Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Baby, Don’t Cry (Fantasia 2021): la búsqueda de pertenecer y escapar del trauma

Escrito el 14 agosto, 2021 @KathiaVC

Sección: Underground.

Dirección: Jesse Dvorak.

Guion: Zita Bai.

Elenco: Zita Bai, Vas Provatakis, Helen Sun.

Países: Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la película: https://fantasiafestival.com/en/film/baby-dont-cry

Baby, Don’t Cry. 2021.

El zorro es solitario, libre y astuto para cazar a sus presas. Dentro de la mitología china, este animal toma la forma de Huli jing, que significa “espíritu zorro” y, según el relato ficticio o la tradición de cada dinastía, su presencia puede ser un símbolo de peligro o buen augurio. Para Baby (Zita Bai), la aparición de Fox «Zorro» (Vas Provatakis) podría representar cualquiera de las dos cosas, pero ella se forzará a creer que conocerlo ha sido su salvación.

Baby es una inmigrante china solitaria de 17 años que distribuye las horas de su día en cuidar de su madre enferma (con aparente estado de demencia, interpretada por Helen Sun), estudiar y limpiar la casa de un matrimonio adinerado. Baby es tímida, se siente inadaptada y muchas veces es víctima de ataques racistas. El único refugio que encuentra es en su cámara de video que atesora tanto como el recuerdo de su padre difunto.

Un día siente que lo pierde todo cuando su cámara es robada por Fox, un delincuente del barrio donde vive. Cuando Baby toma el valor de buscarlo y exigirle que se la devuelva, descubre en él el despertar sexual y cosquilleo del que tanto hablan sus compañeras de grado en el baño de la escuela. Baby deja pasar todas las evidentes señales de advertencia que le grita la presencia de Fox y se da cuenta lo que él esconde detrás de todas sus capas de dureza: está en la etapa 7 de leucemia. La facilidad con la que ella deduce su diagnóstico deja claro que alguien cercano a ella también sufrió de cáncer.

La relación de Baby y Fox es tóxica, apasionante y adictiva. Ella no sabe que el amor verdadero no debe de lastimar porque el maltrato es lo único que conoce. Para Baby cumplir los 18 años será el boleto de escape que ha estado esperando, pero para su madre ella siempre tendrá 17 años (cumplirá 17+1, 17+2 y así sucesivamente). Baby piensa que Fox, libre y fuerte, la cuidará de los que quieran hacerle daño, ignorando que él es una de esas personas. Él la librará del abuso y codependencia de su madre, la ausencia de su padre y el acoso escolar.

Baby, Don’t Cry. 2021.

Aunque Baby, Don’t Cry parece una película coming-of-age romántica donde uno de los involucrados padece de una enfermedad terminal, la tragedia en esta historia no es la enfermedad, sino las terribles situaciones a las que una adolescente se debe enfrentar con tan corta edad. El panorama de Baby es crudo y deprimente. La empatía por su personaje se desarrolla por su sufrimiento, no porque sea una protagonista simpática. El punto no es que sea una narradora agradable, Baby solo es el reflejo de una sociedad que ignora cuán vulnerables son los adolescentes en posiciones no privilegiadas. El mundo les obliga a crecer y ellos apenas están conociéndose a sí mismos.

Baby, Don’t Cry es un drama que se mezcla con la fantasía para entender el pequeño universo que Baby se ha creado para hacerle frente a lo que la golpea (física y metafóricamente). La actuación de Zita Bai se siente auténtica, lo cual no es de extrañar porque ella es la mente detrás del guion. Su química con Vas Provatakis es explosiva y sensual. La dirección de fotografía a cargo de Adam Leene otorga una atmósfera melancólica.

La película establece una buena introducción, pero queda floja con lo que ofrece. Si bien no necesita ser autoexplicativa, el dejar tanto a la imaginación y criterio de sus espectadores es la razón de su caída. Por ejemplo, la metáfora de la madre de Baby tomando la forma de un cerdo cada vez que la trata mal no sienta ningún precedente ni una explicación contundente.

Me alegra que el género de coming-of-age se esté tomando con la seriedad que merece y explore las adolescencias diversas (incluso experiencias en la adultez temprana) que existen a través del globo, saliéndose del molde occidental y normativo. Baby, Don’t Cry es el largometraje debut de Jesse Dvorak y su carrera parece prometedora. No sería extraño seguir topándonos con su nombre en los festivales de cine venideros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.