Palomita de maíz

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El mundo oculto de Sabrina

Escrito el 10 noviembre, 2018 @danieladr12

Disponible en:

Creador: Roberto Aguirre-Sacasa

Actores: Kiernan Shipka, Ross Lynch, Lucy Davis, Miranda Otto, Chance Perdomo, Michelle Gomez, Jaz Sinclair, Tati Gabrielle, Adeline Rudolph, Richard Coyle, Abigail F. Cowen, Lachlan Watson.

País: Estados Unidos

Duración: 10 episodios de 60 minutos

Palomómetro

Más información de la serie: https://www.imdb.com/title/tt7569592/episodes?ref_=tt_ov_epl

La opinión de los que crecimos con las aventuras de Sabrina, la bruja adolescente estaba dividida en cuanto al lanzamiento de El mundo oculto de Sabrina, por lo menos dentro de la redacción de Palomita de maíz. Unos estábamos emocionados, otros no tenían altas expectativas. Al final, nos sentamos frente al monitor para presenciar el nuevo proyecto de Netflix.

Inspirado en los cómics de Archie, Roberto Aguirre-Sacasa se dispuso a crear nuevas versiones de estas historias con un giro oscuro. Por un lado, el escritor creó un Riverdale en el que los inocentes residentes del pequeño pueblo ahora se ven involucrados en escándalos sexuales, asesinatos y grupos delincuentes. Recientemente, se le dio la oportunidad llevar esta historia a la pantalla chica con gran éxito, la cual también está disponible en Netflix. Siguiendo la misma línea de transformación, de historieta a cómic oscuro a serie, Aguirre-Sacasa nos presenta una versión live action de Sabrina Spellman con la serie El mundo oculto de Sabrina.

La estética de la serie es lúgubre y un poco indescifrable, no se puede situar en una época en específico, probablemente para poder darse libertades creativas. Desde un principio, se aleja inmediatamente del programa de televisión de finales de los 90, Sabrina la bruja adolescente. Este sitcom ligero e ingenuo era evidentemente noventero, situando a la bruja en una secundaria común y corriente con líneas telefónicas de casa y aspiradoras voladoras en lugar de escobas.

La renovada Sabrina (Kiernan Shipka) es una chica mitad bruja mitad mortal que vive en Greendale, asiste a la escuela, tiene novio y amigas, y utiliza su magia a discreción. Comparte residencia con su primo Ambrose (Chance Perdomo) y sus tías Hilda y Zelda (Lucy Davis y Miranda Otto, respectivamente), todos brujos completos. La serie abre con Sabrina preparándose para su Bautizo Oscuro en el día de su decimosexto cumpleaños, el 31 de octubre.

El bautizo es importante para que libere todos sus poderes y pueda asistir a la Academia de las Artes Ocultas con sus colegas mágicos. Durante este ritual, la bruja debe firmar su nombre en el Libro de la Bestia, jurando así lealtad al Señor de las tinieblas. Mientras llega su día importante, debe decidir si quiere formar parte del aquelarre al que ha pertenecido su familia por generaciones o vivir la vida de mortal con sus amigos de la escuela.

La forma en que Sabrina se encuentra a sí misma a lo largo de la primera temporada es aburrida y sin lógica. La quieren mostrar como una joven mujer madura e intrépida; sin embargo, lo que logran presentar es un personaje insufrible cuyo camino a su objetivo es fastidioso y sin obstáculos coherentes.

A pesar de que aprecio que las motivaciones de los escritores tengan un trasfondo inclusivo, desafortunadamente lo único que consiguen es que el retrato de los personajes sea predecible y poco realista. La serie es un producto evidente de su tiempo: Sabrina tiene una amiga de color y otra que no se apega a las normas convencionales de género. Obviamente, también existen las chicas malas (brujas) y diversas que le hacen la vida imposible; no obstante, esto se queda a medias, pues las escenas que comparten con Sabrina no dejan claro lo que sienten por ella, pasan de rivales a amigas en cuestión de segundos.

Sabrina también tiene a sus incondicionales. Por un lado, está su novio Harvey (Ross Lynch), un personaje muy plano. En toda la serie no hay una sola escena que haga comprender la pasión que Sabrina siente por él. Los escritores le dan tintes muy maduros a su relación, la cual terminar sin coincidir con los personajes de preparatoria y no permite que los espectadores suspiren con ellos. Por el otro lado, nos encontramos con su gato Salem, su criatura protectora SIN DIÁLOGOS, el cual sigue siendo adorable, pero ya no descarado e insolente (QEPD nuestros deseos de ver de nuevo a un Salem parlante).

La familia disfuncional de Sabrina tampoco se gana el afecto del público, no se distingue en dónde empieza el apoyo a la protagonista y en dónde termina. Ambrose, por ejemplo, es un brujo en arresto domiciliario que se ve físicamente joven, pero tiene por lo menos unos noventa años. A veces actúa como mentor de Sabrina, dándole consejos y ayudándole con su magia. Lo que no entiendo es por qué su edad no es un factor que le da sabiduría, pues la mayor parte del tiempo actúa como un veinteañero hedonista. Por su parte, como guías principales están las hermanas Spellman: Hilda, cariñosa y empática, y Zelda, seria y estricta. La serie nos presenta sólo un poco de cómo es que llegaron a obtener la custodia de su sobrina. También nos dan muestra de sus poderes, a veces limitados, a veces increíblemente fuertes, nunca constantes. El mayor problema aquí es Zelda, la forma en que demuestra que Sabrina es importante para ella oscila a lo largo de la temporada sin una explicación que vaya de acuerdo con los sucesos alrededor de la familia.

La serie tiene algunos momentos que son chuscos, pero nunca memorables. Le encuentro similitudes obviamente con Riverdale, pues la serie intenta ser atrevida y relevante entre la juventud. Además de otros programas no tan obvios como Supernatural o Buffy la cazavampiros por los recursos sobrenaturales a los que se enfrentan los protagonistas sin dejar de lado el drama y uno que otro chiste.

Al final, El mundo oculto de Sabrina no resulta ser un programa valioso, ni mucho menos entretenido. En general, mi mayor problema con la serie es que no tiene ni pies ni cabeza; no define si el tono es serio o cómico. Los efectos especiales rayan en lo mediocre y no me ayudan a entender si esto es con el propósito de ser una serie campy como las series de los 60: Batman, Los Munsters o Los locos Addams, o si simplemente no tuvieron suficiente presupuesto.

Esperemos que la serie mejore durante la (inminente) segunda temporada, porque la historia de Sabrina me parece que tiene mucho potencial como para ser desperdiciado de tal forma. Como propuesta inicial, me gustaría que acorten los episodios, pues su duración de una hora (¡!) es completamente innecesaria.

 

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