RUN, recapitulación capítulo 5: Jump

Escrito el 14 mayo, 2020 @alessandra_kr

En dónde la puedes ver: Todos los domingos en HBO y/o HBO Go.

Creadora: Vicky Jones

Directora: Natalie Bailey

Elenco: Merrit Wever, Domhnall Gleeson, Phoebe Waller-Bridge, Rich Sommer, Tamara Podemski, Archie Panjabi.

País: Estados Unidos

Palomómetro (quinto capítulo)

Más información de la serie: https://www.hbo.com/run

*Este recap contiene spoilers acumulados de Run.

Run, nos encontramos una vez más. A solo dos capítulos de su final, este episodio contó con algunos picos interesantes de acción e intriga. Sin embargo, la serie sigue jugando con mi paciencia, pues otra vez nos encontramos retrocediendo hacia lo poco que se avanzó en los 30 minutos de duración de este capítulo. En estos momentos, esto ya se siente cómo una pesadilla absurda colmada por errores increíblemente estúpidos de los personajes, así como por una falta constante de comunicación.

Este episodio inicia con un flashback; ahora vemos la escena completa de aquel video que Fiona utilizó para amenazar a Billy. El irlandés explica a la cámara el plan ideal que él y su “amor” definieron años atrás: mandarse el mensaje de RUN y pasar una semana viajando. Al final de ésta, ambos deben decidir qué hacer: quedarse juntos o nunca volverse a ver.

Billy comenta que ya se han mandado este mensaje en dos ocasiones anteriores. En la primera, ella no respondió, en la otra, él estaba ocupado. No obstante, hoy siente algo raro, algo que lo hace querer mandar el mensaje. Es aquí cuando se entiende lo que está haciendo: un pitch para escribir un libro. Si ella responde con RUN, lo que pase después será la premisa de su nuevo proyecto literario. Mientras Fiona concluye la filmación, nos damos cuenta de que todo esto es una maniobra de negocios. Aunque Billy muestre cierta incomodidad, la decepción y sospecha que nos deja es aún mayor. ¿Cómo pudiste, Billy?

Regresando al presente, y tal y como el nombre del capítulo lo dice, Fiona ha saltado del tren con el dinero de Billy. La adrenalina está a todo lo que da para los amantes en crisis. Ruby, con hambre de acción – y queriendo recuperar el dinero – convence a Billy de ir tras Fiona. Después de unos saltos nada impresionantes, y de que Billy tarde siglos en recuperarse, ven a Fiona a la distancia y van tras ella mientras intercambian algunos gritos insultantes y amenazantes.

Después de lo que parecen horas y kilómetros recorridos, pero que en realidad son unos cuantos metros, Billy y Ruby llegan a una cabaña. Ahí, sin sorpresa, está Fiona atendiendo sus minúsculas heridas después de caerse durante la “persecución”.

En una discusión acalorada en la que se exhibe el privilegio económico y el egocentrismo de Billy, la necesidad monetaria de Fiona y la complicidad entre las dos mujeres ante el privilegio de él (lo cual, honestamente, no se siente tan orgánico como se hubiera deseado), las cosas siguen sin avanzar. Ante este punto muerto, el drama del esposo de Ruby regresa.

Mientras que Ruby está al teléfono con Laurence (igual, nada importante sucede), se escucha barullo en el cuarto de arriba. Cuando cuelga y llega, la terrible situación se vuelve aún más terrible: en el forcejeo entre Billy y Fiona por el dinero, ella cae por la ventana.

En shock, ambos bajan para revisar el cuerpo. Oh, no, Fiona ha muerto, pues cayó encima de algo puntiagudo situado estratégicamente debajo de la ventana. ¿Qué podría pasar en este momento? Por supuesto. Laurence llama de nuevo.

Ahora éste le ruega a Ruby que no diga que está teniendo un amorío con Billy. Lo que sea, pero eso. Pobre Laurence, siento empatía por él y por el nivel de sufrimiento que Rich Sommer le da a su papel; el problema es que este personaje es inoportuno e inaguantable.

Aprovechando este momento de vulnerabilidad, Ruby niega estar con Billy. Por esto – y aunque Laurence esté viendo los mensajes entre Ruby y Billy (gracias nube de Apple) – éste define una cita con ella: el viernes la recogerá en el spa en el que se supone que está. ¿Y cuál es la respuesta de Ruby? Aceptar mediante el silencio. ¿Ya comenté que mi paciencia está en el límite?

Regresando a la crisis del cuerpo asesinado, Ruby es la única que mantiene la cordura, pues Billy está en shock, pensando en hablar a la policía y vomitando por todo el lugar. Ruby lo convence de huir de la zona de crimen, y, obviamente, tomar el dinero con ellos. ¿Qué vemos antes de alejarnos con ellos? ¡Una persona saliendo de la cabaña y corriendo despavorido en la dirección contraria!

Después de caminar, ahora sí, por horas, Ruby y Billy se encuentran con una mujer que examina a un animal muerto (Phoebe Waller-Bridge con acento estadounidense). Después de un intercambio incómodo, la mujer que resulta ser taxidermista (claro, ¿por qué no?) accede a llevarlos a la estación de tren más cercana. Ya ahí, Billy y Ruby aceptan que lo que acaba de suceder marca un antes y un después en sus vidas. Pero, bueno, por lo menos están juntos.

En uno de los momentos más exasperantes del capítulo y de la serie, Ruby se da cuenta en el baño que su celular no está en su bolsa (seriously, Ruby). Billy retoma la calma y afirma que tendrán que regresar en sus propios pasos hasta encontrar el teléfono. ¿Será que lo dejó en el carro de la mujer misteriosa que les dio el aventón o en la escena del crimen?

Así, lo poco que avanzaron en el capítulo se va por un tubo. Ahora van de regreso. Por lo menos Billy lo tomó con calma. Y yo, ¿ustedes se preguntarán? Yo estoy llegando al punto en el que quiero que todos mueran y la historia termine lo más pronto posible…

Pase lo que pase, ya no hay vuelta atrás a esos momentos de emoción, coqueteo y frustración emocional. Un crimen ha sido cometido, ahora las preguntas son, ¿qué les depara el destino y qué tan fuerte es su vínculo? Ya solo quedan dos semanas para descubrirlo.

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