Bohemian Rhapsody, la historia de Freddie Mercury: no se dejen engañar, es una mala película

Escrito el 1 noviembre, 2018 @alessandra_kr

En dónde la puedes ver: cines

Director: Bryan Singer

Elenco: Rami Malek, Lucy Boynton, Joseph Mazzello, Mike Myers, Ben Hardy, Aidan Gillen, Gwilym Lee, Tom Hollander, Allen Leech.

País: Reino Unido, Estados Unidos

Duración: 134 min.

Palomómetro

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt1727824/

Bohemian Rhapsody, la historia de Freddie Mercury me ha metido en un aprieto, pues estoy segura de que, a pesar de que en algunos momentos emociona a la audiencia, es una mala película. Es fácil dejarse llevar por los momentos explosivos presentados en la pantalla grande (simplemente los tráileres son muy buenos), pero estos son vacíos y superficiales. La dura realidad es que la película sobrevive gracias al excelente uso del repertorio musical de Queen. Sin ellas y sin la estupenda actuación de Rami Malek como Freddie Mercury, la cinta sería un fracaso.

La película inicia con Farrokh Bulsara (Rami Malek), quien después sería conocido como Freddie Mercury, vagando por Londres y desafiando las reglas de su familia. Un día se encuentra con una banda en crisis después de que el cantante renuncia por una oferta musical más prometedora. Ahí es cuando Mercury ve la oportunidad de su vida y se integra al grupo. Poco a poco esta nueva banda, estrenando el nombre de Queen, moldea su personalidad e imagen hasta convertirse en el éxito que todos conocemos.

Uno de los puntos que la película intenta hacer es que todos dentro de la banda eran esenciales; sin embargo, esta cinta le pertenece a Freddie Mercury. Los momentos importantes sólo le pasan a él o sólo se presentan desde su perspectiva, y el resto de los integrantes de Queen, Brian May (Gwilym Lee), Roger Taylor (Ben Hardy) y John Deacon (Joseph Mazzello), terminan como personajes secundarios. Aquí tengo sentimientos encontrados. A pesar de que me hubiera gustado ver mayor desarrollo de estos personajes, los actores dejan tanto que desear en sus actuaciones que mientras menos vi de ellos, mejor. Su única aportación fue el parecido en peinados y estilo a las personas reales. No obstante, no todo estuvo perdido, algunos actores experimentados dieron buenas actuaciones, en especial Tom Hollander como el abogado y eventual mánager de la banda, Aidan Gillen como el segundo mánager y, en LA transformación de la cinta (¿Rami quién?), Mike Myers como un ejecutivo musical.

Por su parte, el caso de Rami Malek como Freddie Mercury es peculiar. Para mí, fue todo un reto creer que Malek fuera Freddie Mercury, físicamente hablando. A pesar de que con algunos juegos de luces y ángulos comparten ciertos perfiles (en especial cuando Malek trae cabello corto y bigote), soy de la idea que los dientes falsos fueron demasiado como para ser creíbles y de que la complexión de ambos es completamente diferente como para ser ignorada. No obstante, Malek se compromete con el personaje y da una muy buena actuación, aunque me da la impresión de que Malek está consciente del papel que interpreta, lo cual se termina notando en su actuación. Aun así, que no quede duda de que Malek es fundamental para que la cinta se mantenga a flote.

Antes de continuar es importante platicar un poco de lo que sucedió detrás de cámaras. Bryan Singer, director oficial de la cinta, fue reemplazado dos semanas antes de la conclusión de la fotografía principal. Dexter Fletcher (Eddie the Eagle) completó el resto de la producción. Una vez cubierto eso, tengo que decir que mi principal problema con la película son las decisiones creativas y el guion flojo, telenovelezco y lleno de clichés. De hecho, pareciera que se eligieron los momentos que pudieran causar mas risas y admiración por la actitud de diva de Freddie, y no aquellas que dejaran entender mejor al personaje o que pudieran ofrecer algo interesante que ver. Aparentemente, los realizadores estaban más enfocados en alimentar la leyenda de Freddie y no en dejar ver al hombre detrás de la leyenda. La película no parece tener ni pies ni cabeza en cuanto a cronología o sucesos reales, solamente se presentan escenas aleatorias para causar emociones predecibles.

Algunos argumentos son fracasos totales, en especial aquellos relacionados con la homosexualidad de Freddie. En primer lugar, es imposible ignorar el gran peso que le ponen a su relación con Mary Austin (Lucy Boynton), y el poco tiempo que invierten en la que desarrolló con Jim Hutton (Aaron McCusker), su pareja estable hasta su muerte. Prácticamente su introducción se queda para la tercera parte de la cinta, hecho que hace que esta historia se sienta apresurada e insatisfactoria. En segundo lugar, la manera en que manejan el personaje de Paul Prenter (Allen Leech), asistente de la banda y primera relación homosexual de Mercury, es reprobable. Por alguna extraña razón lo convierten en el villano de la película de la manera más ridícula e insensata posible, lo cual reduce por completo su credibilidad y hace que esta historia parezca telenovela. Es una decisión estúpida, simplista y con evidente falta de inspiración o complejidad.

Lo mismo se puede decir sobre algunas escenas fundamentales de la película. Por ejemplo, la escena que tuvo que ser la más emotiva fue anticlimática e incómoda, tanto por la pésima actuación del resto de la banda, como por las decisiones del director (daré el beneficio de la duda sobre quién de los dos fue) en el manejo de la escena. Ésta se sintió incómoda, apurada y sin nada de emoción. De igual forma, la escena del concierto de Live Aid, de la cual mejor les recomiendo la versión real, fue arruinada por el pésimo uso de CGI que replicó los miles de fanáticos en el estadio de Wembley. Al respecto, también me molestó que todos los cabos sueltos de la película los amontonaron en cinco minutos previos al concierto. Simplemente las partes importantes de la vida de Mercury se ignoraron o se vieron por encimita (evidentemente no se ve nada de su vida con SIDA).

De esta forma Bryan Singer y compañía desperdiciaron una increíble oportunidad de presentar a uno de los personajes más enigmáticos, complejos e interesantes de la historia de la música, y ofrecieron una biografía estilizada, falsa, superficial, y honestamente, olvidable. Simplemente Bohemian Rhapsody, la historia de Freddie Mercury no le hace justicia ni a Queen ni a Freddie Mercury, pues terminan siendo muy grandes para esta cinta biográfica convencional. Eso sí, una vez que se presentaron los créditos, la película me dejó una necesidad inmediata de escuchar a Queen una y otra vez, así como de buscar videos de las interpretaciones reales, y de esta forma, en verdad disfrutar de una de las bandas más increíbles de la historia.

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