Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Todo por amor: desde la perspectiva de una realidad isleña

Escrito el 23 septiembre, 2022 @rsantanafonseca

Disponible en: cines puertorriqueños.

Dirección: Luis Enrique Rodríguez.

Guion: historia original de Antonio Morales, adaptada por Luis Enrique Rodríguez y Pablo Rubín.

Elenco: Juliana Rivera Díaz, José Enrique Segarra, Anna Malavé.

País: Puerto Rico.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt21746368/

Todo por amor. Dir. Luis Enrique Rodríguez. 2022.

Es inevitable transportarse tres años atrás, cuando la compañía teatral, San Juan Drama Company, presentaba Todo Por amor, dirigida y escrita por Antonio Morales, en el Teatro Tapia en el Viejo San Juan. Como un tipo de secuela de Por amor en el caserío, la obra de teatro transitó al cine, con varios de sus actores originales y con leves cambios al guion. No obstante, la esencia del escenario se mantiene en la pantalla grande, acertando que este proyecto está hecho con pasión.

Todo Por Amor, dirigida por Luis Enrique Rodríguez, es un filme puertorriqueño que apuesta por un elenco joven y que se dirige a una audiencia joven. Lo que parecía un sueño en desarrollo por más de cinco años, se volvió realidad cuando el rodaje comenzó a finales de 2021, comentó su director en la presentación de la película en el marco del Puerto Rico Film Festival.

Su historia muestra una relevancia actual que se ha visto en distintos filmes de romance. Clásicos como Titanic (James Cameron, 1997), Maid in Manhattan (Wayne Wang, 2002) y hasta una subtrama de Parasite (Bong Joon-ho, 2019) presentan una de las dinámicas más triviales en el mundo del cine: el amor entre dos personas pertenecientes a distintas clases sociales. Separados por una barrera sistémica, dos jóvenes se enamoran, retando sus circunstancias y estilos de vida.

En Puerto Rico hay una evidente diferencia entre la vida urbanizada y los espacios marginalizados. Se denominan dos mundos completamente separados, sin ninguna relación el uno con el otro, clasificación clasista e ignorante. En Todo por amor, esos mundos se cruzan constantemente. David (José Enrique Segarra) vive en un residencial público junto a sus dos hermanas y su madre, y estudia en una escuela pública, mientras que Tamara (Karina Torres), una de sus hermanas, está becada académicamente en un colegio privado de alto prestigio y valor económico.

Una noche, en una fiesta sorpresa, David conoce a Ema (Juliana Rivera), mejor amiga de Tamara. En este momento, los dos mundos se cruzan.

Este tipo de tramas abren espacio para crear narrativas empalagosas y ya vistas antes en pantalla. En Todo por amor, la peculiaridad reside en balancear y entrelazar constantemente estos mundos, en las buenas y en las malas. La relación entre David y Ema se desarrolla de forma orgánica, introduciendo a cada uno en su ambiente, y conociendo poco a poco cómo sus rumbos no declaran sus futuros. Es una historia honesta, genuina y poco usual en la manera en que intenta romper el estigma de clase entre dos personas no tan diferentes.

El talento joven sobresale en esta propuesta cinematográfica. José Enrique Segarra y Juliana Torres tienen química congruente y ambos gozan de momentos que resaltan su carisma, autenticidad y presencia escénica. Se trata de dos veteranos de las tablas que hacen su debut en la pantalla grande.

Otra sorpresa es Anna Malavé, quien interpreta a Katalina, prima de David y líder traficante de drogas de la comunidad. En la obra teatral, Malavé conspiraba como una de las secuaces del traficante de drogas líder, pero en esta puesta, asume la responsabilidad mayor, lidiando con problemas familiares, roles de género y las inseguridades cotidianas de una mujer al mando. Con este personaje secundario, Malavé cautiva con su simpleza: no cae en malos hábitos ni en gestos desagradables para señalar un sector, sino que se mantiene lo más natural posible en su actuación.

En general, Todo por amor cuenta con un elenco bien seleccionado, que alcanza intimidad en sus relaciones y que juega con ellas. Cada actor trabaja su relación con cada uno de sus compañeros de escena, no solo con sus coprotagonistas inmediatos. Este logro se puede atribuir a un guion exitoso, pero imperfecto. Aunque sí entiende el lenguaje contemporáneo y no fuerza ningún coloquialismo irrelevante, el diálogo no permite que la trama se desenvuelva con fuerza.

Aunque Todo por amor rompe esquemas sobre prejuicios, los presenta como narrativas normalizadas. Es evidente que estas comunidades viven en condiciones desfavorables, pero que sus soluciones se presenten como extremas se vuelve repetitivo y dañino, pues hay nociones preconcebidas en Puerto Rico que las personas de “bajos recursos” tienden a recaer en actividades ilegales o son personas recostadas. En contraste, su película previa, Por amor en el caserío, sí se adentraba en las consecuencias del problema e intentaba encontrar una solución en vez de forzar la entrada de la narrativa de drogas a la historia.

En todo momento, se resalta de alguna manera u otra la cultura puertorriqueña. Desde las fiestas en comunidad, hasta la música que frecuentan, Todo por amor retrata la rutina con pequeñas instancias normales que mantienen vigencia en nuestra cultura. Los encuentros entre David y Ema son sencillos: caminatas en las canchas de la urbanización, sesiones fotográficas impromptu, cenas en familia en sus respectivos hogares, encuentros en los tramos de sus casas a la escuela o hacer tareas juntos.

En lo técnico, Todo por amor tiene momentos maravillosos en cámara. Se juega bien con el contraste de la luz y, sobre todo, los encuadres pintan retratos que no se sienten montados ni planificados. El camarógrafo ve la oportunidad y se sitúa entre sus protagonistas, quienes tienen naturalidad en su relación.

Con eso dicho, esta película es un acierto más en la industria del cine puertorriqueño. No intenta ser nada que no es, conmueve con su contemporaneidad y resalta un trabajo bien diseñado. Tiene sus percances, pero hay corazón en el proyecto, y esto no es común en una industria que capitaliza sus errores y ridiculiza a su gente. El esfuerzo colectivo se percibe, así como la dedicación de un equipo técnico profesional. Todo por amor resalta una realidad actual, pero que a veces no se representa con el cuidado y atención que merece.

Todo por amor tuvo su estreno puertorriqueño en el pasado Puerto Rico Film Festival.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.