Las estrellas de cine nunca mueren

En dónde la puedes ver: cines

Director: Paul McGuigan

Elenco: Annette Bening, Jamie Bell, Julie Walters y Vanessa Redgrave.

País: Reino Unido

Duración: 105 min.

Palomómetro: 

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt5711148/

Es conocimiento general que Annette Bening es una leyenda de la actuación y de las mejores actrices trabajando hoy en día. Las estrellas de cine nunca mueren simplemente nos ayuda a confirmar esto. Este drama romántico no aporta algo nuevo al catálogo de este género, pero es una película que vale la pena ver por las actuaciones tanto Annette Bening como de Jamie Bell.

Las estrellas de cine nunca mueren es una adaptación del libro del mismo nombre escrito por Peter Turner (Jamie Bell), quien tuvo una relación romántica con Gloria Grahame (Annette Bening), una de las estrellas más grandes de Hollywood durante la década de los 50s. La película retrata la breve, pero apasionada relación entre los dos, así como el reencuentro una vez que Gloria se entera que está enferma y regresa a Liverpool para pasar un tiempo con Peter y su familia.

La película se presenta en flashbacks, a través de los cuales vemos la forma en que Peter y Gloria se conocen, enamoran y pasan tiempo juntos tanto en Inglaterra como en Estados Unidos. En el presente, vemos a una Gloria que cae enferma y que irrumpe inesperadamente en la vida de Peter de nuevo, el cual es afectado por los recuerdos y la desesperación de verla mal y no saber qué es lo que pasa con ella exactamente.

Como mencioné anteriormente, la real fortaleza de esta película reside en las actuaciones. Honestamente no conozco mucho de Gloria Grahame (lo siento), pero en la película pasan algunos clips (¡incluyendo cuando gana el Premio Óscar!) por lo que pude hacerme idea de la figura real que personifica Annette Bening. Y ahora sí que brilla y se luce con este papel.

Su voz es distinta a su voz real, muy melosa y vulnerable, la cual parece que utiliza como modo de comunicación y arma de seducción. Su personalidad es compleja, pues a pesar de que ha aprendido a sobrevivir en el mundo duro y superficial de Hollywood, es una persona extremadamente insegura, temerosa y acomplejada por perder su juventud y belleza. De igual forma, el momento en que se entera que está enferma, la manera en que lo maneja es muy identificable y humana, que hace que sientas mucha tristeza y frustración por ver que está manejando todo de la peor manera posible.

Por su lado, Jamie Bell también brilla en su papel de chavo ordinario que se encuentra, primero, en una situación extraordinario por aras del destino, y después en momentos de desconcierto y desesperación cuando Gloria vuelve a su lado. El tema de la edad es un punto importante, pues Gloria le llevaba 29 años. Sin embargo, mientras que para él no es un tema primordial, para ella sí, pues tiene problemas de autoestima relacionados con su belleza y edad. Además de que tiene varios fantasmas en el clóset que la cazan constantemente por decisiones cuestionables que ha realizado en el pasado.

Lo que en verdad me gustó del personaje de Peter, y la forma en que Jamie lo interpreta, es la sinceridad de su amor por ella. El amor que demuestra por ella es real y puro, sin intereses escondidos o una agenda alterna para aprovecharse de su fama o posición económica; simplemente la quiere y se preocupa por ella. No es común ver este tipo de amores sinceros en parejas tan disparejas en el cine, lo cual le da una capa de realidad y honestidad a la película.

Por último, vale la pena mencionar a la familia de Peter, pues aparentemente Gloria desarrolló tal afinidad y amor por ellos, que en el momento de crisis es a dónde decide regresar. Esta familia no juzga, simplemente apoya y está presente para esta situación delicada de Peter, y honestamente al verlos interactuar entre ellos y con Gloria, no nos sorprende que ella haya decidido acudir a ellos.

Julie Walters está increíble como la mamá de Peter (¡reencuentro de Billy Elliot!); siempre proporcionándole un amor duro y sabio, y a Gloria uno delicado y sensible. De igual forma el papá es reservado y callado, siempre observando, pero sabio y profundo cuando tiene que interactuar con los demás.

Las estrellas de cine nunca mueren no ofrece una nueva óptica sobre las películas biográficas o los dramas románticos; no obstante, el desempeño de los actores y la transformación de Annette Bening justifican su existencia. Esta cinta es una historia de amor y desamor que nos presenta el terrible momento en que tienes que decir adiós a esa persona especial, por segunda vez y para siempre.

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