Avengers: Endgame – un emotivo y satisfactorio final de un viaje épico de aventuras

En dónde la puedes ver: cines

Directores: Anthony y Joe Russo

Elenco: (respiración profunda) Robert Downey Jr., Chris Evans, Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Paul Rudd, Bradley Cooper, Chadwick Boseman, Brie Larson, Tom Holland, Karen Gillan, Gwyneth Paltrow, Zoe Saldana, Evangeline Lilly, Tessa Thompson, Rene Russo, Elizabeth Olsen, Josh Brolin, Anthony Mackie, Sebastian Stan, Tom Hiddleston, Danai Gurira, Benedict Wong, Pom Klementieff, Dave Bautista, Letitia Wright, y muchos más.

País: Estados Unidos

Duración: 181 min.

Palomómetro

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt4154796/

El fin de una era ha llegado. Mientras que Avengers: Infinity War dejó una sensación de inquietud y expectativa por ver cómo es que todos los cabos sueltos se arreglarían en Avengers: Endgame, esta película resultó ser firme y determinada con su respuesta. Ahora ya no hay cinta que esperar para que arregle o elimine lo que se presentó. Esto es todo.

Por esto, ahora lidio con sentimientos de tristeza y nostalgia, pues el final es emotivo, y hasta cierto punto, perfecto. Al considerar la historia de los personajes no cabe duda de que la forma en que terminan fue tal y cómo debía suceder. A lo largo de estos 10 años hemos visto señales claras de su camino y final. Como consejo esencial, lleven pañuelos, definitivamente los necesitarán en más de una ocasión.

Para no decir más de lo que es necesario, basta con contar que la película inicia momentos después del chasquido de Thanos: Tony Stark (Robert Downey Jr) y Nébula (Karen Gillan) se encuentran en el espacio a dos de morir sin provisiones, mientras que Steve Rogers (Chris Evans), Natasha Romanoff (Scarlett Johansson), Bruce Banner (Mark Ruffalo), Thor (Chris Hemsworth) y James Rhodes (Don Cheadle) están en la Tierra intentando comprender qué es lo que ha sucedido y cómo pueden arreglarlo. Ésta es toda la información que necesitan saber antes de entrar al cine.

La película no inicia con el pie derecho, pues se presentan muchos cambios de tono, así como acciones y reacciones aceleradas para cerrar los cabos sueltos de la película pasada y dar inicio al conflicto de ésta. La primera media hora de la película requiere de una aceptación ciega del espectador para que pase sin contratiempos. Sin embargo, una vez que esto pasa, ya no hay vuelta atrás.

Las tres horas de duración no se sienten en ningún momento. Se presentan varias escenas cómicas, aunque no diría que son igual de ligeras o legendarias que las de películas pasadas; así como interacciones y equipos nuevos que resultan bienvenidos. Lo más importante en cuanto a efectividad de escenas es el clímax y el final. No se puede ignorar que definitivamente hay mucho fan service, aunque el problema recae en que hay tanta obsesión por esta saga que eventualmente una o dos teorías de los fanáticos terminarían siendo realidad. Aun así, muchas de las cosas que suceden, a pesar de haber sido anticipadas por varios, se presentan bajo los términos establecidos por los directores, Anthony y Joe Russo.

Durante el clímax se presentan varios momentos que crean escalofríos y reacciones fuertes por parte de la audiencia – literal, todos en mi sala gritaron de emoción. Estos momentos son de los más efectivos y conmovedores en toda la historia del MCU y cuando pienso en ellos siento escalofríos de nuevo.

En cuanto al final, y como lo mencioné anteriormente, es el final que debía ser. Los últimos 15 minutos son desgarradores gracias a la excelente actuación de los involucrados. Por su parte, la última toma de la película es sublime, inolvidable y el resultado de 11 años de creación de una conexión emocional entre los fans y los personajes. La escena final se quedará conmigo por el resto de mi vida.

A pesar de que los vengadores originales tienen el enfoque principal al haber sido los sobrevivientes del chasquido de Thanos, el peso emocional recae en las historias de los dos pilares del MCU: Steve Rogers y Tony Stark. La animosidad entre ambos, su alianza para pelear cuando es necesario y su disposición por hacer lo hasta lo imposible para salvar a los demás los hacen merecedores de su protagonismo y peso emocional. Existen muchas parejas absorbentes en el MCU, pero la relación entre estos dos personajes, así como sus contrastes, es una de las más interesantes.

Dado que este universo ya cuenta con múltiples héroes principales, proporcionar tiempo valioso en cámara fue un desafío, por lo que se tuvieron que hacer varias concesiones. Mientras que Scott Lang (Paul Rudd) y Clint Barton (Jeremy Renner) recuperan el tiempo perdido y se unen al resto de los vengadores sobrevivientes, otros personajes, tales como Carol Danvers (Brie Larson) y Rocket (Bradley Cooper) ven su participación reducida considerablemente. Al final del día estas decisiones se tomaron para mantener el peso emocional y el enfoque de la película.

Muy al estilo de Lost o incluso The Leftovers, lo que mueve a estos héroes en pena es el amor y la familia. La protección de los presentes y el empeño por recuperar a los ausentes se siente en todo momento. Tal y como lo dice Steve Rogers, ellos no superan lo sucedido y siguen con su vida. Hablando de este personaje – mi favorito del MCU– me gustaría aprovechar y aplaudir el trabajo que Chris Evans hizo. El peso emocional que carga es muy abrumador y, afortunadamente, su resolución es la ideal, aunque eso implique que haya dejado un río de lágrimas en mi asiento. Su actuación es sublime, emotiva y perfecta.

Robert Downey Jr. como Tony Stark es la columna vertebral del MCU y en esta cinta recibe su merecido emocional. Los sacrificios que ha realizado a lo largo de su vida son demasiados, y la manera en que la película cierra esta era es un gran aplauso a aquel que inició todo.

De igual forma, Scarlett Johansson y Chris Hemsworth están espectaculares, a pesar de que sus historias no. Hemsworth terminó en el papel que Mark Ruffalo ocupó en la película anterior: más que nada comic relief / héroe inútil. No me malinterpreten, estoy convencida de que Hemsworth es un buen actor con una facilidad envidiable de decir su diálogo; sin embargo, la historia que tiene aquí no es digna de su arco y capacidad emocional. Por su parte, Johansson tiene un crecimiento espiritual admirable, lo que hace que la dirección que su personaje toma sea desconcertante y francamente reprobable. El MCU, con su constante mirada masculina, no ha sido merecedor de Natasha Romanoff.

Era de esperarse que no todas las historias terminarán idealmente, o que pequeñas interrogantes se quedarán abiertas. No obstante, esto no exige demeritar el increíble esfuerzo por concluir esta saga. La forma en que los hermanos Russo, así como el máximo productor de Marvel, Kevin Feige, han cerrado con estas historias es admirable, espectacular y, francamente, inolvidable.

Con esta película, Marvel ha hecho historia. El hecho de que por sí sola sea una excelente cinta de acción y fantasía, y que además proporcione un final digno de un mundo creado a lo largo de más de 11 años merece todo el reconocimiento del mundo.

En estos momentos estoy triste, pues más allá de lo que presenta Avengers: Endgame, que es mucho emocionalmente hablando, también representa la conclusión de una era cinemática. Estos personajes se volvieron parte importante de mi vida, por lo que acojo esta película con emoción y nostalgia. Estas películas y los personajes que la conforman siempre vivirán con nosotros, y esa es la principal aportación de Marvel por la cual estaré eternamente agradecida. Qué alivio que el final fue digno de su camino recorrido.

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