Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

The Devil’s Bath (FICCI 63): escalofriante encarnación de la depresión

Escrito el 25 abril, 2024 @JuanRod_52

Sección: Internacional.

Dirección: Severin Fiala, Veronika Franz.

Guión: Severin Fiala, Veronika Franz.

Elenco: Anja Plaschg, Maria Hofstätter, David Scheid.

Países: Austria, Alemania.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt29141112/

The Devil’s Bath. Dirs. Severin Fiala, Veronika Franz. 2024.

Una de las sensaciones más aterradoras que provoca la depresión es la pérdida de control sobre el cuerpo: los músculos se sienten rígidos, los párpados pesados y moverse requiere de un esfuerzo monumental. Es una situación en la que pedir ayuda es casi imposible porque en muchos escenarios hay poca o nula empatía, como si fuera una cuestión de pereza o debilidad. Si esto ocurre hoy, momento en el que supuestamente hay mayor comprensión sobre la salud mental, es terrorífico imaginar qué ha pasado a lo largo de la historia, marcada por creencias sobre el poder de fuerzas sobrenaturales y malignas, las cuales eran “combatidas” con prácticas violentas dirigidas especialmente hacia las mujeres.

De este paradigma surge The Devil’s Bath de Severin Fiala y Veronika Franz, dupla conocida por la versión original de Goodnight Mommy (2015). En esta ocasión, apuestan al terror de época y gótico en el siglo XVIII con la historia de Agnes (Anja Plaschg), una joven devota que se casa con un desconocido y se muda a su pueblo para empezar una vida juntos, en la que ansía convertirse en madre. Desgraciadamente, las cosas no van acorde a sus expectativas y entre las arduas labores del campo, la indiferencia de su esposo, las críticas de su suegra y el misterioso comportamiento de los habitantes del pueblo, Agnes busca desesperadamente en la religión una salida a una situación que lentamente le drena la vida.

Al inicio, Agnes es una mujer entusiasta por esta nueva etapa, interesada en adaptarse a las duras condiciones de trabajo de un paisaje boscoso y frío para dar una buena impresión a la comunidad. Sin embargo, a medida que aumenta su aislamiento, su semblante se transforma paulatinamente por su enajenación del entorno, llegando a los extremos donde no tiene mayor diferencia con lo cadavérico.

Anja Plaschg, en una de las mejores actuaciones que he visto en el año, hace de su cuerpo un molde para expresar el horror corporal de la decadencia provocada por la pérdida del sentido de pertenencia y el peso de la culpa religiosa sobre el valor de la vida. Son varias las secuencias, como una en la que cepilla su pelo con tanta frustración que se lo arranca mechones, que provocan taparse la cara. También hay momentos en los que es imposible voltear la mirada ante lo asombrosa que es su interpretación, como en una en la que Agnes finalmente articula en palabras sus emociones y, desde un close up picado, su rostro transita del sufrimiento al alivio en un expresionismo tan icónico como el del Renée Falconetti en La pasión de Juana de Arco (Carl Theodor Dreyer, 1927).

Esta transformación corporal es el eje que permite que la película compagine sus elementos para mantener la intensidad a lo largo de dos horas, aunque el ritmo varía, especialmente por la reiteración de ciertos momentos que enfatizan el carácter obsesivo de Agnes y su estancamiento.

En sus aspectos técnicos, The Devil’s Bath es como una pieza rural de época gracias a la fotografía de Martin Gschlacht, quien balancea entre paisajes montañosos, lagunas negras y pasillos estrechos a la luz de las velas para lograr un aura mística y fría, trabajo que  fue reconocido con el premio de contribución artística en la última edición de la Berlinale. También merece mención el diseño sonoro, el cual varía entre el silencio espectral de un paisaje gótico y gritos ensordecedores pidiendo auxilio.

Con The Devil ‘s Bath, Fiala y Franz crean una experiencia exquisita por sus detalles de época e intensa en su forma. Está a la par de éxitos recientes como The VVitch (Robert Eggers, 2015) y Midsommar (Ari Aster, 2019) no solo por su ambientación, sino también por la entrega de su protagonista. Anja Plaschg presenta una encarnación  visceral de la depresión, la cual, al estar depurada de cualquier elemento sobrenatural, explora los confines de la indiferencia humana como causa del terror más apabullante que se pueda presenciar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.