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Yo nunca (3era temporada): después de la tormenta llega la calma

Escrito el 15 agosto, 2022 @alessandra_kr

Disponible en:

Creadores: Mindy Kaling, Lang Fisher.

Elenco: Maitreyi Ramakrishnan, Darren Barnet, Poorna Jagannathan, John McEnroe, Jaren Lewison, Benjamin Norris, Richa Moorjani, Ramona Young, Lee Rodriguez, Sendhil Ramamurthy, Niecy Nash, Megan Suri.

Duración: 10 episodios de 30 minutos cada uno.

País: Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la serie: https://www.imdb.com/title/tt10062292/

Yo nunca, tercera temporada. Creadores: Mindy Kaling, Lang Fisher. Netflix. 2022.

Cuando nos encontramos con Devi (Maitreyi Ramakrishnan) al inicio de la tercera temporada de Yo nunca, por fin está haciendo realidad sus sueños preparatorianos: entra a la escuela de la mano de Paxton Hall-Yoshida (Darren Barnet), su crush de siglos, el chico más guapo de prácticamente todo Los Ángeles y ahora su novio. No obstante, con la realización de fantasías siempre llegan nuevos problemas, y pronto Devi se da cuenta de que no todo en su vida se solucionó en el momento en que ella y Paxton se declararon su amor de nuevo y empezaron de cero. Al revés, preocupaciones que no tenía antes aparecen con la presión de salir con el chico más deseado de la escuela y tener una baja autoestima. Ahora Devi entra al terrible mundo de las relaciones románticas y el desgaste emocional que pueden provocar. El “querer” terminó y el “tener” comenzó. Ya no hay vuelta atrás.

Uno de los aspectos más admirables y entrañables de la serie creada por Mindy Kaling y Lang Fisher ha sido la manera en que permite que su protagonista sea caótica, egoísta y autodestructiva – o sea una adolescente – sin preocuparse por mantener el amor e incondicionalidad de la audiencia. Desde la primera temporada, Devi se ha presentado como una persona de carne y hueso, con inseguridades, malas actitudes y pésimas decisiones, quien poco a poco emprende el camino de la maduración.

Por fin, en esta temporada empezamos a ver la luz del otro lado del túnel. Devi, a punto de pasar al último año de preparatoria, comienza a asentarse en su personalidad, a fortalecer su autoestima y a descubrir cierta paz emocional que no se había visto anteriormente. Si las temporadas pasadas estaban marcadas por el caos y la anticipación de algo nuevo, esta está definida por el autodescubrimiento y la aceptación en todas sus facetas.

Aunque las emociones bajaron considerablemente, eso no significa que la perspicacia y las aventuras ya no estén. Al revés, en esta temporada el equipo creativo también se encargó de ampliar su rango y, ahora, en vez de enfocarse exclusivamente en Devi, la serie amplía sus horizontes y da más luz a las historias de los personajes que antes estaban en la periferia o que solo funcionaban para propulsar el camino de Devi.

Yo nunca, tercera temporada. Creadores: Mindy Kaling, Lang Fisher. Netflix. 2022.

Ahora, el mismo Paxton (quizá el personaje con el arco más satisfactorio), Ben Gross (Jaren Lewison), Fabiola (Lee Rodriguez), Eleanor (Ramona Young), Trent (Benjamin Norris) y Kamala (Richa Moorjani) tienen más tiempo en pantalla, más profundización en sus historias y más independencia en sus arcos, ofreciendo interacciones nuevas (Eleanor y Paxton forman una pareja de amigos inesperada, pero fascinante) y conflictos individuales. Yo nunca hace un esfuerzo por convertirse en una serie de reparto extendido, lejos de la absoluta dominación de su protagonista, en línea con lo que vemos en Sex Education (Netflix) o Euphoria (HBO), por ejemplo.

Esta decisión enviste de frescura y dinamismo a la serie, pues podemos explorar las vidas de los demás adolescentes, a la vez que, entre todos, forman un grupo estrecho de crecimiento y tolerancia. Sabiamente, los escritores de la serie limitan la introducción de nuevos personajes – hay nuevas caras, pero no eclipsan a los personajes recurrentes, uno de los puntos más criticables de la serie dorada de Netflix –, para más bien dar crecimiento a los que ya existían, haciendo que el público se involucre genuinamente con ellos y fortalezca el lazo entre la audiencia y la serie.

Evidentemente, el tono ingenuo y sano sigue existiendo. Al final del día, Devi es una niña india-estadounidense que vive con su madre sobreprotectora y que está pasando por el duelo de superar la muerte de su papá. Por eso, aunque se toquen temas delicados relacionados con la adolescencia – incluyendo la presión de tener una relación física con la primera pareja, el manejo de las críticas y burlas de los demás y, sobre todo, el desarrollo de una autoestima en el peor periodo de maduración –, Yo nunca mantiene cierta inocencia y pureza, lejos de lo que se ve en la serie de HBO mencionada previamente. Aquí todo sigue siendo amigable para todas las audiencias, pero presentado de forma que permite catarsis, involucramiento emocional y hasta identificación con los conflictos y momentos de aprendizaje de los personajes, especialmente Devi.

La tercera temporada de Yo nunca sigue manteniendo la chispa y el encanto que presentó desde sus capítulos iniciales, únicamente fortalecidos por un elenco talentoso y, en general, que representa fidedignamente a los personajes que trae a la vida (el único punto cuestionable es el treintañero Darren Barnet como preparatoriano). Esta serie es el ejemplo perfecto de un registro inmaculado en el que, temporada tras temporada, ofrece momentos de reflexión, identificación y maduración tanto para su protagonista como para la audiencia que se identifica con sus conflictos emocionales y el proceso doloroso de crecer.

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