Wake in Fright: alcoholismo y frustración con la vida destacan en el clásico australiano

Escrito el 27 octubre, 2021 @bmo985

Disponible en: MUBI (Estados Unidos).

Dirección: Ted Kotcheff.

Guion: Evan Jones basado en la novela Wake in Fright de Kenneth Cook.

Países: Australia, Reino Unido y Estados Unidos.

Elenco: Gary Bond, Donald Pleasance, Chips Rafferty, Syvia Kay.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt0067541/

Wake in Fright
Wake in Fright. Dir. Ted Kotcheff. 1971. United Artists.

Australia, ese vasto país, cuyos regalos al mundo del cine consisten en Nicole Kidman y Chris Hemsworth, no siempre fue la potencia mundial cinematográfica que conocemos y amamos. No fue hasta que Wake in Fright y Walkabout (Nicolas Roeg, 1971) se estrenaron en el Festival de Cannes de 1971 que el establecimiento del entretenimiento volteó a verlo con interés. Para el final de esa década, George Miller y Mel Gibson, entre otros, saldrían a conquistar Hollywood.

Wake in Fright cuenta la historia de John Grant (Gary Bond), un joven profesor de primaria que se desempeña en Tiboonda, un pueblo remoto en medio del desierto, y cuyo anhelo de regresar a Sydney para pasar las vacaciones navideñas con su novia se transforma en una odisea al quedar varado en Bundanyabba, una ciudad cercana, tras apostar y perder todo su dinero. A lo largo de la cinta veremos a John descender a este infierno sui generis en donde no hay nada que hacer más que beber cerveza todo el día, apostar el poco dinero disponible y salir a cazar canguros por la noche.

El director Ted Kotcheff nos introduce al inclemente desierto australiano mediante un plano en que la cámara hace un paneo circular. La ausencia de edificios, la pobrísima estación del ferrocarril, la arena amarillenta y el calor sofocante son lo único que rodea la escuela donde John enseña. Su mente se encuentra en otro lado, lista para salir del pueblo y unirse a la mujer cuya fotografía revisa repetidamente.

Wake in Fright
Wake in Fright. Dir. Ted Kotcheff. 1971. United Artists.

No obstante su deseo, resulta más poderosa la llamada del dinero fácil que John atestigua en la forma de apuestas pedestres que se llevan a cabo en la parte trasera de un negocio de comida en Bundanyabba. Es cierto que el dinero no compra la felicidad, no así la libertad, porque John ha pagado una fianza de mil dólares al gobierno australiano para asegurar que no abandonará su puesto de maestro rural, por lo que se considera a sí mismo como un sirviente cuasi esclavizado, más que un servidor público. Si es capaz de reunir esta cifra en una sola noche, él calcula, entonces su encuentro con su amada, así como su llegada a la civilización, serán permanentes.

En la primera mitad de Wake in Fright, el personaje de John está definido por el esnobismo y el desprecio que siente hacia los pobladores de estos lugares. Cuando un policía local (Chips Rafferty) intenta trabar amistad con él, John se siente agredido por su cordialidad amenazante. Como un cisne en el corral de los cerdos, nuestro protagonista se esfuerza por mantenerse lejos del lodo de aquellos que lo rodean.

Sin embargo, al caer presa de las diversiones rudimentarias de los lugareños, John es incapaz de detenerse. Lo que sigue son noches y días nebulosos en los que el alcohol, el calor y la agresiva camaradería son las únicas certezas. Kotcheff hace de esta odisea una pesadilla de terror psicológico que alcanza su punto más álgido durante la cacería de canguros, secuencia controversial desde el momento de su estreno, pues muestra sin tapujos la muerte verdadera de estos animales a manos de cazadores profesionales.

Wake in Fright
Wake in Fright. Dir. Ted Kotcheff. 1971. United Artists.

La muerte, la diversión, la ceguera etílica y el sexo son vistos a través del horrorizado John, quien, a pesar de su desprecio por la cultura pedestre de su tierra natal, no puede evitar entregarse a ella. A menudo sabemos lo que está por suceder, podemos anticipar la crueldad casual de una noche de juerga, los roces violentos de la convivencia masculina, la entrega ciega a los placeres en un lugar donde no hay nada más que hacer y donde “el agua solo es para bañarse.” Es esta incertidumbre, alimentada por la mirada naturalista de Kotcheff, la que empuja la trama hacia adelante.

La sensación de que algo no está bien es difícil de definir y más aún de recrear, pero la puesta en escena del director australiano logra mucho con pocos recursos narrativos. La cámara de Kotcheff no juzga a John ni a sus amigos/atormentadores, solo muestra los bajos placeres a los que se entregan. ¿La violencia solo es una respuesta al aburrimiento? ¿Somos capaces de hacer aquello que despreciamos? ¿Habita en nosotros una parte que anhela los deleites vulgares del mundo? Para John, un educado maestro rural que sueña con vivir en Londres, la respuesta es sorprendente.

A 50 años de su estreno, no deja de ser curioso que una de las puntas de lanza de la Nueva ola australiana, Wake in Fright, haya sido una de las primeras impresiones que el mundo tuvo de aquel país. Es una crítica directa tanto a la cultura etílica del país como al esnobismo prevaleciente en sus ciudades. A través de una crudeza que anticipa aquella que escandalizaría a las audiencias años después en Taxi Driver (Martin Scorsese, 1977), Kotcheff crea un relato de revelaciones psicológicas atemorizantes cuyo furor destructivo es igual de impactante ahora como lo fue en su estreno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.