Asking for It: feminismo, violencia y venganza
Disponible en: cines (Estados Unidos) y video por demanda.
Dirección: Eamon O’Rourke.
Guion: Eamon O’Rourke.
País: Estados Unidos.
Elenco: Kiersey Clemons, Vanessa Hudgens, Alexandra Shipp, Ezra Miller, Radha Mitchell, Gabourney Sidibe, Luke Hemsworth, Casey Cott, Leslie Stratton, Casey Camp-Horinek.
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Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt14850172/

Asking for It trajo a mi mente aquella marcha del 16 de agosto de 2019 en la Ciudad de México, evento en el que se manifestó el cansancio de las mujeres en los inmuebles de la ciudad. Para muchos fue el inicio de un movimiento, el despertar de hombres y mujeres. Sin embargo, otros la consideraron un exceso y reprobaron lo sucedido. Aun así, ¿cómo proceder cuando el dolor, el miedo y la incertidumbre te carcomen por dentro? Las circunstancias por las que muchas mujeres atraviesan no permiten otra reacción.
Este es el tema que Eamon O’Rourke elije para su primer largometraje, Asking for It, una historia con esencia social que se suma a la lucha por una sociedad equitativa e invita a reflexionar sobre el actuar de las mujeres después de un abuso. Además, pone sobre la mesa el tema de los llamados influencers y el tipo de mensajes que difunden, así como la consciencia con la que se deben usar los medios de comunicación con alcance global, como es el caso del internet.
Como si fuera un documental, al inicio la cámara sigue a Mark Vanderhill (Ezra Miller), un hombre que goza de popularidad y aceptación debido a sus videos. En estos, Mark expresa su opinión sobre la posición de las mujeres en la sociedad y lo que él considera el orden natural.
En el primer cambio de escena, Eamon O´Rourke abandona esa atmósfera y nos transporta a un pequeño poblado con cielo despejado. Ahí conocemos a Joey (Kiersey Clemons), quien vive con sus abuelos y trabaja de mesera. Sin muchos detalles sobre su vida, y gracias a su sonrisa y actitud, se puede intuir que es feliz.
Un día cualquiera, Mike (Casey Cott), un viejo amigo de Joey, la invita a una fiesta. Joey, confiando en un conocido, asiste. En medio de la conversación, sin darse cuenta y casi como una formalidad, se besa con Mike. Inmediatamente ella se disculpa y se va. En casa, encontramos a Joey recostada y con los ojos abiertos, desorientada y escuchando a su amigo salirse del cuarto. Ahora todo cambia. Algo pasó.

Una Joey ansiosa e irritada, se reencuentra con Regina (Alexandra Shipp), una comensal. A través de ella es que Joey conoce a las Cherry Bombers, una comunidad de mujeres que se cuidan entre sí y a quiénes lo necesiten, peleando contra una sociedad machista y retrograda.
De acuerdo con O’Rourke, la idea de esta cinta nació después de una reflexión sobre “sus propias relaciones con la violencia y el privilegio”. Después, comenzó a platicar con amigas y familiares. Cada una tenía una historia de violencia que plasmó en su guion. Situaciones diferentes, pero iguales al mismo tiempo. Así, Asking for It es un retrato de experiencias distintas, representadas a través de sus protagonistas, Joey, Regina, Beatrice (Vanessa Hudgens), Sal (Radha Mitchell), Lily (Leslie Stratton) y Fala (Casey Camp-Horinek), quienes se reconocen y unen mediante el dolor.
A través del personaje de Ezra Miller, el director se mofa de la superioridad de género en la que algunos hombres siguen viviendo. Miller crea un personaje que lo mismo puede hacerte reír por lo ridículo de sus acciones, que sentir escalofríos por las mismas.
La historia se centra solo en un fin de semana, mostrando el viaje (simbólico y real) de Joey para lidiar con lo que le sucedió. Por instantes y con flashazos de imágenes, nos adentra en la cabeza de la joven, intentando mostrar lo que sucede dentro de una mujer que ha sido violentada.
Asking for It es una cinta sobre la lucha feminista que se diferencia por la forma en que es contada. O’Rourke se asegura de no mostrar la violencia hacia sus personajes femeninos, al menos la más cruda, y contrarresta lo amargo de su historia con tonos neón, imágenes cálidas e instantáneas dignas de un álbum de fotografías a la antigüita (de esos que tienen las mamás y abuelitas), dando como resultado una película ágil y por momentos sutil, pero con fuerza en sus personajes e historia.

Ale Stardust (como Ziggy de David Bowie) ama el cine y las series más que la comida. Fueron ellos quienes la acompañaron la mayor parte de su infancia y ahora le regalan un escape de la vida adulta. Fan de Harry Potter, los tatuajes, la lucha libre, creyente de la magia y de las películas de Hugh Grant, después de haber querido ser chef, historiadora y Power Ranger, se decidió por Ciencias de la Comunicación (por supuesto en la UNAM). Ahora pasa sus días intentando escribir sobre lo que ve y soñando con ser como Jo March.
