Palomita de maíz

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Runner (TFF 2022): nuevos inicios en el medio oeste estadounidense

Escrito el 29 noviembre, 2022 @alessandra_kr

Sección: Fuori concorso.

Dirección: Marian Mathias.

Guion: Marian Mathias.

Elenco: Hannah Schiller, Darren Houle, Gene Jones, Jonathan Erickson Eisley.

Palomómetro:

Países: Estado Unidos, Alemania, Francia.

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt13111170/

Runner. Dir. Marian Mathias. 2022.

Hay algo peculiar sobre Runner, la ópera prima de Marian Mathias (quien, por cierto, también escribe y edita este primer esfuerzo directoral). Con tan solo 76 minutos, la historia se siente igualmente etérea como densa, pasando su duración de manera fugaz, a la vez que en ocasiones se detiene pesadamente en  detalles insignificantes, silenciosos, estáticos y que, quizá en cualquier otra cinta, hubieran sido prescindibles. No obstante, para el final queda la sensación de haber presenciado una transformación emocional radical, dejando abierta la puerta para una existencia completamente distinta con una nueva perspectiva y libertad.

Runner inicia con la vida sencilla y monótona de Haas (Hannah Schiller), una adolescente que vive con su padre (Jonathan Erickson Eisley) mediocre en la zona rural del medio oeste estadounidense. Sin nada que hacer más que explorar las tierras áridas de los alrededores, y con un papá que únicamente ofrece promesas vacías, Haas pasa los días perdiendo el tiempo en el lago, completamente sola, o haciendo las labores de la casa. No obstante, cuando su padre muere inesperadamente, Haas tiene que viajar a Illinois para cumplir su último deseo y enterrarlo en el pueblo en el que nació.

Distinguida por una mezcla de sonido detallada y ruidosa, Runner se siente en muchas ocasiones como una historia de suspenso. La oscuridad, austeridad y silencio caracterizan la puesta en escena, ya sea a través de la casa modesta y vacía en donde vive la familia de dos, el bar que el padre frecuenta, y en el que no pasa absolutamente nada, o el vasto territorio del medio oeste en donde la historia se desarrolla. Al utilizar locaciones reales y aprovechar su cielo gris y depresivo, así como el campo árido de la zona, Mathias añade una capa de tristeza e inquietud a la de por sí lúgubre historia.

Por esto, la aparición de Will (Gene Jones) en la segunda parte del filme se siente como si se tratara de una película completamente distinta. Una vez que Haas llega al pueblo de su padre, se asienta en un hotel solitario y aprende que deberá esperar un par de días a que la tierra se seque para poder enterrarlo, por lo que no tiene nada que hacer más que esperar ociosamente a que pase el tiempo. En una de sus caminatas, y a través de una especie de meet-cute, Will llega a su vida, formando un vínculo instantáneo marcado por la juventud y soledad de ambos en un mundo cruel, agotador y desafiante que prácticamente los tiene olvidados.

De esta forma, la transformación en la cinta también se lleva a cabo a partir del énfasis que se da a la historia del joven, quien dejó atrás a su familia para encontrar trabajo. El lazo que crean Haas y Will – aunque dura únicamente un par de días – es lo suficientemente fuerte como para ocasionar un cambio en la mentalidad de ella, así como para ofrecer una mirada a una existencia alejada del aislamiento emocional y físico en el que ambos se encontraban.

Hay mucho que apreciar y admirar del debut de Mathias. Por un lado, se distingue la seguridad con la que dirige la película. Nunca se apresura, siempre está decidida en mostrar lo que quiere mostrar y no se preocupa por conectar todas las escenas de manera clara y didáctica. Su corta duración es preciada, por lo que es interesante reflexionar sobre por qué hace énfasis en la cotidianidad, simplicidad y melancolía.

Por el otro lado, la cineasta vuelve al medio oeste estadounidense en el tercer protagonista de la película. Con su sequedad, tranquilidad y radicalidad climática, el escenario es crucial para entender la soledad de la historia. Algo similar sucedió en la excelente The Killing of Two Lovers (Robert Machoian, 2020), película que estuvo emocionalmente enfatizada por sus entornos fríos y depresivos, y ambas desarrolladas en la misma zona geográfica estadounidense.

Runner es un esfuerzo seguro de sí mismo y paciente. A través de su perspectiva taciturna y huraña a la vida de Haas, y la manera en que una conexión humana breve cambia su actitud ante sus nuevas y trágicas circunstancias, permite entrever toda una comunidad, el deseo de salir adelante y el contexto natural que la condiciona.

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