NYFF58: Selva trágica – la mujer y la naturaleza se unen para cobrar venganza

Escrito el 9 octubre, 2020 @alessandra_kr

Directora: Yulene Olaizola.

Países: México, Francia, Colombia.

Elenco: Indira Rubie Andrewin, Gilberto Barraza, Mariano Tun Xool, Eligio Meléndez, Gabino Rodríguez, Shantai Obispo.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt12792598/

Yulene Olaizola toma un mito yucateco para convertirlo en una historia feminista y ambientalista. Con Selva trágica, la cineasta mexicana nos transporta al sur del país con un relato misterioso y difícil de comprender, pero satisfactorio una vez que se conquista.

Más allá de apreciar la historia – la cual cobra valor una vez que se digiere – lo espectacular de la película es el ambiente y el estado de ánimo que presenta. No se habla mucho en ella, más bien, los sentidos, las miradas y el misterio del ambiente conducen el relato. Aunque sabemos que algo extraño sucede, no podemos definir específicamente qué es. La selva y la protagonista parecen estar en una extraña alianza en contra de aquellos hombres que las han dañado y utilizado a placer.

La película, situada en la década de los 20 en la frontera entre México y Honduras Británicas (ahora Belice), encuentra a Agnes (Indira Andrewin) y Florence (Shantai Obispo), su hermana enfermera, tratando de huir del terrateniente inglés que quiere casarse con la primera. Desde el primer momento, la selva adquiere un papel protagónico con sus árboles imponentes, ruidos inquietantes, cambios súbitos de clima y múltiples animales al acecho.

Selva trágica se desarrolla en múltiples idiomas. El inglés, español, maya y criollo cobran vida en este relato de supervivencia y confusión continua. La falta de comunicación y las conclusiones atropelladas definen el destino de algunos de los hombres que aparecen en pantalla. Nuestra protagonista, siempre silenciosa y observadora, parece saber un secreto que los demás desconocen.

Por esto, es importante invertir atención en el mito yucateco sobre Xtabay que se relata de manera esporádica. Este mito presenta a una mujer que se dedica a tentar a los hombres, tener sexo con ellos y asesinarlos.  Advertencias como “mantente en silencio”, “no te pares a admirar la selva”, “si oyes voces detrás de ti no voltees a mirar” o reflexiones como “ella es la mujer que no es como las demás, pero que no puedes encontrar” se vuelven primordiales para comprender el peligro que la selva y Agnes presentan para los hombres que abusan de ambas.

En este relato actualizado es posible que la misma Xtabay haya tomado el cuerpo de Agnes una vez que ésta perece por sus heridas. De otra manera, no hay forma de explicar cómo es que, cuando un grupo de chicleros la encuentra en medio de la selva, Agnes ya no tiene la herida mortal que momentos antes amenazaba su vida.

Estos hombres se dedican a trepar árboles gigantes, enterrar sus machetes en ellos y obtener chicle. La protección del territorio en el que se desarrollan – como si fuera suyo – y el encuentro con una mujer perdida en la selva serán suficientes como para desequilibrar su existencia monótona y abrumadoramente masculina.

La leyenda está rodeada de tabúes sociales y por una narrativa machista que define a las protagonistas que inspiran el nacimiento de Xtabay. Por esto, se aprecia que Olaizola y su coguionista, Rubén Imaz, tomen la historia y la modifiquen para convertir el mito en una narración feminista, en la que la mujer tiene agencia, y que parece ser una sola con la naturaleza. Al respecto, la comparación con Mother! (2017) podría ser certera.

Asimismo, la sensualidad es una de las características dominantes de Selva trágica. Agnes está ávida de encuentros sexuales y una conexión especial con alguien, incluso preguntando a su hermana sobre sus experiencias, mientras ambas sufren de heridas de bala causadas por el inglés y los hombres que lo acompañan. Una vez que la mujer se encuentra con los chicleros, el sexo creará un ambiente de sospecha y amenaza, a la vez que da una herramienta de poder a Agnes.

Al respecto, destaca la mirada femenina de Olaizola y la fotógrafa Sofia Oggioni, apreciable a través de tomas íntimas y sugestivas sobre los hombres que comienzan a desear a Agnes. Además, Oggioni provee de personalidad cazadora a la selva a través de su cámara con un uso natural de la luz, tomas absorbentes de los árboles y ríos, y un enfoque peculiar en las bestias salvajes.

Al final del día, la película presenta una combinación letal de una naturaleza consciente – que ha sido explotada por hombres inconformes y sospechosos–; una mujer perseguida por un destino terrible, solo para encontrar una posibilidad igual de mala, y una toxicidad masculina en donde la comunicación es inexistente y el egoísmo abrumador.

Por esto, Selva trágica funciona como la transformación ideal de un mito local. Ahora la leyenda de Xtabay es una historia con causa que retoma la agencia de la mujer y protege a la naturaleza que es continuamente abusada por el hombre. Con esto, Yulene Olaizola ofrece una historia mexicana feminista ideal para estos tiempos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.