Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Rubia: la misoginia y crueldad de Andrew Dominik

Escrito el 5 octubre, 2022 @alessandra_kr

Disponible en: Netflix.

Dirección: Andrew Dominik.

Guion: Andrew Dominik, basado en la novela de Joyce Carol Oates.

Elenco: Ana de Armas, Adrien Brody, Bobby Cannavale, Xavier Samuel, Julianne Nicholson, Caspar Phillipson, Lily Fisher, Evan Williams.

Palomómetro:

País: Estados Unidos.

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt1655389/

Rubia. Dir. Andrew Dominik. Netflix. 2022.

Mucho se ha dicho de Marilyn Monroe, pero poco se sabe realmente de ella. Una de las mujeres más famosas de la historia y una actriz de la era dorada de Hollywood que conquistó a la audiencia mundial, Monroe es injustamente muy reconocida por su belleza y poco por su complejidad humana, habilidades actorales y activismo. La simplificación y cosificación han seguido a la leyenda de Monroe, incluso 60 años después de su muerte.

En esta ocasión, Andrew Dominik, director reconocido por filmes como The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford (2007) o Killing Them Softly (2012), ofrece en Rubia la más reciente perspectiva sobre la actriz. Y ante qué versión nos encontramos.  

Rubia, estrenada recientemente en Netflix y basada en el libro del mismo nombre de Joyce Carol Oates es una especie de ficcionalización de Monroe (interpretada por la cubana Ana de Armas). Aunque presenta algunos de los momentos más famosos de la actriz inmortalizados a través de fotografías y videos, la película más bien se enfoca en su interioridad, centrándose en desenvolver su psique y ofrecer una mirada detrás de la cara más famosa de la historia.

Esta aclaración es necesaria para tomar con la seriedad con la que se merece la cinta – o sea algo de ficción y no una biografía basada en hechos reales –, pues es de cuestionar las múltiples decisiones cinematográficas y argumentativas que Dominik hace a lo largo del filme. El director desnuda a la actriz de cualquier sentimiento positivo para convertirla en una víctima de todo y todos, lo adecuadamente consciente como para sufrir y desesperar ante la vida que tiene, pero no tan determinada o autosuficiente como para hacer algo al respecto. Esto resulta en una cruel representación y victimización de Monroe.

La película inicia con un vistazo a la vida temprana de Monroe con una mamá (Julianne Nicholson) psicológicamente enferma que la acusa de que su papá las haya abandonado. De ahí, la cinta la encuentra en distintos momentos de su carrera cinematográfica, primero cuando va iniciando y entabla una relación poliamorosa con Eddy Robinson Jr. (Evan Williams) y Cass Chaplin (Xavier Samuel). Después como la máxima estrella de Hollywood, lidiando con los otros hombres de su vida, incluyendo sus matrimonios con el atleta Joe DiMaggio (Bobby Cannavale) y el ensayista-dramaturgo Arthur Miller (Adrien Brody), y el papá ausente a quien siempre esperó y que eventualmente reaparece a través de cartas misteriosas.

A lo largo de más de dos horas y media, la película explora la vida interior de Monroe, una marcada por el trauma de la niñez, el desprecio de una mamá inestable, la ausencia de un padre a quien nunca conoció y el deseo desesperado de ser madre. Conforme encuentra la fama y fortuna en Hollywood, Monroe desarrolla resistencia hacia su imagen pública, más bien centrándose en aquellos (SIEMPRE son hombres) que la mantienen a flote en su vida privada.

Rubia. Dir. Andrew Dominik. Netflix. 2022.

No obstante, todo es un escenario de pesadilla, ya sea su inicio en Hollywood a través de la violación sexual por parte de un ejecutivo, la desintegración de sus matrimonios debido a su inestabilidad emocional o la frustración de sus sueños de ser madre por abortos obligados y naturales. Este último punto ofrece dos secuencias reprobables, y más al considerar el momento político en el que la película existe, pues si bien se sitúa en el pasado, la narrativa alrededor de Monroe es ficticia, dependiente del discurso que Dominik quiere promover. Todo en la película representa una tortura emocional y psicológica para Monroe, quien nunca tiene un minuto de paz y quien, hacia el final de su vida, se vuelca hacia las pastillas y el alcohol para lidiar con tan mísera existencia.

Consecuentemente, Rubia es más bien un fetichismo de la actriz y las dificultades de su vida para la satisfacción narrativa y emocional del director mismo, pues pareciera que este recrea sus fantasías retrogradas y crueles del sexo opuesto a través del proxy Marilyn Monroe. ¿De qué otra forma se podría interpretar el hecho de que la película se enfoque únicamente en los momentos (teorizados) más oscuros y tristes de la vida de la actriz, incluso yendo más allá y convirtiéndolos en mucho más trágicos de lo que realmente fueron? Las múltiples licencias creativas de la historia entierran en más miseria y tortura a Monroe.

En los aspectos técnicos, Dominik es uno de los artistas más creativos y distintivos en cuanto al uso de la cámara se refiere. Presentadas en ocasiones en blanco y negro, y otras a color, así como en múltiples proporciones de aspecto que se relacionan con las etapas y sentimientos de Monroe, las escenas son tanto dignas de admiración técnica como de reprobación moral. En este punto es importante traer a colación el debate de forma vs fondo con esta película como ejemplo perfecto. ¿La calidad de un filme depende únicamente de sus logros técnicos? ¿O también es necesario considerar la historia que se plasma? Rubia es una representación técnica admirable, pero la manera en la que el director hace uso de los recursos a su mano es barbárica y cruel (un par de tomas están grabadas en mi mente por lo humillantes y de mal gusto que son).

Por su parte, Ana de Armas igualmente destaca por su interpretación y compromiso. Sin duda una mujer físicamente hermosa, trae a la vida la belleza, inocencia y sensualidad de Monroe, así como una ingenuidad que nunca desaparece. No obstante, pareciera que el director le dio la instrucción de solo sufrir, llorar y verse bella ante la cámara, y aunque sin duda cumple con su cometido, es imposible no regresar a las preguntas previas: tanto Dominik como de Armas tienen una responsabilidad creativa y discursiva ante lo que plasman y promueven en pantalla.

Brevemente se tocan algunos puntos interesantes sobre la tortura de la fama y el acoso por parte de desconocidos y fanáticos que deshumanizan a las estrellas. Esto quizá es lo único rescatable de la cinta. Sin embargo, un guion con diálogos risibles en su primera mitad, múltiples situaciones que humillan y fetichizan a Monroe y su dolor, así como un discurso provida injusto y sin sentido hacen que Rubia sea tan irresponsable, misógina e inhumana que de tan solo pensar se me revuelve el estómago.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.