Palomita de maíz

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Mank: la mirada nostálgica y crítica de los Fincher al Hollywood clásico

Escrito el 9 diciembre, 2020 @eloisarm16

Disponible en: Netflix.

Director: David Fincher.

Guionista: Jack Fincher.

Elenco: Gary Oldman, Amanda Seyfried, Lily Collins, Tom Pelphrey, Arliss Howard, Tuppence Middleton, Monika Grossmann, Tom Burke, Charles Dance.

País: Estados Unidos.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt10618286/

Mank, la nueva película de David Fincher, relata el proceso de creación del guion de Ciudadano Kane por parte de Herman J. Mankiewicz (Gary Oldman). La cinta refleja con una mirada nostálgica la época clásica de Hollywood, y la relación de Mank con la actriz Marion Davis (Amanda Seyfried) y el magnate de la prensa William Randolph Hearst (Charles Dance), quienes sirvieron como punto de inspiración en la creación de los personajes Susan Alexander y Charles Foster Kane, respectivamente.

A través de la revisión del desarrollo del guion de uno de los clásicos del cine, Fincher rinde tributo a Hollywood desde una mirada crítica que muestra la corrupción, falta de ética y manipulación de los jefes de los estudios, mientras que reivindica al guionista Herman Mankiewicz y su oficio.

Mank está estructurada como libreto, separando las escenas de la misma manera en que lo hacen los guionistas, indicando lugar y hora en la que transcurre la acción, y utilizando el tipo de letra de las máquinas de escribir de la época. Se hace uso los flashbacks para relatar la historia de la misma forma en que lo hace Ciudadano Kane: seleccionando momentos relevantes en la vida del protagonista para entender su personalidad, actitudes y decisiones. Su edición precisa recuerda a la del clásico y se vale de guiños para homenajear la cinta.

Filmada en blanco y negro y en alta resolución, con la fotografía exquisita de Erik Messerschmidt (inspirado en Gregg Toland), el negativo fue posteriormente maltratado para darle la apariencia de una película filmada en la década de los 30. Sus tomas amplias y la iluminación recrean las producciones de la época.

La banda sonora (sonido mono retro) delicada, a cargo de Trent Reznor y Atticus Rossy, está compuesta por instrumentos musicales vintage. El ambiente sonoro impresionante es de Ren Klyce. El vestuario que nos transporta al Hollywood de antes está a cargo de Trish Summerville y el diseño de producción brillante es obra de Donald Graham Burt.

Protagonizada por un Gary Oldman que brinda una actuación soberbia, su Mank es un hombre frágil y roto, adicto y acechado por la culpa. Todo el elenco hace un buen trabajo, pero destacan una Amanda Seyfried encantadora como Marion Davis y un Tom Burke impresionante como Orson Welles, a quien solo le bastan pocas escenas para sobresalir y mostrar la presencia y personalidad del ícono que interpreta.

Si bien Mank es técnicamente estupenda, el guion falla en atrapar al espectador y hacerlo empatizar con el protagonista, quien es una suerte de genio alcohólico, autodestructivo y ácido (características que han moldeado algunos de los personajes más fascinantes de la cultura popular), pero que, al mismo tiempo, es ingenioso y encantador. Mank se diluye por el entorno que lo rodea y la inconsistencia del guion muy a pesar del trabajo de Oldman.

El guion cuenta varias historias a la vez, nos lleva en un viaje de época, y muestra los tentáculos del poder y la asociación entre el mundo del espectáculo y la política con su glamur y excesos. Sin embargo, le falta alma y calor. Brinda diálogos buenos y acertados, pero nos deja indiferentes a la historia principal y a su protagonista.

El guion escrito por Jack Fincher – padre fallecido del director– está basado en el ensayo Raising Kane (1971) de la crítica de cine estadounidense Pauline Kael. Este escrito polémico desmitifica y minimiza la contribución de Orson Welles al guion de Ciudadano Kane con una visión sesgada de la construcción de la película.

Sería Robert L. Carringer, autor de The Making of Citizen Kane, quien llegaría a la conclusión de que la contribución de Welles al guion fue no solo sustancial, sino también decisiva, además de reconocer el mérito correspondiente a Mankiewicz. En Mank, Jack Fincher trata de evadir la crítica abierta a Welles que está presente en el ensayo de Kael y mejor la centra en las figuras de Louis B. Mayer (Arliss Howard) y Hearst.

Entiendo porque Mank ha gustado tanto en Estados Unidos y no ha cautivado de la misma manera a nivel internacional. Está cargada de referencias y guiños locales, menciones de personajes políticos y cinematográficos, con una mirada nostálgica, pero fuerte de la época y Hollywood. Es una película fácil de digerir, pero es más disfrutable si se conoce el contexto histórico y los personajes, así como la historia y las controversias de Ciudadano Kane.

Mank termina siendo una película más fácil de admirar que de disfrutar. Hermosamente filmada, cuenta con escenas brillantes y detalles minuciosos que trasladan a la época. David Fincher hace un admirable trabajo de dirección, pero no atrapa al espectador para hacerlo cómplice de la historia y sus personajes.

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