Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Une langue universelle (43FCIU): ingenio, banalidad y absurdo

Escrito el 23 abril, 2025 @StarcoVision

Dirección: Matthew Rankin.

Guion: Ila Firouzabadi, Pirouz Nemati y Matthew Rankin.

Elenco: Rojina Esmaeili, Saba Vahedyousefi, Sobhan Javadi, Pirouz Nemati, Mani Soleymanlou, Matthew Rankin.

País: Canadá.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt31691389/

Une langue universelle. Dir. Matthew Rankin. 2024.

El ser humano, tan similar y al mismo tiempo tan disímil, tiene la capacidad de captar detalles opuestos de un mismo hecho. No existe en el mundo dos personas que vivan un mismo suceso con igual intensidad; es imposible. Sin embargo, muchas veces enfrentamos situaciones tan banales que parecen tener una única reacción lógica o, incluso, carecen de una propia.

En una realidad paralela donde el persa es el idioma imperante, un grupo de niños canadienses toman clases de francés a cargo del detestable y poco motivador profesor Bilodeau (Mani Soleymanlou), quien de manera constante carga sus frustraciones en las pequeñas criaturas. Entre estos destaca Negin (Rojina Esmaeili), una tenaz jovencita deseosa de convertirse en diplomática y cuyo ingenio no parece amilanarse ante el macabro adulto. Une langue universelle no se agota en la historia de un tirano docente, sino que es el puntapié inicial para una serie de acontecimientos que, en sí mismos, carecen de sentido.

El filme es una sátira que bien recuerda lo mejor de Jacques Tati, criticando la concepción de la sociedad en su conjunto y ridiculizando actos que, contados en otro contexto, parecen normales. Así, Negin se embarca en una obstinada aventura bajo la excusa de ayudar a un amigo miope que perdió sus lentes, un acto que parece hasta paradoja de su futuro trabajo en diplomacia. En el camino se encuentra con Massoud (Pirouz Nemati) y con Matthew (Matthew Rankin), ambos símbolos de la frustración del adulto de mediana edad que detesta su trabajo, pero que no encuentra regocijo en otra cosa. Los adultos son la grieta de una historia que, en sí, no tiene un protagonista absoluto, y su falta de motivación muestra el estancamiento de un mundo que no tiene un rumbo certero.

Matthew parece ser casi un narrador por obligación. Poco se sabe de él más que renunció a la comodidad de su trabajo burocrático para volver a casa con su longeva madre a quien no ve hace algún tiempo. Nadie sabe bien qué acontece con él, pero su desencanto es palpable: salió al mundo, se estrelló contra este y apostó por volver al cascarón materno, un refugio que no sabe siquiera si todavía existe.

En sí, a excepción de los más jóvenes, los adultos carecen del brillo propio de la vida. Se encuentran consumidos por un mundo que no comparten, pero tampoco cuestionan. Las cosas son de una determinada manera y todo aquel que ose ir contra la corriente, se encontrará con una pared de ladrillos. En contrapartida, los niños cuestionan el sistema para evitar hundirse en la monotonía de la vida adulta. Mensajes sobre el filme hay muchos, pero da la sensación de que hay que salir y mover las piernas, nomas como recordatorio de que la quietud es sinónimo de muerte.

Rankin combina dos culturas que, en apariencia, parecen no tocarse jamás, y genera una nueva. Hay una fusión entre el capitalismo de Occidente y la óptica de Medio Oriente, donde hasta las décadas se difuminan, olvidando incluso el tradicional concepto de modernidad. No hay teléfonos inteligentes, la televisión es de tubo y el tiempo se rige por la puesta del sol. La cinta pone a prueba la paciencia de quienes viven de lo inmediato, tomándose licencia para acrecentar las pausas y dar espacio a que los personajes tengan reacciones en tiempo real. La gracia del cuento está en lo absurdo de la ejecución más que en el desenlace.

Une langue universelle es un desafío para los espectadores, casi que una alucinación. No hay una respuesta certera sobre de qué va el filme, pero tampoco se puede dudar de su realismo. ¡Todo lo que sucede conviene! Son las piezas de un rompecabezas que, en separado, no tienen atractivo aparente, hasta que se unen para potenciar su significado.

El filme es realista, absurdo, pero también universal. Salvando las distancias, la premisa podría acontecer desde el Pekín actual hasta el Montevideo pre-Mercosur, culturas y momentos diferentes, pero, en esencia, el mismo rumbo. Un experimento del ingenio (y el descontento) humano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.