Centinela: acción francesa a la John Wick

Escrito el 23 abril, 2021 @bmo985

Disponible en: Netflix.

Dirección: Julien Leclerq.

Guion: Julien Leclerq y Matthieu Serveau.

País: Francia.

Elenco: Olga Kurylenko, Marilyn Lima, Michel Nabokoff, Antonia Malinova.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt11734264/

Advertencia de contenido: violencia sexual.

Un personaje busca la venganza en nombre de una mujer que ha sido violada. Acorrala a los culpables y hace justicia por su propia mano. Ésta es una trama harto conocida que hasta tiene su propio subgénero cinematográfico: rape revenge o película de violación y venganza. Centinela se inscribe en este subgénero, pero destaca por su renuencia a fetichizar la violencia sexual, enfocándose en cambio en desarrollar a su personaje central y en la coreografía que cintas como John Wick han hecho famosa. El resultado es una película de acción y suspenso que se regocija en la violencia física, mas no misógina, con secuencias memorables y un fuerte personaje central.

Klara (Olga Kurylenko), una militar francesa, es transferida a su ciudad natal de Niza, en donde se reencuentra con su hermana Tania (Marilyn Lima) y madre Maria (Antonia Malinova) después de un evento traumático como parte de la operación contraterrorista Sentinelle del gobierno francés. En una salida nocturna con Tania, ambas se separan y al día siguiente ésta es encontrada inconsciente en la playa. En el hospital le informan a Klara que un hombre violó a su hermana, quien se encuentra en un coma debido a sus heridas. Esta noticia la afecta, pues el estrés postraumático de su tiempo en combate la persigue, además de que su adicción a los calmantes y analgésicos la tiene en un estado constante de alarma y paranoia.

A pesar de patrullar las tranquilas calles de Niza, una ciudad turística, Klara cree ver amenazas en cada esquina, lo que no sería preocupante si ella no fuera una máquina de matar con un rifle militar. El director, Julien Leclerq, presenta la primera parte de la película haciendo gran uso del suspenso rayando en el terror psicológico que resulta ver a alguien tan perturbado como Klara desempeñarse en un rol de protección de la población civil. Queda la impresión de que en cualquier momento Klara podría matar a un pobre turista que olvidó su mochila en una banca. A partir del prólogo, presentado en un slow-motion que pone los pelos de punta, queda claro que el director sabe construir una anticipación que culmina en momentos de acción en donde se libera esa tensión.

Centinela evita caer en la trampa de las películas de rape revenge, cuya explotación de la violencia misógina se utiliza como el motor que mueve su narrativa, así como la justificación de la venganza violenta. Si bien la cinta de Leclerq no constituye una entrada paradigmática en el género, como sí lo fue Irreversible (Gaspar Noé, 2007) cuya narrativa cuestionaba los fundamentos del género, surgido del clima de explotación de la década de 1970 en Hollywood, lo cierto es que Centinela es una película de acción magnífica que tiene en su centro a un personaje atribulado y perturbado que encuentra en la venganza una oportunidad para primero castigar y luego escapar del mundo injusto.

Al enfocarse en la frágil psique de su protagonista y no en la violencia ultrajante, Leclerq se aleja de las bases explotativas del género. Sería más preciso decir que por su manufactura se siente más cercana a John Wick (Chad Stahelski, 2014) y al subgénero de imitadores que ha provocado. En estas cintas de acción lo importante no es lo que los motiva a matar, sino lo espectacular de su coreografía, pues tienen en su centro a un personaje altamente entrenado cuya brutalidad resulta fascinante. Klara tiene ese encanto. En una escena se enfrenta con dos hombres en el baño de una discoteca. Desde Mission: Impossible – Fallout (Christopher McQuarrie, 2018) no presenciábamos una secuencia de acción tan implacable en unos sanitarios.

Centinela tiene momentos de absoluta calma en los cuales la callada Klara hace planes mentales, calculando los riesgos y probabilidades de éxito. Debido a que se nos hace patente su estado mental, a menudo tememos por su éxito y sanidad. Hay momentos en que creemos que va a perder los estribos y va a matar sin motivo, pero el ataque que sufre su hermana la lleva a una claridad mental que no tenía como soldado. En este sentido, su misión de revancha tiene el doble propósito de ayudarle a superar el trauma sufrido en el Medio Oriente, así como de hacer justicia contra los hombres que se esconden detrás de su poder y agravian con impunidad.

Convencida de que la policía puede lograr poco, Klara decide tomar venganza por sus propias manos en un violento tercer acto en el cual Leclerq pone su atención en el desarrollo físico de la escena. La tensión acumulada se libera no con explosión de adrenalina sino con una fría calma. Vale la pena alabar el trabajo de coreografía y de dobles de acción de la cinta, así como la interpretación casi sin diálogos de la ucraniana Olga Kurylenko, a quien recordamos como la agente boliviana Camille Montes (en serio) en Quantum of Solace (Marc Foster, 2008). Su interpretación de Klara es escasa en palabras, con movimientos y manierismos que reflejan su psique afectada. A pesar de su esbelta figura, transmite suficiente robustez y brío como para acabar con los responsables de lastimar a su hermana.

Klara se emparenta con Lorraine Broughton, el personaje que Charlize Theron interpretó en la infravalorada Atomic Blonde (David Leitch, 2017) tan solo por tratarse en ambos casos de mujeres queer que matan con espectacular precisión. Aunque debe decirse que los fanáticos de Atomic Blonde no encontrarán aquí los colores neón ochenteros y la atmósfera neo-noir de aquella cinta. Centinela se inclina hacia la austeridad visual, pero su personaje central es igual de icónico.

En suma, Centinela es una película inteligente que, a pesar de basarse en dos tendencias cinematográficas conocidas, deja una buena impresión gracias a su elegante dirección, a la nada espectacular, pero formidable actuación de su protagonista, y a sus estupendas secuencias de acción. Tal vez por estas razones la cinta alcanzó a estar en el top 10 de Netflix en Estados Unidos después de su estreno en marzo de este año. Si siguen esperando con ansias la llegada de la cuarta parte de la saga de John Wick, entonces la misión de Klara puede satisfacer ese vacío en sus vidas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.