Palomita de maíz

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No Ordinary Life (Tribeca 2021): un documental inspirador, pero inquietante

Escrito el 18 junio, 2021 @alessandra_kr

Dirección: Heather O’Neill.

País: Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.noordinarylifefilm.com/

El escenario de los conflictos armados ha estado históricamente dominado por hombres. Aunque no es un campo en el que queramos exigir una presencia abrumadora – de hecho, es pertinente considerar cuál sería el panorama del mundo si fuera dominado por mujeres –, sí es importante destacar que los conflictos armados siguen teniendo una directiva machista y patriarcal. Esto se puede observar en las mismas reglas de la guerra (Convenciones de Ginebra), el abuso y riesgo adicional al que se enfrentan las mujeres, o las oportunidades reducidas para cubrir estos sucesos.

Precisamente No Ordinary Life se enfoca en el último punto al hablar sobre cinco camarógrafas corresponsales de guerra. ¿Alguna vez se han puesto a pensar sobre las personas detrás de las imágenes y metrajes que consumimos en el Occidente sobre conflictos armados y sucesos históricos? Lo más seguro es que algunas de las coberturas más icónicas y trascendentales hayan sido proveídas por mujeres.

Poco a poco, y a partir de la introducción de las historias de las camarógrafas, Heather O’Neill ofrece una mirada íntima y resonante a sus inicios, trabajos, sentimientos y aprendizajes. Mary Rogers, Margaret Moth, Maria Fleet, Jane Evans y Cynde Strand tienen mucho que decir sobre lo difícil que fue acceder a una industria dominada por hombres, así como los desafíos que enfrentaron al momento de atestiguar momentos históricos. Este documental funciona como testamento a sus esfuerzos laborales y a sus logros en coberturas trascendentales.

No Ordinary Life está construido a partir de metraje grabado por las mismas periodistas, así como entrevistas de estas mujeres y colegas. De esta forma, O’Neill presenta momentos optimistas e inspiradores – sus trayectorias, aspiraciones, logros profesionales –, así como escenas desgarradoras y perturbadoras de lo capturado por sus lentes informativos. Tal y como reflexionan, su rol en la historia ha sido esencial, pues se convirtieron en los ojos de los que están a salvo, y la voz de aquellos que sufren la guerra.

A través de una edición ejemplar y música emotiva a cargo de Patrick Kirst, O’Neill explora momentos importantes en las vidas de las periodistas a través de una narración íntima. Más allá de ofrecer únicamente metraje de hechos históricos, las mujeres se muestran honestas y vulnerables al platicar sobre sus impresiones de un trabajo como éste, la culpa que sienten cuando regresan a sus vidas normales, y lo que más valoran sobre sus oportunidades.

Además, el documental celebra el lazo de sororidad entre las cinco camarógrafas, así como una inquietud por no tener una vida “normal y corriente”. Estas mujeres se convirtieron en amigas a través de sus misiones, y en cómplices a partir de los obstáculos de género a los que se enfrentaron para poder posicionarse en la industria.

No Ordinary Life deja un sabor agridulce. Mientras que se siente inspiradora al enfocarse en la historia de cada mujer, también crea shock con el metraje presentado. No puedo enfatizar los sentimientos dolorosos que inspiran las imágenes grabadas. Escenas de la hambruna en Somalia, el genocidio en Ruanda, las protestas de la plaza de Tiananmén en China, la guerra en Yugoslavia y el genocidio bosnio, y la Primavera Árabe son algunos de los sucesos presentados, y los videos dejan impresiones abrumadoras y agobiantes. El nombramiento de Nelson Mandela como presidente de Sudáfrica es quizá el único momento de felicidad de las coberturas.

La euforia total y el peligro son expuestos apasionadamente. Ellas se han enfrentado a la muerte, y prácticamente es un milagro que puedan estar hablando de esto más de 30 años después. Aun así, y mientras que el documental maneja un tono de admiración y éxito, también presenta momentos oscuros, destacando emboscadas, recorridos de rutas peligrosas, o el atentado contra Margaret Moth en Bosnia que significó un cambio radical en su vida. Los tributos que se hacen a esta periodista son conmovedores y merecidos.

Lo maravilloso del documental es que es exhaustivo y honesto. Las mujeres hablan libremente de sus vidas. Desde cómo llegaron al medio, hasta lo difícil que es mantener una relación, o la decisión entre iniciar una familia o continuar con su línea alienante de trabajo. Sus palabras se sienten sinceras, exhibiendo tanto lo bueno como lo malo de la industria (aunque los testimonios son limitados por sus experiencias raciales y sociales).

Es prácticamente imposible encontrar algo que rescatar de algo tan terrible como los conflictos armados, y aun así este documental ve algo positivo. El trabajo que hacen estas corresponsales de guerra es inspirador y digno de celebrar porque ofrecen humanidad y urgencia a eventos monumentales. Con sus lentes concientizan y dan foco a eventos que merecen atención. De manera drástica ayudan a cambiar el rumbo de conflictos y revoluciones atrayendo la atención del resto del mundo.

No Ordinary Life celebra estos logros y el lazo especial entre las periodistas. El documental visibiliza y aplaude a cinco camarógrafas que han dedicado su vida a observar a otros.

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