Querido Evan Hansen: un manejo desconsiderado de temas relevantes

Escrito el 12 noviembre, 2021 @CesarAndreZzZ
Este artículo contiene spoilers.

Los últimos 20 años han sido clave para el desarrollo del conocimiento en psicología y psiquiatría. Numerosos estudios nos han hecho comprender la necesidad de mantener los temas relacionados a la salud mental conectados a los acontecimientos sociales.

Para los adolescentes, es necesario el diálogo y exposición a estos temas porque son el grupo poblacional en cuánto edad que ha demostrado un mayor incremento de problemas de salud mental durante los últimos años. Cerca del 20% de los adolescentes a nivel mundial afronta algún tipo de enfermedad mental, entre las más comunes están la depresión, los trastornos de ansiedad y los trastornos alimenticios. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es la cuarta causa de muerte más común en jóvenes. Los tiempos cambiantes a los que nos enfrentamos y la dominación de la tecnología indudablemente influyen y afectan la vivencia de los adolescentes.

Podría argumentar entonces que es una obligación de los medios de comunicación exponer temas relacionados a la salud mental en los adolescentes, y como mínimo, hacerlo de forma prudente, responsable y basándose en conocimientos científicos por el acceso que este público tiene en una época tan consumista con ésta. No es casualidad que, en los últimos años, especialmente en la última década, series y películas han pretendido abordar estos temas sensibles con resultados variados.

13 Reasons Why
13 Reasons Why. Netflix.

Desde su estreno en 2017, 13 Reasons Why dio mucho de qué hablar sobre su exposición de un caso de depresión y suicidio adolescente, además del trauma de abuso sexual. Para bien o para mal, la serie de Netflix es uno de los exponentes más notorios que pusieron sobre la mesa la discusión de cómo se deberían manejar temas emocionalmente sensibles, y si los creadores de contenido tienen alguna responsabilidad en las consecuencias que dichas producciones pueden ocasionar.

Desde el incómodo y al mismo tiempo reconfortante coming-of-age Eighth Grade (2018), de Bo Burnham, que exploraba el trastorno de ansiedad social en una chica de 13 años, pasando por To the Bone (2017), el crudo drama sobre la anorexia de Marti Noxon, hasta The Perks of Being a Wallflower (Stephen Chbosky, 2012), el clásico instantáneo adorado por la audiencia, el estudio de la juventud batallando con problemas de salud mental se ha mantenido constante y con resultados favorables.

Eighth Grade
Eighth Grade. Dir. Bo Burnham. 2018. A24.

Algo que tienen en común estas películas es el conocimiento empático, respetuoso y profundo que le brindan a sus temas sensibles. Los directores asumen la responsabilidad de que su producto, como cualquier filme, no es solo un recurso de consumo, sino una plataforma que puede llegar de manera positiva a alguien y brindarle una narrativa sincera y esperanzadora sobre sus propios problemas. No se pide que una película o un director sea el terapeuta colectivo de la juventud, pero sí que, por lo menos, acepte el compromiso de llegar a grandes audiencias con una reflexión prudente.

Querido Evan Hansen: la obra de teatro y la razón de su éxito

Querido Evan Hansen
La obra musical “Querido Evan Hansen” debutó en 2015 con Ben Platt en el papel titular.

Querido Evan Hansen fue originalmente una obra de teatro musical de Broadway con letra y música creadas por Benj Pasek y Justin Paul, presentada por primera vez en 2015 y galardonada con varios premios Tony. La historia de un joven de 17 años, con trastorno de ansiedad social y adaptándose en un entorno cargado de indiferencia, se ofrecía como una premisa interesante y cautivadora.

La potencia del musical no se encontraba necesariamente en su historia, sino en la resonancia que Ben Platt, el rostro protagónico del musical, podía ofrecer a una audiencia de cualquier edad. El retrato de las imperfecciones de Evan, y el proceso de aprendizaje que toma durante la historia, crearon una conexión casi instantánea con la audiencia.

Los fanáticos más profundos del musical nacieron a partir del énfasis necesario de que un diagnóstico no tiene por qué definir tu vida. Evan afrontaba su extrema timidez, y la serie de desafortunados eventos que vinieron después, con una vulnerabilidad emotiva y empática, trazando una fábula de afrontamiento a la adversidad. La canción más recordada, “You Will Be Found”, es un himno precioso dedicado a todos quiénes han pasado por momentos difíciles, enfrentando la soledad más demoledora y lidiando con pensamiento devastadores que les hacen sentir que nada en su vida tiene sentido.

