Close (BIFF 2022): la pérdida de un amigo
Dirección: Lukas Dhont.
Guion: Lukas Dhont, Angelo Tijssens.
Elenco:Eden Dambrine, Gustav de Waele, Émilie Dequenne, Léa Drucker.
Países: Bélgica, Países Bajos y Francia.
Palomómetro:![]()
Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt9660502/

Close, la segunda película del director belga Lukas Dhont y ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2022, abre con una secuencia idílica en la que dos chicos de 13 años, Léo (Eden Dambrine) y Remi (Gustav De Waele), corren y juegan en medio de un campo de flores. Sus risas y gestos transmiten una dicha plena, nada o nadie más importa en ese momento. Su intimidad es envidiable, su complicidad demuestra que pueden confiar en que el otro jamás les hará daño, con un amor puro que pide ser protegido.
Por eso duele inmensamente cuando su relación empieza a ser juzgada por las miradas y comentarios de sus compañeros de clase, preadolescentes en la etapa donde los roles sociales de género calan y la cercanía es vista con una connotación sexual. Esto impulsa a Léo a distanciarse de Remi, quien no entiende por qué, y los lleva a un punto de no retorno en el que Léo conocerá lo que realmente significa perder a un amigo.
Usualmente, las películas que abordan estos temas tienden a representar las formas violentas de coerción sobre lo que socialmente significa ser hombre. Lukas Dhont y Angelo Tijssens, escritores del filme, optan por enfocarse en los modos sutiles donde los niños adoptan esas ideas con tal de no ser aislados por sus pares, negando sus emociones, rechazando muestras de afecto y renunciando a la posibilidad de ser vulnerables con quienes aman.
La conexión con la audiencia para transmitir las emociones se logra particularmente desde dos elementos. El primero es la fotografía a cargo de Frank van den Eeden. Destaca el inicio con primeros planos sumergidos en colores cálidos, creando una sensación reconfortante en la relación de Léo y Remi. Rara vez el enfoque se aleja de ellos. Hacia la mitad de la película, conforme la relación se deteriora, la imagen se torna a planos medios, desoladores y con colores fríos, donde el mundo parece vacío por la ausencia del otro.
El segundo es la química entre Dambrine y De Waele, ambos en su debut, quienes con facilidad confieren autenticidad en su relación, la cual se dimensiona en lo apabullante que resulta la secuencia donde se da la ruptura definitiva. Queda la sensación de la traición de un pacto sagrado. Vale la pena dar mención especial a Dambrine dado que la narrativa está enfocada en la perspectiva de Léo. Es sobrecogedor cómo, con solo un gesto, transmite el dolor de un joven que no conoce las palabras adecuadas para expresar la carga de conciencia y vacío que siente por el abandono de su amigo.
Close es una obra tan hermosa como devastadora porque captura y transmite la plenitud de una amistad en una etapa donde no se sabe lo que se tiene y que, con el paso de los años, parece imposible encontrar. Aun así, Léo se queda con el peso de saber que, al romper ese lazo, perdió lo más valioso que pudo ofrecerle la vida.

Antropólogo (o eso dice el cartón), crítico de cine por oficio y cinéfilo por adicción.
El ateísmo lo llevó a depositar su fe en el cine sin darse cuenta, ya que confía en el poder de la imagen para revelar y transformar la relación de un espectador con el mundo. Acérrimo defensor de que las películas no se pueden describir como necesarias, porque el cine no es una obligación, sino una elección, y eso lo vuelve un acto radical de libertad. Se siente en deuda con Villeneuve por cambiarle la vida, con Godard por citar sus frases, sin estar seguro de lo que realmente dijo, y con Kiarostami por enseñarle que «sería muy estúpido por nuestra parte convertirnos en unas infelices en nombre de un ideal».
Chistes malos, algunos buenos y otras cosas en su Letterboxd.
