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El color púrpura: “Miss Celie, ¡qué gusto volverte a ver!”

Escrito el 4 enero, 2024 @ECinematografo

Dirección: Blitz Bazawule.

Guion: Marcus Gardley.

País: Estados Unidos.

Elenco: Fantasia Barrino, Taraji P. Henson, Danielle Brooks, Colman Domingo, Corey Hawkins.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt1200263/

El color púrpura. Dir. Blitz Bazawule. Warner Bros. 2023.

Quién diga que los remakes son innecesarios está equivocado. ¿Qué nuevos comentarios sobre nuestro presente puede traer una historia del pasado? ¿Qué nueva lección nos da la misma canción interpretada por otro actor? ¿Por qué no permitir que el cine ofrezca una perspectiva distinta de las historias que ya conocemos?

El color púrpura de Blitz Bazawule es la segunda adaptación cinematográfica de la novela homónima de Alice Walker, también adaptada para Broadway como musical. Bazawule sucede a Steven Spielberg como director y encargado de narrar la vida de Celie (Phylicia Pearl Mpasi, Fantasia Barrino), una mujer cuyas experiencias están marcadas por la pobreza, el color de piel, el sexismo y la sexualidad en el sur de Estados Unidos en los primeros años del siglo XX. Después de separarse de su hermana Nettie (Hailey Bailey, Ciara), Celie soporta décadas de abuso por parte de su esposo, un hombre conocido como Señor (Colman Domingo). Afortunadamente, cuenta con el apoyo de amigas y aliadas poderosas, incluyendo su nuera Sofia (Danielle Brooks) y la cantante Shug Avery (Taraji P. Henson).

Con la bendición de Spielberg y los productores Oprah Winfrey y Quincy Jones, Bazawule demuestra una destreza técnica que eleva el género musical a nuevos niveles. Desde el primer número musical, la película tiene un espíritu que celebra la vida a través del vínculo inquebrantable entre Celie y Nettie.

Aunque la historia se torna trágica, la música se convierte en lecciones definitivas para Celie a través de los discursos de Sofia y Shug. La actitud que Danielle Brooks imprime en Sofia, una mujer que jamás deja de defender su integridad, generó aplausos en el público durante su canción Hell No, mientras que Taraji P. Henson expresa una sensualidad que inspira a Celie a admirar su propia sonrisa y su cuerpo a través de Push Da Button.

Incluso si los números musicales justifican su importancia en la historia, la propuesta narrativa de Bazawule se ve disminuida en potencia cuando los actores no están entregados al espectáculo. La música sintetiza y reemplaza completamente las minucias de cada personaje. Si bien Celie es claramente la protagonista, el resto de los personajes tienen dificultad para expresar sus dimensiones. Esto se evidencia en el romance entre Celie y Shug. Esta relación es primordial en la novela de Walker, una pequeña subtrama en la versión de Spielberg y un resumen en la versión de Bazawule, a pesar de que es la representación más explícita de esta relación. La película falla al mostrar qué hace a este romance tan incondicional para ambas mujeres. En particular, el guion de Gardler presenta esta relación como una mera casualidad cuando toca superficialmente la bisexualidad de Shug, un asunto importante que desafía su conexión con Celie. La intimidad de la pareja está presente en la canciones y en otras conversaciones, pero la historia se niega a desarrollar algún conflicto entre estas personalidades tan distintas.

Este problema se traslada a otros personajes, como Sofia, alguien cuyo espíritu no solo se ve derrotado por el racismo al que está expuesta, sino también por el machismo que impide que Harpo (Corey Hawkins), su esposo, se atreva a defenderla incluso de su padre. Al mismo tiempo, la estructura de la película es muy reverencial de la película de 1985. Aún con algunas diferencias puntuales, los eventos suceden con la misma secuencia, pero sin su potencia emocional. El sentimentalismo de Spielberg, uno de los aspectos más criticados de la película original, es lo que más se extraña de una narrativa que condensa su espíritu en aras de no perder su ritmo.

Por suerte, El color púrpura no defrauda con el mayor pilar del material original. La interpretación de Fantasia Barrino como Celie adulta le hace justicia al talento de uno de los personajes más poderosos de la literatura: su capacidad para dejarse inspirar e inspirar a las mujeres que la rodean. Nettie fortalece el espíritu de Celie, Sofia le enseña a Celie que tiene una voz y voto que defender, y Celie cuida de Sofia cuando su rebeldía es castigada. Todo se nota en el cuerpo de Barrino, quien crece con la fuerza que exige su personaje. ¡Sientan como la alegría de Barrino es silenciada y se transforma en una brillante y sincera carcajada!

El color púrpura destaca por la destreza de su dirección y la conexión entre sus personajes femeninos. Aunque las actuaciones son elogiables, la falta de profundización en las dimensiones de algunos personajes y aspectos clave de la trama, como el romance entre Celie y Shug, deja margen para una mejor exploración. Pese a estos elementos, la película transmite una perspectiva visual con nuevas capas de significado y resonancia emocional.

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