El conjuro 3: el diablo me obligó a hacerlo – El amor en tiempos de los Warren

Escrito el 8 junio, 2021 @ECinematografo

Disponible en: cines y HBO Max.

Dirección: Michael Chaves.

Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick. Historia: James Wan.

Elenco: Patrick Wilson, Vera Farmiga, Ruairi O’Connor.

País: Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt7069210/

La saga principal del universo de El conjuro está compuesta por cintas de terror que se benefician de dos cosas: la escalofriante atmósfera provista por el director James Wan y el dulce toque familiar brindado por sus protagonistas, los demonólogos Ed y Lorraine Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga. La exitosa fórmula de las dos primeras entregas consistió en generar incomodidad, incredulidad y desasosiego al iniciar con títulos que notifican a la audiencia que la trama está “basada en hechos reales”, y luego introducir a familias acosadas por demonios, que acuden a los Warren para salvar sus almas (y casas).

El conjuro: el diablo me obligó a hacerlo, la tercera película en la serie original y la octava en la franquicia si contamos las películas de Annabelle y La Monja, rechaza completamente las casas embrujadas para presentar un drama demonio-policiaco con Ed y Lorraine viajando a través de Estados Unidos, con la misión de encontrar las pruebas necesarias para probar que un asesinato fue realizado “bajo influencia demoniaca” y salvar a un muchacho de la pena de muerte. Siendo la primera película de la trilogía que no cuenta con el liderazgo de James Wan, fue responsabilidad del director Michael Chaves ejecutar esta nueva propuesta.

La película de Chaves es efectiva en su tarea de presentar secuencias inquietantes y un diseño de producción intrigante, pero todo el asunto termina siendo más entretenido que intimidante, lo cual hace que la ausencia de Wan sea notable. Si bien El diablo me obligó a hacerlo inicia con un extraordinario homenaje a El Exorcista (1973) que incluye niños poseídos por demonios, contracciones musculares horripilantes, vajillas peligrosas e infartos al corazón, el resto de la película resulta ser una sobria y procedimental búsqueda del tesoro. Por suerte, El conjuro 3 logra emocionar gracias al alma de esta franquicia: Patrick Wilson y Vera Farmiga.

Incluso si Ed y Lorraine no cambian en absoluto durante las tres entregas, conforman un matrimonio que inspira ternura (El conjuro 2 finaliza con ellos bailando I Can’t Help Falling in Love después de vencer un demonio). Aun con todo el amor que sienten entre sí, ambos reconocen la muerte como un adversario inevitable pese a sobrevivir a todas sus aventuras. En El diablo me obligó a hacerlo, en la víspera de su aniversario número treinta, Ed sufre una emergencia médica que lo obliga a consumir medicamentos por el resto de su vida. Después de haber enfrentado fuerzas sobrenaturales crueles y capaces de controlar la voluntad de cualquiera, ahora luchan contra la naturaleza de su propia mortalidad y se preguntan sobre cómo seguir ayudando a las personas cuando su propia salud peligra.

Aunque lo anterior representa un punto a favor de la cinta, su componente más predecible enfrenta al vínculo de Ed y Lorraine con varios tropos del cine del terror ya explorados por las películas anteriores: confrontar un ser temible que no tiene razón para atacar a inocentes más allá de su propia maldad, e individuos que sueltan estas criaturas para burlarse de la capacidad de amar de sus presas. Las interpretaciones de Wilson y Farmiga tan solemnes en el amor que sus personajes expresan entre sí son retadas por momentos predecibles, en los que entienden que pueden ser manipulados para hacerse daño mutuamente.

Los eventos mencionados son recurrentes en películas del género como El Resplandor (1980), Insidious (2010) y El Exorcista (1973), lo cual nos hace reflexionar sobre cómo el terror de esta franquicia resulta repetitivo en comparación con piezas recientes de carácter más íntimo como Hereditary (2018), The Lighthouse (2019), y His House (2020), las cuales no se esconden detrás del carisma de su reparto y exploran el trauma, la manipulación y la pena con una creatividad memorable.

El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo es la pieza más floja de la trilogía. Aun si existe la intención de romper la fórmula de la franquicia, la autoría de James Wan se extraña. Aunque toda la serie es predecible y genérica, por lo menos saca provecho del glorioso y romántico equipo conformado por los Warren. Su altruismo es el gran estandarte de una franquicia que debería invertir más en sorprender y traumatizar a su audiencia con nuevas herramientas, que en exprimir atrevidamente su propiedad intelectual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.