Moon Knight: el MCU ofrece más de lo mismo

Escrito el 29 marzo, 2022 @alessandra_kr

Disponible en: Disney+.

Creador: Doug Moench.

Directores: Justin Benson, Mohamed Diab, Aaron Moorhead.  

Elenco: Oscar Isaac, Ethan Hawke, May Calamawy, Loic Mabanza, Gaspard Ulliel, F. Murray Abraham.

País: Estados Unidos.

Duración: 6 episodios de 40 minutos cada uno.

Palomómetro:

Más información de la serie: https://www.imdb.com/title/tt10234724/

Moon Knight. Creador Doug Moench. 2022. Marvel Studios.

No hay quién pare al MCU (Universo Cinematográfico de Marvel). Con películas y series de televisión saliendo casi cada cinco minutos que crean una telaraña interconectada de tramas es difícil mantener el hilo y el interés. Si la sobreexposición a este mundo no cansa, quizá la falta de calidad de las propuestas eventualmente lo hará. No es que Moon Knight, la nueva serie de Marvel que tiene su estreno esta semana, sea (tan) mala. El problema es que está asentada en una fórmula tan gastada, aburrida y ordinaria dentro del MCU que es difícil sentir emoción e interés cuando hemos visto lo que ofrece mil veces dentro de este universo expansivo y sin miras de alguna vez detenerse.

Hasta cierto punto no es que se le pueda reprochar mucho a Marvel. Han encontrado la fórmula que les funciona. ¿Por qué se arriesgarían en cambiarla si los fanáticos están más que contentos con tramas predecibles, momentos improvisados que reflejan sus emociones y sueños guajiros, y uno que otro momento emocionante que es compartido miles de veces en redes sociales? Al final del día, Eternals fue lo más arriesgado que Marvel ha hecho y, atónitamente, fue acogida fríamente (una pena porque mantengo que es la mejor película del MCU precisamente por arriesgar e ir en contra de todo lo que este universo de superhéroes ha creado en los últimos 14 años).

Moon Knight presenta a Oscar Isaac (con todo y acento británico risible) como Steven Knight, un vendedor de la tienda de regalos del Museo Nacional de Historia (¿esto significa que conoce a Sersi de Eternals?) en Londres, Reino Unido. En las noches debe establecer planes elaborados para asegurar quedarse en casa, pues mientras duerme tiende a desaparecer y hacer locuras. Pronto descubrimos que esto se debe a que sufre del trastorno de identidad disociativo y comparte su cuerpo con Marc Spector, un mercenario estadounidense que a la vez es el recipiente terrestre del dios egipcio Khonshu, y consiguientemente, el héroe “Moon Knight”.

El hecho de que la serie esté asentada de lleno en la cultura egipcia es uno de sus aciertos. Que se centre en un hombre con una enfermedad mental que eventualmente se convierte en héroe es otro. Sin embargo, este punto agota rápidamente, pues el dilema moral entre la inocencia de Steven y la letalidad de Marc se vuelve la horma en el zapato que evita que la trama avance. Pronto, el principal enemigo de la historia y su ritmo es el mismo Steven, quien se recarga en un intento de humor ácido inglés, una torpeza e inocencia desesperante, y una firmeza exasperante para complicar la trama y arruinar todo a su alrededor. Isaac, uno de los mejores actores de la actualidad, hace maromas para actuar como ambos hombres – el sensible e iluso Steven, y el duro y desesperado Spector –, así como el recipiente humano poseído por la deidad egipcia. Aunque su esfuerzo es loable, el guion y las situaciones son tan ridículas y torpemente presentadas que es imposible mantener un interés sincero.

No pasa mucho para que se presente un triángulo amoroso cuando Layla (May Calamawy), la esposa distanciada de Spector, aparece en escena. No hay nada que justifique esta complejidad amorosa y, aun así, la historia la desarrolla neciamente, añadiendo una capa de complejidad al vínculo forzado entre Knight y Spector.

Moon Knight. Creador Doug Moench. 2022. Marvel Studios.

Aunque inicia en Reino Unido, Moon Knight rápidamente se traslada a Egipto, con los dioses locales actuando como la base de los conflictos y la raíz de los problemas entre Knight y Arthur Harrow (Ethan Hawke), villano principal de la serie y líder de un culto / recipiente terrestre de la diosa Ammit. Este escenario propicia que la serie tenga las herramientas y la locación idóneas para replicar la emoción de cintas como La momia (Stephen Sommers, 1999); sin embargo, rápidamente queda claro que la complejidad y diversión de aquella saga clásica serán ignoradas para ofrecer más de lo que Marvel ya nos tiene acostumbrados: humor forzado, metidas de pata por el protagonista que está rebasado por las circunstancias a su alrededor y enfrentamientos torpes con el enemigo.

Al centro de la historia existe un conflicto cimentado en el poder que una persona puede tener en el destino del mundo y el valor real de la justicia. Este meollo trae a la mente el concepto futurista y ambicioso de Minority Report (Steven Spielberg, 2002), pues la serie presenta la aspiración de hacer pagar a personas por crímenes que aún no han cometido como dilema ético central (sin duda, intentado posicionar a Harrow como aquellos villanos complejos que tienen un punto válido a la Thanos o Killmonger). La serie tiene una ambición que el producto final nunca conquista.

En el desarrollo del conflicto central entra el poder de estrella de Ethan Hawke, lo mejor de la serie. Introducido a través de una escena que recuerda a su personaje torturado de First Reformed (Paul Schrader, 2017), Hawke presenta a un villano tenue, manipulador y discreto. Él es quien mantiene el orden dentro de una serie dominada por el caos y el desorden. La presencia de Gaspard Ulliel en uno de sus últimos trabajos antes de su muerte trágica es incómoda y desafortunada, pues su papel como Anton Mogart es únicamente un villano dignificado con la cara de uno de los mejores actores franceses de la historia.

Siguiendo con la corriente de composiciones y diseños de producción horribles (de nuevo, una pena que Eternals haya sido ignorada), Moon Knight hubiera sido disfrutable y sorprendente 15 años atrás si no tuviéramos una filmografía de más de 20 películas y cinco series de televisión del MCU. El gancho es la promesa de ver a Isaac, Hawke y Ulliel juntos; sin embargo, esta emoción rápidamente se convierte en decepción al notar el paquete tan poco inventivo y visualmente ordinario en el que se hallan. Escenas en cámara lenta, descubrimientos visuales que se supone impresionan y escenas situadas en lugares como villas francesas, calles londinenses y mercados egipcios no causan admiración o siquiera emoción, pues todo lo que esta serie propone ya lo hemos visto. Una y otra vez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.