Premios Ariel 2020: Luciérnagas – una reflexión sobre los que se van y los que se quedan

Escrito el 7 agosto, 2020 @alessandra_kr

Directora: Bani Khoshnoudi

Elenco: Arash Marandi, Flor Edwarda Gurrola, Luis Alberti, Eligio Meléndez, Ishbel Mata, Eduardo Mendizábal, Uriel Ledezma.

Países: México, Estados Unidos, Grecia, República Dominicana.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt8159302/

La cineasta iraní Bani Khoshnoudi presenta una delicada reflexión sobre la migración en Luciérnagas, película situada en Veracruz y enfocada en un migrante iraní que llegó por error a las costas mexicanas.

Además de centrarse en la migración, Khoshnoudi presenta varios asuntos tabúes de la comunidad mexicana que definen nuestra forma de vida y las relaciones que entablamos con los demás. Temas como la homosexualidad, el machismo, la masculinidad tóxica, y la falta de oportunidades en suelo mexicano son explorados directa y discretamente. Prácticamente cada personaje refleja varios de estos puntos, capa tras capa de sus personalidades.

Nuestro protagonista es Ramin (Arash Marandi), un iraní que vaga por las calles de Veracruz mientras que ahorra dinero para irse ilegalmente a Turquía. Conforme pasa la película, aprendemos que Ramin es homosexual, que huyó de Irán por ser enjuiciado por esto, y que no debería estar aquí, pues se subió al barco equivocado.

El hecho de que no se adapte en este país extraño y diferente, hace que su estadía aquí sea más complicada. Al respecto, los espectadores que se encuentran lejos de casa – lidiando con la otredad de un nuevo país y sin la seguridad de la familiaridad – podrán sentirse inmensamente identificados con Ramin.

Ramin pasa sus días en Veracruz trabajando en empleos informales y temporales, caminando por el centro y el puerto de la ciudad, y entablando relaciones con un par de personas. Por un lado, Leti (Edwarda Gurrola, la mejor de la película), la dueña de la pequeña casa de huéspedes en dónde se hospeda, y por el otro, Guillermo (Luis Alberti), un migrante salvadoreño que tiene sus sueños propios de llegar a Canadá (el hecho de que ningún personaje quiera ir a Estados Unidos es refrescante e inspirador).

El exilio de Ramin se vuelve llevadero y menos deprimente una vez que entabla estas relaciones. Así, la cinta examina las dificultades que pasan aquellos que dejan atrás su país de origen en busca de aventuras, mejores condiciones de vida o para hallar el lugar en el que en verdad pertenecen.

La película no se detiene ahí, pues también ofrece una delicada mirada a los que se quedan. Para explorar esta parte está el personaje de Leti, quien intenta superar a su exnovio que partió a Estados Unidos y que regresa – con hijo en brazo – para hacer temblar su estabilidad emocional. Luciérnagas está definida por los intentos incesantes por parte de todos los que salen en pantalla de evolucionar y encontrar su lugar en el mundo.

Al respecto, se aprecia la inclusión del personaje de Leti, auxiliado por la excelente actuación de Edwarda Gurrola, que resulta inspirador y ejemplar. A pesar de que su posición emocional es delicada, toma las mejores decisiones ante un machismo abrumador. Asimismo, la relación de amistad entre ella y Ramin es la parte bonita y optimista de la película – en ocasiones, lo único necesario para sobrevivir en un entorno desconocido.

Con un tono sensible y discreto, Luciérnagas establece una inmediata complicidad con su protagonista, haciendo que nos preocupemos por él y su bienestar, sobre todo al lidiar con su amigo tóxico y violento, Guillermo.

La cámara refleja la cotidianidad sin lujos de la vida en el puerto, siguiendo a Ramin de cerca y ofreciendo una mirada íntima a sus momentos emocionales. Por su parte, el guion presenta una historia no muy explotada sobre los migrantes del Medio Oriente que llegan a México, así como del puerto de Veracruz como receptor de migrantes centroamericanos.

Luciérnagas es una discreta historia de migración que presenta de manera empática y realista el difícil proceso de adaptación a la otredad, con el idioma como su principal obstáculo. No obstante, la película distingue aquellas características y experiencias que ayudan a desarrollar ciertos vínculos entre las personas, a pesar de los desafíos de entendimiento. Al respecto, esta película deja un mensaje esperanzador dentro de un océano de incertidumbre.

 

*Luciérnagas está nominada a un Premios Ariel. La ceremonia de entrega se llevará a cabo el 20 de septiembre.

 

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