Daniela Forever (Fancine 34): cuando el duelo se vuelve insoportable
Dirección: Nacho Vigalondo.
Guion: Nacho Vigalondo.
Elenco: Henry Golding, Beatrice Grannò, Aura Garrido, Nathalie Poza.
Países: España, Bélgica.
Palomómetro:![]()
Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt26676914/

Después de seis años sin nuevas películas, Nacho Vigalondo vuelve a la dirección cinematográfica con Daniela Forever, una propuesta profundamente triste y llena de sorpresas. Nicolas (Henry Golding), un DJ afincado en Madrid, ha perdido a su pareja Daniela (Beatrice Grannò) en un accidente y vive con una depresión que le impide vivir y desenvolverse. Un día, una amiga le recomienda un fármaco en etapa de prueba para que supere la pérdida a través de sueños lúcidos. Nicolas se aferra a la idea de controlar sus sueños y recrea escenarios no vividos con Daniela, haciendo caso omiso a las indicaciones del medicamento. A partir de aquí, Nicolas entra en su propia mente para vivir una realidad que no existe.
¿A quién no le gustaría volver a ver a una persona que ha amado, pero ya no está? Es una pregunta dolorosa que poco a poco va desarrollándose hasta terminar en una pesadilla donde Nicolas es incapaz de soportar la muerte. En sus sueños moldea a su gusto y ambición a Daniela, dejando atrás cualquier rastro de lo que fue e idealizando su figura para obviar que ya no está.
Aunque es el mismo concepto de bucles temporales a lo que nos tiene acostumbrados el director, en Daniela Forever esconde una profunda tristeza acompañada por un tono desenfadado. Vigalondo reflexiona sobre la pérdida, la idealización y la incapacidad de superar el duelo. A través de un ejercicio fotográfico impecable enfatiza las emociones que quiere transmitir la historia. Cuando Nicolas está ausente y aislado por su depresión, el ratio de la imagen pasa a 4:3 rodada en Betacam SP, muy parecido al VHS, para transmitir un mundo feo, imperfecto y claustrofóbico. En cambio, cuando está soñando, el mundo se vuelve digital, se amplía el ratio para ocupar más pantalla y realza la belleza de estar con Daniela.
La historia gana cuando el mundo onírico es explorado y lo fantástico comienza. Si bien es muy parecido a la realidad, pasa a ser un mundo demasiado feliz, donde los problemas no existen y existe una utopía que poco a poco se va volviendo en contra de Nicolas. Sin embargo, la película pierde algo de fuerza cuando empieza el bucle de felicidad en varias situaciones, estancándose y reiterando dicha utopía. Se entiende la necesidad de enfatización, pero le pesa al montaje final.
Daniela Forever invita a la reflexión individual sobre cómo vivimos el duelo, pero también al entendimiento de este. Al ritmo de Hidrogenesse y a través de referencias a Neon Genesis Evangelion y El ruido solar (Pablo Hernando, 2020), Vigalondo realiza su película más personal y madura.

Jose Manuel Medina es un graduado en comunicación audiovisual que actualmente se dispone a estudiar dirección de fotografía mientras trabaja en el Festival de Cine Fantástico de Málaga (Fancine). Desde pequeño se considera un loco por Star Wars, y el cine de terror y fantasía. Lleva a John Carpenter en el corazón y siempre acaba hablando de él en cualquier conversación. Su sueño es vivir con un gatito al que cuidar mientras trabaja dentro del sector cinematográfico. Tiene una gran habilidad para llorar durante cualquier película que vea. Aunque le cuesta elegir sus cintas favoritas siempre acaba confesando que son El Viaje de Chihiro, The Thing y The Last Jedi.