Querido Evan Hansen: la adaptación cinematográfica

Querido Evan Hansen
Ben Platt como “Evan Hansen” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto 2021, la adaptación cinematográfica de Querido Evan Hansen llegó de la mano de la dirección de Chbosky y un guion de Steven Levenson, también encargado de escribir el libreto de la obra de teatro.

Evan Hansen (Ben Platt reinterpretando su protagónico de la obra) regresa a casa después de estar en un campamento en el que se rompió un brazo. El yeso de Evan, que se convertirá en una metáfora obvia, es su estrategia para regresar a la escuela e intentar socializar con sus compañeros, pidiendo que se lo firmen. Ya desde hace tiempo en terapia para trabajar la ansiedad social, Evan sigue una técnica usada en la terapia cognitiva conductual que consiste en escribirse cartas a sí mismo expresando cualquier tipo de sentimientos, preferiblemente positivos, ante situaciones que le generen estrés.

Connor Murphy (Colton Ryan) es un estudiante asocial, aparentemente despreciado por la mayoría de la escuela. Circunstancialmente, Connor lee una carta de Evan, y cuando nota que éste menciona como interés romántico a su hermana Zoe (Kaitlyn Dever), la roba sin intenciones de devolverla a Evan a pesar de su insistencia.

Connor Murphy: la trivialización del suicidio

Querido Evan Hansen
Colton Ryan como “Connor Murphy” y Ben Platt como “Evan Hansen” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

El gran giro de la película, presentado durante el primer acto, es que tres días después del robo de la carta, Connor se suicida, y Evan es citado en la dirección de la escuela porque lo último que encontraron los padres de Connor en su posesión fue la carta de Evan. La mentira rápida y espontánea que Evan suelta es que él y Connor eran amigos cercanos que mutuamente se escribían cartas para expresar las cosas difíciles por las que estaban pasando.

Desde este punto en adelante, una relación incómoda y cuestionable surge entre Evan y la familia de Connor que, en la desesperación por conocer más a su hijo recién fallecido, profundamente reprimido y con un historial de comportamiento problemático, se apega a Evan, quien crea una bola de nieve de mentiras.

El inicio de los problemas parte desde el suicidio de Connor, personaje que existe con el único propósito de brindar un desarrollo al protagonista. Situación vaga y problemática, hay una desconsideración en la historia hacia el personaje que comete suicidio.

No estamos ante un producto que pretende tener un extraño sentido del humor o ser una ficción. Ésta es una historia cuyos creadores alumbran desde una luz de “inspiración” y “manejo de temas serios”, vendiéndola como un drama adolescente que tiene mucho que decir sobre la salud mental. Sin embargo, es imposible ignorar el error de desplazar el suicidio de un personaje, enfocándose con mucha ligereza en las consecuencias de éste, y nunca adentrándose en las motivaciones y la psicología de Connor.

Querido Evan Hansen
Colton Ryan como “Connor Murphy” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

La película no hace trabajo alguno por mostrar señales de alerta en Connor. Así, se frustra la posibilidad de que la historia quisiera presentar la idea de que, muy a menudo, las señales de alertas que muestran las personas suicidas son ignoradas.

Connor no existe después del suicidio, más que en las menciones dolorosas y trágicas de su familia que resaltaban su comportamiento como errático y complicado, sin ofrecer detalles. Si era depresión, problemas de adicción o una combinación de varios factores lo que estaba atormentado psicológicamente a Connor, no lo conocemos, pues él es solo un vago recuerdo en la memoria de su familia.

La complejidad en los casos de suicidios es ardua, y en la mayoría de las ocasiones, sobre todo en adolescentes, existe un patrón previo de comportamientos que pueden demostrar que la salud mental de esa persona se está deteriorando. La insistencia de Connor como alguien indeseable e incomprendido solo promueve estereotipos vulgares y hacen que una muerte trágica se sienta indiferente.

Evan Hansen y la ansiedad social

Querido Evan Hansen
Ben Platt como “Evan Hansen” y Kaitlyn Dever como “Zoe Murphy” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

En cuanto al tema de la ansiedad social que afronta el protagonista, la carencia de ritmo en la historia solo agrava el manejo de sus temas. Más allá de la incomodidad que puede generar ver a Ben Platt (un hombre de 28 años) fingiendo ser un adolescente, es la presentación tosca de éste lo que resulta insatisfactorio.

