Adolescencia: intrigante propuesta que presenta el lado oscuro de los jóvenes
Disponible en: Netflix.
Creado por: Stephen Graham, Jack Thorne.
Dirección: Philip Barantini.
Elenco: Stephen Graham, Owen Cooper, Ashley Walters, Faye Marsay, Christine Tremarco, Austin Haynes, Amelie Pease, Mark Stanley, Erin Doherty.
País: Reino Unido.
Palomómetro:![]()
Más información la serie: https://www.imdb.com/title/tt31806037/

Adolescencia es una nueva propuesta de Netflix que desafía los convencionales dramas legales y criminales, posicionándose como una de las miniseries más intensas y técnicamente ambiciosas del año. Creada por Stephen Graham y Jack Thorne, y dirigida por Philip Barantini, la serie limitada de cuatro episodios pone en el centro a la familia Miller tras la detención de Jamie (Owen Cooper), un chico de 13 años acusado de asesinar a una compañera de escuela.
Lo que distingue a esta serie de otras es su apuesta por el formato de plano secuencia: cada episodio se filma en una sola toma, sumergiendo al espectador en un viaje de tensión y emociones continuas, tal como Barantini y Graham lo hicieran en el filme Boiling Point. No obstante, lo que se muestra acá captura la angustia y el shock de forma que el espectador se siente parte de la historia.
La serie comienza con la irrupción policial en la casa de los Miller y la posterior detención de Jamie ante unos padres atónitos al no saber qué es lo que pasa ni por qué se llevan a su hijo en un vehículo policial. Posteriormente, les es revelado que Jamie está acusado de haber matado a Katie, una compañera del colegio, debido a que las cámaras de seguridad lo ubican cerca del lugar del crimen. La incredulidad del padre y la vulnerabilidad del chico, quien niega los hechos, enganchar al espectador y lo adentran en la historia, queriendo proteger a la familia de la injusticia a la que son sometidos.
El segundo episodio muestra a los detectives hablando con los compañeros de escuela, indagando en la relación entre Jamie y Katie, y observando las dinámicas de los adolescentes con sus profesores. El tercero nos lleva a la exploración del carácter del chico, mientras que el capítulo final muestra cómo la familia Miller (los padres de Jamie y su hermana) lidian con las consecuencias de tener un hijo acusado de asesinato y el constante acoso al que son sometidos.
Aunque así se construye un mosaico de dolor y confusión, esta ambición a veces juega en contra de la miniserie. Por ejemplo, el segundo episodio, ambientado en la escuela de Jamie, cae en momentos que recuerdan a un procedural genérico. Asimismo, el desenlace, aunque impactante, deja con más preguntas que respuestas (lo que podría interpretarse como una fortaleza o un defecto según el gusto personal).
Algo que sí es irreprochable de Adolescente es su reparto impecable con actuaciones que elevan el material a momentos extraordinarios y desgarradores. Stephen Graham, como el padre de Jamie, recuerda que es uno de los mejores actores británicos al ofrecer una interpretación llena de confusión, desesperación, rabia contenida y dolor. El capítulo cuatro le pertenece tanto a él como a Christine Tremarco (la madre) al explorar el dolor de tener a un hijo acusado de algo tan terrible.
Aun así, la sorpresa es Owen Cooper, un debutante de 15 años que interpreta a Jamie con naturalidad y profundidad. En el tercer episodio, Cooper tiene un duelo actoral con Erin Doherty (como la psicóloga Briony), rebotando entre la vulnerabilidad de un niño asustado y la perturbadora frialdad de alguien radicalizado, mostrando una ambigüedad desconcertante.
El uso del plano secuencia no es solo un alarde técnico y testimonio del talento de Barantini, sino una herramienta narrativa que intensifica la experiencia al mostrar una coreografía sincronizada a la perfección entre la cámara y los actores. Específicamente en el episodio tres funciona como un recurso cinematográfico para que la conversación entre Jamie y Briony se desarrolle como una pieza teatral en tiempo real, cargada de tensión psicológica y vaivenes entre ambos personajes.
Adolescencia es una miniserie que no busca complacer ni ofrecer soluciones fáciles. Abre el debate sobre el fácil acceso que tienes los adolescentes a los irresponsables discursos misóginos de odio (de cualquier tipo, en realidad) y la influencia que estos tienen sobre la violencia juvenil. Aunque no está basada en un caso real, su plausibilidad la hace aún más aterradora, planteando preguntas incómodas sobre la sociedad actual. Su temática, ambición, ejecución técnica y el peso emocional de sus actuaciones la convierten en la primera serie esencial de 2025.

Julia Andrade es cientista política. Le encanta el cine, pero siente una gran fascinación por las «campañas de premios», premios que todos dicen que no les interesan hasta que se encuentran con la posibilidad de ganar uno. Sin formación académica sobre el cine, disfruta mucho de él, aunque los últimos años ha mutado más hacia la TV donde cree que están los personajes más importantes, especialmente los femeninos. La pasión del cine la desarrolla gracias a E.T., la renueva con Cinema Paradiso y la consolida con Persona.
