Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Aquaman: entretenimiento puro y básico

Escrito el 21 diciembre, 2018 @alessandra_kr

Disponible en:

Director: James Wan

Elenco: Jason Momoa, Amber Heard, Nicole Kidman, Patrick Wilson, Willem Dafoe, Yahya Abdul-Mateen II, Dolph Lundgren, Temuera Morrison.

País: Estados Unidos, Australia

Duración: 143 min.

Palomómetro

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt1477834/

Después de decepción tras decepción creo que ya descubrí el secreto para ver las películas de DC: ir a la sala de cine con cero expectativas. De esta forma, no entro en crisis (profunda) de enojo si está mala (La liga de la justicia) o, salgo pensando que no estuvo tan mal. Con Aquaman, la última entrega sobre los superhéroes de DC, esto último fue exactamente lo que me pasó. Estuvo mucho mejor de lo que esperaba, y ese es el mejor halago que le puedo dar.

La última película del Universo de DC, sobre el cual necesito que alguien me explique qué está pasando, es un mini caos eterno (pensé que nunca acabaría), pero entretenido. Su mayor fortaleza es el elenco secundario, pues cuando uno siente que está al borde del hartazgo, llegan actores como Nicole Kidman, Patrick Wilson o Willem Dafoe para salvar las escenas y proporcionar dignidad a la película.

Aquaman cuenta la historia de Arthur Curry / Aquaman (Jason Momoa), mitad terrestre, mitad acuático. Como hijo primogénito de la reina Atlanna (Nicole Kidman) de Atlantis, Curry debe emprender una misión a regañadientes: debe reclamar su lugar como heredero legítimo del trono de Atlantis, pelear en contra de su medio hermano, el rey Orm (Patrick Wilson), y evitar una guerra entre los siete reinos acuáticos y el mundo de la superficie.

La película tiene mucho trabajo de exposición que realizar, no sólo sobre el mismo Arthur (quien por cierto se presenta como niño y adolescente también, actores que hacen un muy mal trabajo de actuación), si no sobre Atlantis, por lo que se siente larga y pesada. De igual forma, la película tarda en calentar motores en cuanto al personaje de Aquaman, y a pesar de lo representaron acertadamente como alguien que está metido en asuntos muy por encima de sus capacidades, las escenas anteriores a la aceptación de su papel en Atlantis se vuelven agotadores.

La cinta bien podría ser el ejemplo perfecto de cómo dos mujeres hacen todo el trabajo (Atlanna y Mera), y el hombre se lleva el crédito. El Aquaman de Jason Momoa es un ejemplo de la bro culture: relajado, gracioso, no se toma nada en serio, a todo lo que hace le encuentra una excusa y no es responsable de las consecuencias de sus acciones. Basta decir que lo encontré exasperante. Más allá de presentar a un personaje adorable e incómodo en su nueva posición (Thor), nos dejaron con el típico tipo al que intentas evitar a toda costa por inútil y “gracioso”. Queda claro que se espera que Aquaman y Mera (Amber Heard), su cómplice en esta aventura, desarrollen sentimientos al final de la cinta, y honestamente, no encuentro ninguna característica atractiva en él como para que merezca estar con Mera. En esta relación, lo importante es la posición del personaje y no la persona en sí.

En cuanto a la estética de la película, se acerca más a lo presentado en Mujer Maravilla que a lo previo del mundo de DC, aunque siguen con las escenas de violencia gratuita y evitable (literal en una escena heroica de Aquaman, aplasta a las personas que llega a salvar). En lugar de ser oscura y deprimente, tiene muchos colores brillantes; hace un uso excesivo de la cámara lenta en las escenas de pelea uno a uno para amplificar el poder del personaje, lo cual es innecesario; y presenta constantemente la banda sonora durante las escenas de pelea, la cual, al juntarla con los efectos de sonido, crea mucho ruido nada placentero. De igual forma, se hace un uso excesivo de efectos especiales. Pareciera que James Wan está peleado con los efectos prácticos, lo que hace que las escenas de peleas se vean falsas y exageradas.

Lo más desesperante de la cinta es el guion, el cual es muy malo. En múltiples ocasiones me encontré sufriendo por los actores y el martirio que debieron sentir al tener que decir tales frases. Desde comentarios que provocan distracciones, hasta bromas masculinamente estúpidas (“¿Necesitabas agua? Me hubieras dicho y hacía pipi encima”. En verdad, esto es parte del diálogo). El guion se vuelve un constante obstáculo en la película.

Para mí, el personaje más interesante fue el del rey Orm, el gran villano, quien no tuvo tanto tiempo en pantalla como me hubiera gustado. Patrick Wilson no tenía casi nada que hacer; sin embargo, hizo mucho con lo que tuvo. No puedo evitar sentir cierta simpatía por su misión y sus sentimientos. A lo largo de la cinta vemos como pierde todo ante esta persona externa, pues prácticamente todas las personas a su lado lo traicionan por alguien que no puede tomar en serio absolutamente nada. Siento que este personaje es el que tiene mayor potencial para un desarrollo complejo.

Aquaman no es una película destacable dentro de la larga colección de superhéroes. Las actuaciones de los protagonistas son débiles en ocasiones, el guion es muy flojo y los efectos especiales muy exagerados. Sin embargo, a pesar de todos sus defectos, pasé un muy buen rato en la sala de cine. Simplemente cedí ante lo que tenía en pantalla, me desconecté y disfruté de ver a Momoa ser aventado a diestra y siniestra por un monstruo gigante interpretado por Julie Andrews. Y esto fue épico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.