Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Nuestra película: la horrible noche

Escrito el 16 noviembre, 2022 @JuanRod_52

Dirección: Diana Bustamante.

Guion: Diana Bustamante.

Países: Colombia, Francia.

Palomómetro:

Más información del documental: https://www.imdb.com/title/tt22802736/

Nuestra película. Dir. Diana Bustamante. 2022.

El himno nacional de Colombia, el cual indulgentemente los colombianos aseguramos que es el “segundo himno más hermoso del mundo”, dice en su primera estrofa “¡Cesó la horrible noche! La libertad sublime derrama las auroras de su invencible luz”. Esta frase era entonada por un coro de niños, vestidos en coloridos overoles decorados con pentagramas, en un video que abría y cerraba la programación de la televisión nacional en los años 80. La importancia de esta imagen yace en su contraste, casi irónico, con el contenido de violencia constante que diariamente llegaba a las pantallas de los hogares en la época que hacía de la emisión del noticiero de las siete una horrible noche incesante.

Estas imágenes, que terminarían sepultadas en los sótanos de edificios gubernamentales y canales privados, mal sistematizadas y refundidas entre los incontables fotogramas que se producen diariamente para registrar “la realidad del país”, son rescatadas por Diana Bustamante para construir Nuestra película, su ópera prima. Un ensayo documental que navega el inmenso archivo del auge de la violencia política y del narcotráfico en los 80 y 90, cuestiona el sentido o sinsentido en la sobreproducción de imágenes impactantes y encuentra una resonancia aterradora que afronta lo que un día se consideró cotidiano en Colombia.

El cine es un mecanismo de memoria y testimonio. Hay una obligación moral que cuestiona a los realizadores sobre la responsabilidad social que tienen ante la historia de su país. En Colombia esto inevitablemente gravita a las diferentes etapas del conflicto, desde la violencia bipartidista de los 40 (Confesión a Laura [Jaime Osorio Gómez, 1990]) hasta el inicio de los movimientos guerrilleros en los 50. Sin embargo, en el caso de los años 80 y 90, caracterizados por el odio político y el asedio del narcotráfico, la televisión se apropió de su narración con el infortunio de recaer en la dramatización que glorificaba a figuras como los narcotraficantes y el terror que infundían en el país.

Contrastantemente, en el caso de Nuestra película, esos rostros usuales desaparecen, dando espacio a las personas y objetos como testigos de la violencia, con un tratamiento tan particular que hacen del filme uno destacable e impactante. Sus imágenes son crudas, tanto en calidad como en contenido, producidas por cámaras de noticiero que buscan una “buena toma” en medio de escenas de crimen o funerales. En su momento, estas fueron elaboradas con el propósito de “informar”, buscando una provocación que terminó por banalizar la violencia, pero que, en la actualidad, al ser examinadas a profundidad, en tomas que se repiten y hacen zoom hasta pixelarse, encuentran ese sentido original de impactar e incomodar.

En la película abundan tomas de ataúdes atiborrados en salas, impactos de bala en coches y paredes, zapatos abandonados y llenos de sangre, sangre que corre como ríos y atrae a la gente, multitudes que luego se vuelcan a las calles para velar a los dueños de esa sangre, creando un ciclo de violencia incesante, perfectamente representado en la imagen de un libro de historia de Colombia ensangrentado tras otro asesinato.

Nuestra película. Dir. Diana Bustamante. 2022.

Gracias al excelente trabajo de investigación, apoyado por Yeily Antonio y Juan Sebastián Uribe, Bustamante encuentra imágenes poderosas y dolorosas, que a veces resultan inverosímiles. En la fantástica edición de Sebastián Hernández, contrastes y resonancias sobrecargan a la audiencia por medio de la confusión, obligando a preguntarse si es algo que ya se vio o que es aterradoramente similar. Puede ser agotador en un punto, pero es precisamente ese agotamiento lo que llevó al aturdimiento y eventual indiferencia de una nación como mecanismo de supervivencia.

Vale mencionar que la película no es un documental histórico convencional y quien no esté familiarizado con el contexto del conflicto en Colombia no obtendrá información directa sobre sus causas y principales actores, pues este no es su propósito. Su pregunta está dirigida al sentido de las imágenes en relación con la violencia como parte fundamental en la historia de una nación, partiendo de la experiencia de su directora, quien hace explícita su autoría con explicaciones esporádicas sobre la selección de las imágenes y el impacto que dejaron al verlas por primera vez, convirtiendo su ausencia en presencia y haciendo de la sensación parte del objeto en pantalla.

Esto también hace de la cinta un producto que cambia radicalmente con la diferencia generacional entre conocer, dimensionar y recordar. Para nuevas generaciones, que nacen de la promesa de un país transitando a la paz, esto puede ser un acercamiento a un pasado extraño y casi imposible de concebir; para aquellos que hemos presenciado ese proceso es una forma de dimensionar el alcance de la guerra más allá de cifras; mientras que, para quienes fueron testigos directos, se vuelve un vehículo para recordar y cuestionar cómo se pudo vivir entre tanta zozobra.

Nuestra película rescata y hace un uso increíble de aquellas imágenes de archivo que se crearon sin escrúpulos en una sobreproducción mediática, cargadas de la violencia que se volvió rutinaria, para crear un relato que afronta y sacude a su audiencia. El documental está dirigido especialmente a los colombianos, quienes, ante el entumecimiento causado por el conflicto, parecen haber olvidado los vestigios de la horrible noche. De esta forma, hace imperante que la memoria no muera en las bóvedas del estado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.