esfuerzos de Sew son suficientes para ponerla a la par de la incompetencia de sus dos hermanos varones, idolatrados y defendidos por Amah a capa y espada.
La empatía de How to Make Millions Before Grandma Dies permite comprender que ser parte de una familia es una experiencia abrumadora por la frustración de no poder cambiar las dinámicas internas, pues al final somos una simple pieza de ajedrez en el tablero familiar. La película deja a un lado la filosofía cursi de la armonía familiar y de cómo tenemos que amarnos a la fuerza, en su lugar aceptando la visión realista de que el malestar, el desequilibrio e, incluso, el odio son naturales en estas dinámicas. Aun así, en el núcleo está una relación abuela-nieto que es enternecedora porque se da el tiempo suficiente para comprender la visión del mundo desde la perspectiva de ambos.
Assarattanakul, conocido por su nombre artístico Billkin, es una revelación en su primer rol protagónico en un largometraje. M es un reflejo del contradictorio hedonismo de la juventud del siglo XXI: parece indolente y desinteresado ante su futuro y cualquier cosa que no sea un disfrute inmediato, pero, al mismo tiempo, siente la presión de verse inmerso en un mercado laboral abarrotado y de lograr su independencia por su propio pie. Billkin es seductor y carismático sin ser pedante, y es fácil verse reflejado en su impotencia por no cambiar dinámicas familiares existentes desde mucho antes de que él naciera.
Por su parte, Usha Seamkhum, quien hasta el momento solo había actuado en anuncios comerciales, tiene una presencia magnética que no se estanca en un rol cómico y sarcástico como la abuela Amah. Seamkhum nos lleva por un viaje amargo que explora desde el costo físico y emocional de lidiar con una enfermedad terminal, hasta el darse cuenta de lo solitaria y pragmática que se ha vuelto su vida a medida que ha envejecido.
La fotografía de Boonyanuch Kraithong merece mención por su manera de componer escenas poéticas en compañía de la banda sonora de Jaithep Raroengjai. La construcción de planos es inteligente y alegórica al utilizar las miradas, el contacto físico y el encuadre de los personajes y los escenarios para transmitir el deseo de M y Amath de escapar de las propias cárceles que se han construido para ellos mismos.
Al final, lo que hace llorar en How to Make Millions Before Grandma Dies no es la obviedad de la inminencia de las enfermedades, la vejez y la muerte, sino la contemplación del miedo al vacío que la pérdida deja en nosotros y la aterradora posibilidad de que todos, al llegar a la vejez, podemos contemplar una soledad y un aprovechamiento por parte de terceros que la muerte puede convertirse en un paraíso. Es una película hermosa, abrumadora y catártica sobre la imposibilidad de dejar ir y los deseos de aferrarnos a las personas y los recuerdos que tenemos de ellas. Aunque deja los ojos húmedos al terminar, se presenta como una celebración de la vida.

Psicólogo desde 2018, cinéfilo de toda la vida. Me apasiona el cine independiente, los documentales y la animación. Entre mis cineastas favoritos se encuentran Michael Haneke, Abbas Kiarostami, Richard Linklater, Ken Loach, Kelly Reichardt y Céline Sciamma por su sinceridad y humanismo al entender los complejos matices del ser humano. Quizá fue la película Boyhood (Linklater, 2014) la que me hizo dar cuenta de la capacidad de belleza que tiene el cine como un medio para transformarnos a partir de historias que conecten a nivel emocional, reflejen o no nuestras experiencias de vida. Desde entonces, muchas películas han cambiado mi perspectiva no solo del séptimo arte sino de la vida en general.
