Premios Emmy 2020: El camino dorado de Succession, la serie que deberían estar viendo

Escrito el 3 junio, 2020 @la_loulu

En septiembre del año pasado, en la noche de los Emmys, hubo una victoria que resultó sorprendente para algunos. Si bien un programa de HBO ganó el premio a mejor guion de serie dramática, este no fue el gran éxito de la cadena, Game of Thrones (la temporada final obtuvo dos nominaciones en esa categoría, incluso con criticas mixtas), sino el drama con venas de comedia negra, Succession. Siendo su primera temporada, ese ya era el segundo premio para la serie creada por Jesse Armstrong, pues anteriormente ganó el Emmy a Mejor Tema Principal Original por la composición de Nicholas Britell.

Para muchos, esta fue la primera vez que tuvieron en su radar a Succession, ya que a pesar de obtener criticas positivas y algunas nominaciones y victorias – incluyendo la de Kieran Culkin como actor secundario en los Globos de Oro de 2019 y el premio de Adam McKay en los Directors Guild of America Awards por su dirección del piloto– la serie no llegaba a ser conocida por el público en general. Sin embargo, eso cambio drásticamente a partir la segunda temporada, la cual se encontraba en emisión durante la ceremonia de los Emmys 2019.

Esta temporada causó sensación entre la crítica y en las redes sociales, además de generar centenares de artículos de opinión y alabanzas por su nivel narrativo y por lo apropiada que era para los tiempos actuales. Estos elogios se materializaron en nominaciones y victorias, incluyendo dos Globos de Oro el pasado mes de enero, uno por la actuación de Brian Cox – el buque insignia de un elenco sin estrellas – y otro para la serie como Mejor drama. Además, los Critics Choice Awards y los Satellite Awards también premiaron a la serie y la actuación de Jeremy Strong.

Ahora, en medio de la incertidumbre del COVID-19 sobre el lugar que tendrán las premiaciones y ceremonias en un mundo adaptándose a la “nueva normalidad” algo es seguro: en la próxima edición de los Emmys todos sabrán el nombre de Succession. Pero ¿cómo es que este show de un escritor de comedias británico resultó tan relevante y aclamado en estos tiempos? ¿Por qué el fenómeno de Succession se parece más a una combustión lenta que a una explosión de popularidad?

A pesar de que desde el estreno de la serie han existido comparaciones con Game of Thrones – ya sea por compartir la marca de HBO, el horario de estreno y ciertos elementos de intriga palaciega – se debe tener en cuenta que es muy difícil que algún programa logre replicar el éxito de la épica basada en los libros de George R.R. Martin. Aunque HBO haga bien en mantener el sistema de lanzamiento de un episodio por semana que permite al espectador “conectarse” con un programa por un lapso consistente de tiempo y comprometerse al contenido semanal, se tiene que reconocer que será difícil volver a crear el fenómeno de “paralizar el mundo”, que bien procuraba GoT.

Aun así, se podría hacer el argumento de que Succession es la heredera directa de la serie épica que llegó a su fin el año pasado, convirtiéndose en la estrella dorada de HBO. Si bien Game of Thrones combinaba la intriga palaciega con la acción, Succession mezcla elementos Shakespeare-anos con venas de comedia y eventos de actualidad (incluso basando muchos de sus argumentos en hechos reales), que la hacen irresistible. Nada como drama discernible y citable en los tiempos de redes sociales.

Un elemento particular de Succession es su galería de personajes, quienes no representan exactamente una lucha del bien contra el mal. Es difícil empatizar con cualquiera de ellos porque son despreciables, engreídos, mezquinos, egoístas y malvados. La clava recae en que estos personajes están tan bien escritos y sus conflictos tan bien planteados, que es imposible apartar la vista de sus acciones. Asimismo, no queda de otra más que admirar el guion punzante y astuto que ha proporcionado los mejores insultos de los últimos años.

A esto hay que sumar el alto nivel de producción – parte del sello de calidad de la cadena que emite la serie –, así como un elenco solvente y equilibrado que ofrece algunas de las mejores actuaciones dramáticas recientes. Todo este combo crea una serie que seguramente seguirá cosechando premios, y con suerte, más espectadores.

De cualquier forma, estamos hablando de una serie que seguramente hará historia en la televisión por su forma inteligente y punzante de plantear temas relevantes, incómodos y dramáticos, haciéndola una digna ganadora del título de la serie del año. Ojalá que estos días en casa inspiren a los que no lo han hecho a ver una serie que, sin dudas, seguirá siendo protagonista de las próximas y bastante curiosas temporadas de premios.

*Las nominaciones a los Premios Emmy se anunciarán el 28 de julio de 2020.

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