Spencer: estéticamente sublime, pero sustancialmente desconsiderada

Escrito el 5 noviembre, 2021 @alessandra_kr

Dirección: Pablo Larraín.

Guion: Steven Knight.

Elenco: Kristen Stewart, Jack Farthing, Sally Hawkins, Jack Nielen, Freddie Spry, Stella Gonet, Timothy Spall, Sean Harris.

Países: Alemania, Chile, Reino Unido, Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt12536294/

Spencer
Spencer. Dir. Pablo Larraín. 2021. Neon.

En 2016, Pablo Larraín causó sensación con Jackie, el retrato de una Jacqueline Kennedy en ruinas emocionales después del asesinato de su esposo, el presidente estadounidense John F. Kennedy. La aproximación original e inesperada de Larraín a las biopics fue sin duda revolucionaria. Hoy, el cineasta chileno está de regreso con la segunda parte de su trilogía informal de mujeres famosas en momentos de crisis con Spencer, esta vez enfocándose en la mundialmente adorada Lady Di, traída a la vida por el ícono juvenil – y que bien puede entender el revuelo mediático que la princesa del pueblo causaba – Kristen Stewart.

Mientras que en su película de 2016 Larraín desarrolló una ficción para teorizar sobre el proceso de duelo de Jackie, aquí recurre a un ejercicio imaginativo similar sobre un fin de semana en la vida de la Princesa de Gales. Spencer sigue a Lady Di en la Navidad de 1991, cuando tiene que atender las fiestas reales a pesar de su evidente aflicción e intolerancia hacia la familia real.

Larraín ofrece una perspectiva única en la que explora el estado de ánimo y la mente de una mujer en medio de una vida que odia y que es continuamente escudriñada por los medios y el público. La Lady Di que se presenta en esta cinta parece estar al borde del abismo, dejando claro su desprecio por la Corona y el desamor que siente a partir de la infidelidad del Príncipe Carlos (Jack Farthing).

Enfocándose enteramente en ella, el resto de los integrantes de la familia se observan como sombras y ecos. Ellos siempre están a la espera de Diana, quien merodea por los pasillos y los terrenos del castillo para dilatar sus apariciones sociales y la convivencia con los demás. Poco a poco se presentan personajes que interactúan con ella. Algunos miembros del staff, como su estilista Maggie (Sally Hawkins, como de lo mejor de la película) y el cocinero Darren (Sean Harris), funcionan como apoyos emocionales, quienes la alientan a ser fuerte durante el fin de semana. Sus hijos, William (Jack Nielen) y Harry (Freddie Spry), parecen ser su única fuente de felicidad, aunque su inestabilidad emocional los deja con los nervios de punta en varias ocasiones.

Spencer
Spencer. Dir. Pablo Larraín. 2021. Neon.

Por su parte, el resto del staff parece ser una amenaza hacia Diana, incluyendo el caballerizo mayor Alistair Gregory (Timothy Spall) y la doncella que se le asigna una vez que Maggie es mandada de vuelta a Londres. Diana es constantemente grosera y altanera con los demás, en la mayoría de las ocasiones sin justificación para comportarse de tal forma. En su mente todos están en su contra, resultando en interacciones incómodas y altaneras con los otros.

Aunque la vida de Lady Di es prácticamente cultura popular, la película se recarga considerablemente en que la audiencia la sepa y domine. La historia espera que ya tengamos cierta opinión de la familia real y de Diana. De otra manera, Lady Di parece una joven mimada, exagerada y tirada al drama que complica las fiestas navideñas de su familia política. La cinta está inundada de la tristeza extrema de la joven sin contextualización alguna.

Larraín y el escritor Steven Knight (Peaky Blinders, Locke, Allied) se toman la libertad de imaginar sin límites ni consideraciones el estado de ánimo de la princesa, explotando sus dificultades bien sabidas y rodeándola de completa miseria y nostalgia. Lady Di aparece como un ser egocéntrico, ensimismada en sí misma y alienando a todos. Por la manera en que Diana es presentada se logra lo previamente imposible: desnudar de solidaridad y empatía a una mujer que es amada por millones, continuamente victimizada y hasta santificada.

Spencer está hecha con un ojo estético elegante y exacto. Aunque la representación del objeto de estudio es defectuosa, la estética en que se hace es sublime. La fotografía de Claire Mathon dota a la cinta de un aire nostálgico y distinguido desde la primera toma. Los colores grises y melancólicos del invierno se complementan con el tono aterciopelado e íntimo de la fotografía. En múltiples ocasiones, el trabajo de Terrence Malick llega a la mente, en especial cuando Diana tiene una especie de trance emocional en la que la vemos bailar, caminar y correr, únicamente acompañada por la banda sonora y tomas drásticas y libres.

Spencer
Spencer. Dir. Pablo Larraín. 2021. Neon.

El vestuario diseñado por la experta Jacqueline Duran destaca en el marco delicado de Stewart. Diana luce múltiples vestidos y outfits a lo largo de un solo fin de semana, cada uno más hermoso que el anterior. El diseño de producción, a cargo de Guy Hendrix Dyas, es posiblemente lo mejor de la película. Las habitaciones reales están delicadamente construidas para incluir detalles que dejan ver el lujo y opulencia del lugar. Todo destaca con el tono pastel de la fotografía de Mathon.

Sin duda la música original de Jonny Greenwood es lo que llama la atención inmediatamente. Introducida inicialmente con pianos sobrios y elegantes, rápidamente evoluciona a sonidos góticos y persistentes. Greenwood juega con tonos de jazz (en ocasiones recuerda a la música compuesta por Antonio Sánchez para Birdman) que ayudan a crear el ambiente sombrío y agobiante que sigue a Diana por todos lados. Se escuchan saxofones, violines, tambores, baterías y pianos que en algún momento se vuelven demasiado. Lo que inicia como la atracción de la cinta, pronto se convierte en uno de sus problemas persistentes.

El exceso en el punch de la música refleja el conflicto con el guion de Spencer, el elemento más flojo de la película. Steven Knight se enfoca en la dramatización y exageración, y no en la presentación real de emociones. Básico, indiscreto y exagerado, Knight no deja nada a la imaginación o la interpretación, más bien pecando en la sobreexplicación. Algunos comentarios pícaros y desafiantes se sienten falsos y molestos. La obviedad y falta de ironía ahoga el diálogo de Diana. La Diana de la imaginación del guionista es egoísta, vanidosa, dramática, hace berrinches constantemente y busca llamar la atención con su miseria evidente. Knight sume a Diana en una desdicha sin final, ofreciendo reflexiones simplificadas con diálogos risibles.

Kristen Stewart intenta hacer milagros con el material a su disposición. Aunque se distingue su vulnerabilidad, en muchas ocasiones parece que simplemente posa para parecerse a la figura real. Quizá con un guion que no le exigiera decir tantos diálogos vergonzosos el resultado sería mejor.

Spencer
Spencer. Dir. Pablo Larraín. 2021. Neon.

Spencer intenta ser una exploración emocional sobre una figura mundialmente adorada, pero realmente desconocida. A pesar de que está exquisitamente presentada con una producción refinada, la película funciona como un perjuicio hacia Diana, pues es presentada como una sombra de una mujer ahogada en su propia depresión que no le importa causar revuelo y caos a su alrededor.

En esta película, el personaje de Lady Di simplemente no inspira empatía, solidaridad o amor. Con este último esfuerzo, quizá ya es hora de dejar descansar a esta figura tan enigmática y explorada, pero ciertamente misteriosa.

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