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Air Doll: cursi, pero interesante ejercicio de reflexión

Escrito el 4 febrero, 2022 @bmo985

Disponible en: cines estadounidenses y video por demanda.

Dirección: Hirokazu Kore-eda.

Guion: Hirokazu Kore-eda, basado en el manga de Yoshiie Goda.

País: Japón.

Elenco: Doona Bae, Arata Iura, Itsuji Itao, Jô Odagiri.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt1371630/

Air Doll. Dir. Hirokazu Kore-eda. 2009. Dekanalog Releasing.

Una mujer pasea por las calles de una ciudad japonesa. Ingenua, despreocupada, juguetona y sensible a todo lo que se encuentra por la calle, colecciona objetos con la esperanza de capturar su eterna sorpresa frente a lo mundano. El aire que recorre su cuerpo la hace distinta a todos los demás paseantes. Ella es una muñeca inflable que de alguna manera ha “encontrado un corazón.”

Esta cinta del aclamado director japonés Hirokazu Kore-eda (ganador de la Palma de oro en el Festival de Cannes en 2018 con Manbiki Kazoku, también conocida como Shoplifters), hace la crónica de Nozomi (Doona Bae), una muñeca inflable que un día despierta a la vida. Ella trata de encontrar un sentido a su existencia a la vez que halla el amor en su nuevo trabajo en una tienda de renta de video. La mirada intimista y poética de Kore-eda hace que esta premisa caprichosa se convierta en una conmovedora investigación sobre el género, la vida misma y las conexiones que la conforman.

Nozomi es una alegoría de la mujer como un objeto sexual. Ella misma es un juguete utilizado por los hombres para el sexo: inmóvil, inconsciente y siempre dispuesta a dar placer al hombre. Es una pantalla sobre la que los hombres pueden proyectar la fantasía que deseen. Al dotarla de consciencia, el realizador expresa un interés por ella más allá de su capacidad para el placer. “¿Cuál es su vida interior?,” parece preguntarse.

Kore-eda enmarca su gradual consciencia de sí misma y del mundo que la rodea con simpatía y algo de condescendencia. Se trata a fin de cuentas de una joven cuya delgadez, color de piel y rasgos faciales la inscriben en el acostumbrado canon de belleza. Su inocencia, ingenuidad y atractivo la hacen un ejemplo perfecto del tropo “Born Sexy Yesterday”, según el cual un personaje femenino tiene el cuerpo curvilíneo de una mujer, pero la inocencia de una niña. Sin embargo, Kore-eda comienza al reverso del tropo (que se puede ver en acción en clásicos como The Fifth Element, Luc Besson, 1997 y Splash, Ron Howard, 1984). Es decir, da por sentado su aspecto sexual (que es el único que conoce) y desarrolla en cambio los demás aspectos de su personalidad.

Al adquirir su corazón, Nozomi abre los ojos al mundo y busca una vida propia, aunque esto signifique deambular por las calles en ropas de fetiche (por ejemplo, vestida como una mucama francesa o una enfermera sexy). Es así como llega a una tienda de renta de videos, donde obtiene un trabajo. A lado de Junichi (Arata Iura), aprende sobre las cintas que conforman la colección disponible, eventualmente enamorándose de aquel, aunque uno debe preguntarse si este romance surge de forma espontánea o si responde más bien al anhelo de Nozomi por aprehender todo lo humano, incluido el amor.

Air Doll. Dir. Hirokazu Kore-eda. 2009. Dekanalog Releasing.

Kore-eda simpatiza con la búsqueda de su protagonista, hallando la oportunidad de darle dimensión y dignidad a lo que antes era solo un divertimento erótico. El momento en que el personaje central cuestiona a su antiguo dueño (¿amante? ¿usuario?) sobre el nombre que le dio (el de su exnovia), su nueva consciencia, y el por qué la ha cambiado por un nuevo modelo, ante lo cual este no puede más que contestar, patéticamente, que ojalá ella pudiera regresar a ser solo una muñeca porque las personas son muy complicadas, arroja luz sobre las intenciones finales del director, al igual que la subtrama sobre una mujer que Nozomi confunde con otra muñeca inflable viviente.

Kore-eda impulsa una discusión sobre la feminidad japonesa y su fetichización en la sociedad nipona. Es posible imaginar la misma trama como una comedia subida de tono que terminaría por afianzar la heteronormatividad del romance, en que su protagonista buscaría el “amor verdadero.” En cambio, el realizador aprovecha la dulce inocencia de Nozomi para sus propios fines: cuestionar la objetivación del género femenino.

Al contrario de una comedia como lo imagino arriba o un cuento de princesas tipo Disney, Kore-eda lleva la ingenuidad de su personaje central hasta el final, convirtiendo a Air Doll en una peculiar fábula trágica que encuentra la oportunidad de volver a enamorarse de la vida a través de los ojos de Nozomi, al mismo tiempo que toca el frecuente tema japonés de la soledad como una constante de la existencia urbana.

Doona Bae lleva el filme sobre sus hombros, encarnando a la titular air doll como una clásica ingenua: curiosa, hermosa, dispuesta a ayudar a cualquier extraño. Empero, su interpretación no está destinada a la satisfacción del ego masculino, dentro de la pantalla y fuera de ella, sino a sí misma. Bae hace que la aventura de Nozomi sea interior, exhibiendo extraordinaria sensibilidad a los impulsos recibidos y cuestionando su lugar en el mundo.

Las distintas interacciones de Nozomi en la calle permiten a Kore-eda hacer que Air Doll sea un retrato reflexivo y conmovedor, a pesar de sus elementos más ridículos (Nozomi no deja de estar hecha de plástico y de ser una muñeca rellena de aire). El tono lento de ensoñación constante mediante la voz en off y su sensibilidad que tiende a la cursilería – señalada por la música en su mayoría – pueden alienar a algunos espectadores, pero resulta inspirador que Kore-eda haya llegado tan lejos con una premisa tan infame como esta.

One thought on “Air Doll: cursi, pero interesante ejercicio de reflexión

  1. He visto varias películas y series de Doona Bae y creo que es una actriz muy versátil.

    Vi esta película de Air Doll básicamente por ella, pues al director no lo conocía. La película me impactó, pues como dices, toca un tema “fuerte” pero lo lleva de una manera casi poética y va descubriendo aspectos que una, como mujer, entiende perfecto.

    Y conoce el amor y decide ser feliz y lo echa a perder, por no entender la diferencia que existe entre ambos. ¿Cuántas veces no caerémos en esos mismos errores nosotros mismos?

    Me gustó mucho la película y definitivamente deja muchos temas que reflexionar.

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