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American Horror Story: Apocalipsis

Escrito el 7 octubre, 2018 @danieladr12

Disponible en:

Creador: Brad Falchuk, Ryan Murphy

Actores: Sarah Paulson, Evan Peters, Adina Porter, Billie Lourd, Leslie Grossman, Kathy Bates, Emma Roberts, Cheyenne Jackson, Billy Eichner, Jessica Lange, Taissa Farmiga, Gabourney Sidibe.

País: Estados Unidos.

Duración: temporada 8 en curso, entre 10 y 13 episodios por temporada.

Palomómetro:  

Más información de la serie: https://www.imdb.com/title/tt1844624/?ref_=ttfc_fc_tt

American Horror Story es una serie antológica de terror creada por Brad Falchuk y Ryan Murphy (Glee, Nip Tuck, Scream Queens, Feud), es americana dado que los escenarios de cada historia se encuentran dentro del territorio de Estados Unidos, por ejemplo, Los Ángeles y Nueva Orleans, entre otros. Muchos de los actores se han vuelto recurrentes con diferentes personajes en cada entrega. El diseño de la serie es muy característico de Murphy: gusta del alto contraste de las imágenes, la arquitectura, y el diseño; sus tomas son abiertas con un toque de tilt (inclinación de la lente de la cámara) que permite al espectador disfrutar de los interesantes sets que elige.

Todas estas características son lo que hacen de la serie algo original y entretenido. También es lo que logró que el primer capítulo de la temporada más reciente me haya frustrado tanto. Para empezar, y como es descrito en el párrafo anterior, la estética es la misma y, a pesar de que aprecio la consistencia, ya se vuelve aburrido. Dejando esto de lado, decidí optar por prestar atención al trabajo del libreto, pero es simplemente absurdo.

El subtítulo de esta temporada es Apocalipsis, y lo que entregaron fueron clichés de este tema revueltos sin pies ni cabeza. La historia cuenta que el mundo se acabó debido a una ficticia Tercera Guerra Mundial, en la cual hay aviones y bombas involucradas (bostezo). Pocos están enterados de la existencia de lo que parecen ser refugios a prueba de radiación con reservas para la sobrevivencia de personas privilegiadas.

Algunos son parte de este grupo por sus características biológicas, otros porque pagaron, y unos más porque tuvieron suerte. El mismo grupo se separa en clases (no me quedó claro cuántas, yo cuento tres), pues siempre hay necesidad de sirvientes. De igual forma, se introducen una serie de reglas que no tienen mucho sentido dentro del contexto del fin del mundo, pues están más enfocadas en moral y la clase que en sobrevivencia. Una de ellas indica que las personas importantes deben usar ropa de color morado; los sirvientes, gris. No sé ustedes, pero yo preferiría utilizar el espacio de un resguardo postapocalíptico en comida y agua, no en vestidos victorianos cero funcionales, o lo que parece un suministro infinito de lápiz labial a tono de la clase perteneciente.

Resolví darle una oportunidad, ya que tuve la misma experiencia con la temporada 6 My Roanoke Nightmare, y terminé amando el twist que le dieron al formato, al mismo tiempo, me pareció la temporada más espeluznante de la saga (sí, aún más aterradora que la que está ambientada durante la era Trump). Además, Ryan Murphy prometió que esta temporada sería la Infinity War de American Horror Story. Con esto en mente, me dediqué a revisar los siguientes episodios disponibles; si no quieren saber de spoilers, les adelanto que no me decepcionó haber tomado esa decisión.

 

Aviso: Spoilers de los capítulos 1, 2, y 3 de la temporada 8, así como de temporadas anteriores.

Michael Langdon (Cody Fern) sí, como Tate Langdon de Murder House, la primera temporada de American Horror Story, es introducido a la serie. Esto hace que relacionemos a Michael con el niño Anticristo que tuvo Vivien Harmon (Connie Britton) con el fantasma de Tate. El personaje atraviesa el país en busca de los mejores candidatos para El Santuario, con ubicación desconocida. Este hombre, que se ve como un sueño de supremacista blanco, parece ser una de las mentes maestras del proyecto que mantiene al grupo de personajes increíblemente aburridos presentados en el primer episodio a salvo en el búnker. Con la introducción de este personaje me es suficiente para continuar viendo la temporada, pues llega para entrevistar a los miembros del refugio y avivar lo que me había parecido una historia insustancial.

De sus conversaciones, rescato la que tiene con Mallory (Billie Lourd, hija de Carrie Fisher, nieta de Debbie Reynolds), pues hay un intercambio de figuras demoniacas y fuego. También hay un avistamiento de Rubber Man, relacionándose con el personaje interpretado por Evan Peters, Mr. Gallant. Nota: Peters me parece un gran actor, pero este papel lo hace ver incómodo, haciendo parecer a Mr. Gallant una mala parodia de un hombre homosexual. Éste es solo un ejemplo de por qué considero que la mayor parte del desarrollo de los personajes no aporta nada a la historia, hasta ahora.

Conjuntamente, aprendemos un poco del pasado de la mano derecha de Ms. Wilhemina Venable (Sarah Paulson), la capataza del refugio, una mujer cuyo propósito en esta ficción no logra convencerme pues es otra una líder mandona; Ms. Miriam Mead (Kathy Bates, casual). Este par planea algo y se tienen que enterar de lo que es sin que yo les diga. En general, quiero dejar esta sección lo más vaga posible para que se aventuren a formar parte de esta entrega sin que les haya arruinado escenas importantes. Lo que vale la pena, y se empieza a desarrollar a partir del tercer capítulo, es lo entrelazado de las historias. Como ávida seguidora de la serie desde el primer capitulo, debo decir que es lo más emocionante de esta historia.

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