El elemento clave para el diagnóstico del trastorno de ansiedad social, también conocido como fobia social, es la dificultad notoria en las interacciones sociales y la sensación de que otros te están juzgando constantemente. El personaje de Evan es un manojo de nervios, inquieto y asustado, que eventualmente toma decisiones contradictorias a su desarrollo. Nada en su presentación nos hace sentir que Evan es algo más que un chico con timidez común y de pocas palabras. No hay elementos que validen el supuesto diagnóstico que se ofrece, más aún cuando Evan se hace cada vez más notorio de atención y vínculos, después del suicidio de Connor.

La trivialización de las vivencias complejas de la salud mental a un montón de situaciones complacientes para el espectador es un problema constante de la película. Querido Evan Hansen fuerza una resolución que pretende ser optimista y, sobre todo, carente de consecuencias para el personaje. Todo está creado con superficialidad y no hay la dureza necesaria para transmitir la sensibilidad de estos temas.

Querido Evan Hansen
Ben Platt como “Evan Hansen” y Amy Adams como “Cynthia Murphy” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

El logro principal está en la familia de Connor, con Amy Adams y Kaitlyn Dever dando sólidas actuaciones como Cynthia, su madre, y Zoe, su hermana, respectivamente. Ambas ofrecen manejos diferentes del duelo, comprensibles mientras observamos su desarrollo. Es común sentir resentimiento y frustración hacia un familiar que se quitó la vida por no comprender sus motivos y por el dolor que dejó atrás, como es el caso de Zoe. Mientras tanto, Cynthia desea encontrar respuestas para sentir paz consigo misma, y trabajar en la culpa de pensar que pudo haber hecho más para prevenir el suicidio de su hijo.

Más allá de eso, no existe nada congruente, profundo o realista en la historia. Personajes secundarios como el del Alana (Amandla Stenberg), una chica que crea amistad con Connor y que batalla con la depresión, solo están ahí para aparecer tangencialmente y construir la obvia idea de que no podemos saber sobre la salud mental de una persona por su apariencia.

Las resoluciones que se les dan a los personajes son trilladas y simplistas. Nunca se muestra la necesidad de la terapia psicológica más allá de la floja y conveniente descripción para la trama de que Connor se escribe cartas a sí mismo. Se pierde la oportunidad de dialogar sobre la medicación psiquiátrica y la incomodidad social con la que se suele percibir a las personas que tienen prescripciones medicas para trastornos mentales. Se olvida eventualmente el afrontamiento del duelo de la familia de Connor, y lo más frustrante aún, Evan nunca enfrenta consecuencias por las mentiras que creó.

La personalidad verdadera de Evan Hansen

Querido Evan Hansen
Ben Platt como “Evan Hansen” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

El mayor problema con Evan es que es imposible sentir empatía por él. Esa inocencia torpe e incómoda que le lleva a decir una mentira a los padres de Connor con espontaneidad y sin nada de malicia se convierte en un ciclo extraño de dependencia de atención y apego a la satisfacción que generó esto en su vida.

Evan se convierte en una figura reconocida en su escuela de manera involuntaria. Crea lazos afectivos profundos con la familia de Connor, iniciando una relación romántica con Zoe, y disfruta sin culpas ni remordimientos de todo lo que ha venido a consecuencia del suicidio de Connor y su mentira.

No hay una verdadera redención y arrepentimiento. Como en muchos casos, Evan no lamenta lo que hizo, más bien lamenta ser descubierto, hecho que ocurre casi al terminar la película, por lo que no hay espacio para una redención o demostrar que hubo un aprendizaje de su parte. Ésta es una actitud sociópata y egoísta. La devoción a su propia satisfacción personal a expensas de lo que causa hacen de Evan un personaje con el que no se puede sentir alguna emoción más allá de la decepción.

Querido Evan Hansen
Kaitlyn Dever como “Zoe Murphy” y Ben Platt como “Evan Hansen” en Querido Evan Hansen. Dir. Stephen Chbosky. 2021. Universal Pictures.

Querido Evan Hansen es irresponsable como película por la manera en que se vende, como una historia con la que la juventud puede verse reflejada y sentirse entendida. Al contrario, es una historia tosca que no muestra ni por asomo lo delicado que es vivir con un problema de salud mental y no da responsabilidades a los personajes por sus acciones. La cinta convierte a la ansiedad social en una excusa para ser un mentiroso patológico, y al suicidio en una coincidencia trivial que solo ocurre para dar desarrollo al personaje protagónico.

Lamentablemente, Querido Evan Hansen solo sirve para entender que aún tenemos un largo camino por recorrer en la consciencia sobre la salud mental y el cuidado de ésta en los adolescentes.

 

Querido Evan Hansen está disponible en cines.

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