Ceniza en la boca (TIFF 2026): la vida es dura, aquí y allá
Dirección: Diego Luna.
Guion: Abia Castillo, Diego Luna, Brenda Navarro.
Elenco: Anna Diaz, Sergio Bautista, Celeste Beas, Adriana Paz.
Países: México, España.
Palomómetro:![]()
Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt35717186/

Casi para celebrar el mes patrio, los pasados 15 y 16 de septiembre se presentó en el Festival Internacional de Cine de Toronto, Ceniza en la boca, el cuarto largometraje de Diego Luna.
Esta propuesta del actor y director mexicano está basada en la novela homónima de su compatriota Brenda Navarro. La historia se centra en Lucila (Anna Díaz), una joven de México que se encarga de cuidar a a su hermano cuando su mamá emigra a España. Años después, los hermanos terminan yéndose a Madrid para estar con su madre.
La vida en esta ciudad es tan complicada como la vida de la gran mayoría de los migrantes en las grandes capitales europeas. Racismo, bullying, desarraigo, precariedad económica y las inherentes dificultades de la vida moderna presionan la vida de Lucila y su familia; no obstante, el principal conflicto de la película deriva de su relación con su hermano Diego (Sergio Bautista). Esa dinámica de madre secundaria-hijo entra en tensión porque Diego ya es un adolescente y no el pequeño que Lucila cuidó en México.
La intransigencia de su hermano y su desilusión con su madre la llevan a mudarse, o más bien a escaparse, a Barcelona,. Lejos de Madrid y su familia, Lucila se enfrentará a mayores retos, aunque ahora desde una posición solitaria y vulnerable, aunque también gozará, con su nueva autonomía, de ser una joven independiente en la gran ciudad.
El director cuenta la historia casi de una manera naturalista, como lo harían los cronistas de la pobreza urbana europea a finales del siglo XIX, en donde la descripción fiel de la tragedia es lo que evoca la emoción. En Ceniza en la boca, la cámara se fija y deja que sean los actores y los hechos mismos los que lleven la historia. El diálogo es preciso y la ambientación musical es casi nula; más que banda sonora, es el diseño de sonido lo que eleva la tensión en escenas clave.
Este es un ejercicio que relata la realidad de muchos migrantes lo más fielmente posible. De hecho, no es la primera vez que Luna explora temáticas de migrantes o de una mexicanidad desarraigada. Ya en Sr. Pig (2016) analizó las relaciones entre México y Estados Unidos y en la serie Back Home exploró las raíces latinoamericanas de varias estrellas de Hollywood.
La película también indaga en las relaciones de los cuidados familiares. Hay muestras de una creciente tendencia a reemplazar relaciones tradicionales de cuidados, ya sea hijos-padres, hijos-abuelos, etcétera, por relaciones de cuidado transaccionales. Tanto Lucila como su madre cuidan de terceros, Lucila como niñera y su madre como cuidadora de adultos mayores. Irónicamente, el desempeño de estas labores deriva en una falta de cuidado dentro de su propia familia. La búsqueda de una vida mejor contrasta con el sacrificio de los cuidados familiares y las dificultades de crecer y vivir lejos de casa .
Diego Luna y Anna Diaz ofrecieron una rápida sesión de preguntas y respuestas al final de la presentación. Luna mencionó que trató de mostrar la realidad de “las internas” en España, mujeres, muchas veces migrantes de Latinoamérica, que trabajan como cuidadoras y viven en condiciones precarias. Al hablar acerca de lo pequeño de las locaciones interiores, Luna comentó: “Si siete personas pueden vivir aquí con sus hijos, nosotros cabemos bien para grabar”.
Ceniza en la boca es una buena propuesta de Diego Luna. Toca temas universales y cada vez más relevantes. Si bien se enfoca solo en una parte de la historia original de la novela, y algunas subtramas de la vida de Lucila en México no encajaron del todo bien, Luna es capaz de mostrar una historia que merece ser contada.

Daniel Flores es un escritor mexicano basado en Toronto. Empezó a escribir acerca de diseño, artes y economía, y ahora se enfoca en deportes. No tiene empacho en decir que su amor por el cine debió haber nacido con las trilogías del 5, pero, sin duda, fue altamente influenciado por vivir a dos cuadras de un multicinema y a 20 minutos de un videoclub. A diferencia de muchos amantes del cine, y a pesar de dejar muchas fuera, es capaz de nombrar sus cinco películas favoritas: El secreto de sus ojos, Sin City, City of God, El Laberinto del Fauno y Nymphomaniac.
