Sofia Coppola: nunca a la sombra del padre

Sofia Carmina Coppola nació un día como hoy, pero de 1971. En virtud de que es su cumpleaños, y para reavivar esta querida sección de Palomita, quisimos hacer un breve recordatorio de sus trabajos más relevantes. Coppola es hija de los cineastas Eleanor y Francis Ford Coppola, y aunque a lo largo de su vida ha participado en numerosos oficios dentro del cine, incluyendo guionismo, dirección, producción y actuación, lo cierto es que su faceta de directora y guionista es lo que mayor reconocimiento le ha traído.

Lick the Star (1998)

Su debut como directora fue con el cortometraje en blanco y negro Lick the Star. Fiel a los temas que tocaría en su creciente filmografía – soledad e incomprensión a través de una mirada femenina–, Lick the star está llena de elementos que recuerdan estos sentimientos: monólogos que muestran que la única persona que te comprende eres tú misma, así como planos con personajes apartados. El corto narra el maquiavélico plan de cuatro muchachas para envenenar con arsénico a los chicos en su escuela. En apenas 14 minutos, Sofia cuenta satisfactoriamente una historia al presentar personajes, sus motivaciones y sus caídas. Aunque a momento pareciera caer en clichés, el corto es más que decente y el final sobresaliente.

The Virgin Suicides (1999)

Un año después realizó su primer largometraje, la famosa cinta de The Virgin Suicides, basada en la novela homónima de Jeffrey Eugenides. Una película cruda y fuerte protagonizada por una jovencísima Kirsten Dunst, y auxiliada por los veteranos James Woods (Videodrome, Once Upon a Time in America y Casino) y Kathleen Turner (Peggy Sue Got Married, Romancing the Stone). Este largometraje describe la historia de cinco hermanas que exploran los primeros sentimientos de amor al sexo opuesto. Esta película modesta y llena de rabia e incomprensión femenina – muy adelantada a su época que ahora resuena más que nunca – Sofia Coppola se estableció como un talento nuevo indispensable de seguir.

Lost in Translation (2004)

Aunque buena, The Virgin Suicides, no es el mejor trabajo que ha realizado. Ese lugar le corresponde a la grandísima Lost in Translation. Este largometraje la convirtió en estrella y le dio múltiples nominaciones al Premio Óscar, incluyendo Mejor película, Mejor dirección y Mejor guion original, el cual se terminó llevando. La cinta narra el fortuito encuentro en Tokio, entre Bob Harris, una envejecida estrella de cine estadounidense interpretada magistralmente por Bill Murray, y Charlotte (Scarlett Johanson), una joven desapegada de su estilo de vida y desilusionada con su relación amorosa.

Lost in Translation resulta ser una autentica obra de arte, con un humor sutil y con tomas de un Tokyo cautivador, divertido y ajeno, al que nuestros protagonistas nunca logran entender. De hecho, en una de las escenas, a Murray no se le dijo que decían sus compañeros actores japoneses, lo anterior aseguró que ese sentimiento de orfandad que se vive durante toda cinta resultara real para los actores.

A pesar de que la película únicamente ganó uno de los cuatros Premios Óscar a los que estuvo nominada, Lost in Translation fue un éxito entre la crítica 95% en Rotten Tomatoes – y la taquilla con 120 millones de dólares recaudados en total. Esto incluso pese a la fuerte controversia que se generó por dejar entrever la posibilidad de una relación entre un hombre de cincuenta y tantos años y una joven de apenas 20 años. Por su parte, demostró en 2004 que una película dirigida por una mujer, protagonizada por otra mujer y basada en un guion original bien podía ser un éxito rotundo. A lo largo de su carrera, Coppola ha dejado claro que es todo un ejemplo femenino en el cine estadounidense.

Marie Antoinette (2006)

Marie Antoinette retrata la vida de la joven y bella reina Maria Antonieta. Escrita y dirigida por  Coppola pero basada en el libro de la historiadora británica Antonia Fraser, “María Antonieta, la última reina”. La película fue protagonizada por Kirsten Dunst como María Antonieta, Jason Schwartzman como Luis XVI de Francia.

La cinta destaca por su estética y música modernizada, así como por humanizar a un personaje tan aborrecido por la historia. La cinta, la cual toma numerosas licencias con la historia real, es entretenida y emocionante, pese a conocer el resultado final de los personajes.

A pesar de sus imperfecciones, la cinta recibió numerosas distinciones, incluyendo: el Oscar a mejor diseño de vestuario y su inclusión en la Selección Oficial del Festival de Cannes 2006..

The Bling Ring (2013)

Con The Bling Ring, Coppola explotó las sensaciones del momento de manera espectacular. Por un lado, reclutó a la IT Girl de la época, Emma Watson, y la convirtió en un ser superficial, abominable y vacío, lo cual resultó ser completamente opuesto a lo que Watson nos tenía acostumbrados con su rol de Hermione en Harry Potter y su famoso compromiso con su educación universitaria. Por el otro lado, tomó un acto real surgido a partir de la actual obsesión con los artistas y el deseo innegable de vivir esa existencia privilegiada.

La película se basó en los hechos reales de un grupo de adolescentes que se dedicaron a robar las casas de famosos durante 2008 y 2009, incluyendo Paris Hilton, Audrina Patridge, Rachel Bilson, Orlando Bloom y Lindsay Lohan. Si bien la película no fue un completo hit, varias características de ésta salen bien paradas, incluyendo el ahora distintivo ojo de Coppola, las actuaciones de sus jóvenes protagonistas y la sensación de incomodidad ante tal nivel de superficialidad, maldad y materialismo que embargan a la juventud obsesionada con las celebridades.

The Beguiled (2017)

Por último, su última película fue estrenada en 2017, The Beguiled, un drama de época que narra la llegada de un apuesto soldado (Collin Farrell) a una escuela de señoritas en plena Guerra Civil estadounidense con resultados por demás desastrosos. Esta película marcó el reencuentro con pasadas colaboradoras: su actriz fetiche, Kirsten Dunst y Elle Fanning, con quien trabajó en Somewhere. Nicole Kidman completó el elenco. El relato apasionado vuelve a presentar personajes femeninos fuertes que más que victimas pasivas son agentes activos de cambio. Pese a lo bien lograda de esta cinta, su recaudación de 26 millones palidece ante los 119 millones obtenidos por Lost in Translation.

Con esta gran carrera detrás de cámaras, sería deseable olvidar la torpeza de su inicio en el mundo del cine. Uno de sus primeros trabajos no solamente fue cuestionado, sino que también fue criticado duramente: su actuación como Mary Corleone, la hija de Michael Corleone, en The Godfather: Part III (1990). Aunque la cinta es muy buena, es la más floja de la trilogía y de algún modo la interpretación de Sofia no ayuda. Además, su actuación y nepotismo por parte de su padre mancharon su participación en la cinta. Posteriormente, Sofia lo volvió a intentar delante de cámaras con Star Wars: Episode I –The Phantom Menace (1999) solamente para volver a ser objeto de burla y ser nominada a un Razzie a peor actriz.

Estos infortunios delante de cámaras, ahora irónicamente agradecidos, la llevaron a enfocarse en su talento creativo, demostrando que su talento es enorme, único y necesario para el cine independiente actual. De igual forma, Coppola ha resultado ser un ejemplo de éxito en cuanto a lucha de expectativas y apellidos famosos. Ahora sabemos que por sí misma tiene mucho que ofrecer y estamos al pendiente de sus próximos proyectos, incluyendo On the Rocks, película que la reúne con su actor fetiche, Bill Murray. Feliz cumpleaños, Sofia.

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