Operación hermanos – propaganda política muy descarada como para disfrutarla

En dónde la puedes ver: Netflix

Director: Gideon Raff

Elenco: Chris Evans, Alessandro Nivola, Michael Kenneth Williams, Greg Kinnear, Ben Kingsley, Haley Bennett, Michiel Huisman, Alex Hassell, Chris Chalk.

País: Estados Unidos

Palomómetro

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt2140507/

Oh, Chris Evans, el actor estadounidense en su etapa activista y vocero anti-Trump parece encontrarse en medio de la gloria cinematográfica. Su papel como Capitán América / Steve Rogers lo ha lanzado a una gloria sin precedentes que pocos actores podrán conocer. Con esto en mente, pareciera que tiene plena libertad de escoger los roles que él quiera – aunque ha dejado claro que su deseo principal es la dirección.

Por esto resulta desconcertante que haya elegido Operación hermanos, un drama basado en hechos reales que, a pesar de lo inspirada que podría resultar la historia, en realidad se siente condescendiente y manipuladora.

Operación hermanos presenta la historia de cinco agentes del Mossad que establecieron un hotel en Sudán a inicios de la década de los 80s. Sin embargo, este complejo en realidad fue una fachada para contrabandear a miles de etíopes a Israel. Específicamente, la película se centra en Ari (Chris Evans), un agente carismático, que le gusta improvisar y que no mide el peligro, y la relación que desarrolla con colegas y Kabede Bimro (Michael Kenneth Williams), un local que tiene el objetivo de salvar a todo etíope posible.

En realidad, la película se siente como propaganda israelí hipócrita y cínica – no se puede evitar pensar en Palestina y las acciones crueles de Israel mientras se ve la cinta. Se interpreta como una manera de vender amigablemente el sionismo, y los conflictos árabe-israelíes de la época son ignorados vilmente. A pesar de que la película pinta esta historia como una misión humanitaria, la realidad es mucho más compleja como para simplificarla de tal forma.

Asimismo, la película no se siente como un proyecto que debería salir en 2019. En una época crítica del privilegio blanco y consciente del racismo, se siente fuera de lugar que se presente una historia de personas blancas, en posición de salvadores, ayudando a personas negras tratando de huir de la opresión de sus pueblos. Si se quería contar esta historia en particular, bien se pudo haber usado otro ángulo – más enfoque en Kabede Kimro, por ejemplo – o mejor contar una de las muchas historias de africanos que viven en el anonimato y que son más inspiradoras que actos sionistas.

En defensa de Evans y compañía, la película tiene la aspiración de ser inspiradora. En teoría, realza el amor al prójimo, la perseverancia y la fortaleza del espíritu humano. Además, en cuanto a su estilo, tiene tintes evidentes de Fargo y no tan evidentes de Ocean’s 11.

No obstante, en estas instancias, el contexto y el tono lo es todo. Que los agentes sientan tanto compromiso con sus hermanos etíopes mientras ignoran /evitan lo que está pasando en su país con sus vecinos resulta inverosímil. Más bien esta película es promotora de una agenda política que resulta evidente a través del diálogo y las escenas seleccionadas.

La película cuenta con un excelente elenco. Chris Evans, Greg Kinnear, Alessandro Nivola, Ben Kingsley y Hayley Bennett ofrecen peso hollywoodense a la historia. A pesar de la historia, de vez en cuando se siente alivio ver a caras conocidas. Al respecto, que esta reseña también funcione como petición para que Alessandro Nivola salga en más películas. Este fabuloso actor está extremadamente subestimado.

Además, como momento peliculezco irritante, ¿por qué visten de tal manera a Hayley Bennett? Su personaje pareciera que está en algún resort de Occidente, y no en un hotel en un Sudán – un país tradicionalmente musulmán – azotado por la guerra civil. La selección de vestuario para ella y el resto del elenco se siente hueco y alejado completamente de la realidad. Más bien se nota como una decisión comercial para atraer a espectadores.

Por el otro lado, vale la pena mencionar que el papel de Chris Evans está alineado a lo que nos dejó en Capitán América. Su personaje parecer ser Steve Rogers en otra misión, más arrogante, pero al final del día sigue ofreciendo el mismo matiz que ya conocemos. Sería más emocionante verlo en algo completamente diferente, razón por la que espero con ansías su papel en Knives Out. Un cambio de aires no le caerá nada mal.

En cuanto a la historia, la película proporciona pocos momentos de emoción y estrés, los cuales fueron más bien metidos a la fuerza para la experiencia cinematográfica y no porque así hayan sucedido en realidad. De hecho, estos esfuerzos se sienten falsos y producidos, con escenas de acción anticlimáticas y forzadas.

Algunos comentarios casuales navegan entre el racismo, la subvaloración del continente africano y la manipulación sentimental, al respecto, algunos de los discursos presentados son completamente predecibles y condescendientes. Los reto a que en ningún momento de la película sientan cinismo por lo que se presenta en pantalla.

Operación hermanos pretende ser una historia inspiradora de solidaridad y fortaleza espiritual. Presenta una historia de la vida real que a lo mejor en otras circunstancias políticas y sociales hubiera resultado ser un acierto. No obstante, en estos momentos de la vida – y con un conflicto que lleva casi 100 años de trasfondo– es imposible apreciar y celebrar los valores que la cinta pretende presentar sobre las autoridades involucradas. Lo que en papel resulta ser un proyecto atractivo, llevado a las cámaras resulta incómodo, hipócrita y hueco. Una misión cínica que ni el mismo Capitán América puede salvarla.

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