Los remakes que eclipsaron a sus versiones originales

Escrito el 19 julio, 2021 @VVelSant

Realizar remakes es algo que se lleva a cabo con frecuencia, lo que lleva al cuestionamiento sobre qué tanto se justifica el afán de retomar un clásico o un filme con varios años a sus espaldas para realizar una nueva versión que actualice o refresque la historia de la obra original. Claro está que son pocos los refritos que están a la altura de su fuente de inspiración, ya que la mayoría suele alejarse de la esencia que hizo tan especial a dicha película.

Es por ello que en este artículo destaco aquellas notables excepciones que desafiaron la regla de “segundas versiones nunca fueron buenas”. Enlisto aquellos remakes que sorprendieron no solo por estar a la altura de su predecesora, sino que, de alguna manera, lograron imponerse al peso de su legado.

 

Dirty Rotten Scoundrels (Dir. Frank Oz, 1988)

Este refrito retomó el argumento de Bedtime Story (1964), una comedia protagonizada por Marlon Brando que pasó sin pena ni gloria en su estreno. Sin embargo, la versión con la dupla Steve Martin/Michael Caine explotó la química entre ambos actores y regaló secuencias hilarantes, razón por la cual hoy es considerada una comedia de culto.

Esta versión inyecta carisma a una historia ingeniosa que no terminó de funcionar en su versión original por la ausencia de éste. La versión de 1988 se ha vuelto un manual obligado sobre cómo llevar a buen puerto una historia absurda y sorprender al público con un twist final, los cuales no siempre funcionan en la comedia. Como dato curioso, apenas en 2019 se hizo un segundo remake de Bedtime Story protagonizado por Anne Hathaway y Rebel Wilson y titulado The Hustle, el cual, contrario a Dirty Rotten Scoundrels, podría mencionarse no sólo como uno de los peores refritos, sino como una de las peores películas de la década pasada.

 

Fright Night (Dir. Craig Gillespie, 2011)

Corría el año de 1985 cuando el director Tom Holland estrenó Fright Night, un título incomprendido en una época en la que no se concebía que el terror pudiera combinarse con la sátira sin caer en el estilo paródico. Es por ello que cuando el remake llegó en 2011, el público estaba dispuesto a aceptar los collages de géneros que manejan códigos tan diferentes, como lo son la comedia y el terror.

Aunque la primera versión fue un primer intento destacable, es cierto que adolecía de percibirse como una especie de experimento cinematográfico (que en parte lo era) y no aguantó el paso del tiempo. Fue un cierto que la nueva versión quedara a cargo de Craig Gillespie, un director con un estilo visual tan característico que sabe narrar premisas trágicas apelando a un tono desenfadado y absurdo. Éste dio en el clavo al tomarse más en serio el terror, pero sin perder esa chispa, actualizando la premisa original.

 

King Kong (Dir. Peter Jackson, 2005)

La versión de 1933 es un clásico indiscutible, por lo que afirmar que la versión de 2005 a cargo de Peter Jackson es superior puede ser, cuando menos, excesivo. Sin embargo, independientemente de que la original siempre ocupará un lugar especial en la memoria cinéfila por tratarse de un tesoro del cine mudo, está claro que ha quedado superada entre las nuevas generaciones.

Aunque ya se había hecho un remake en 1976 protagonizado por Jessica Lange y Jeff Bridges, éste no se acercó al tono épico de la original, ya que infantilizó la figura de King Kong, adaptándolo al cine de catástrofes y bestias asesinas tan de moda en los setenta. En 2005, Peter Jackson realizó una tercera versión que capturó la esencia de la original, además de ofrecer un imponente espectáculo visual. Este esfuerzo apela a un público adulto sin dejar de lado el género fantástico, ganando en matices dramáticos. No sólo se justifica por los efectos especiales, sino por evocar la belleza de la obra original.

 

Nosferatu the Vampyre (Dir. Werner Herzog, 1979)  

Werner Herzog adapta el filme alemán mudo del mismo nombre dirigido en 1922 por F.W. Murnau y retoma el argumento del largometraje original y homenajea varias escenas de éste. Combinándolo con elementos de la novela Drácula de Bram Stocker, Herzog ofrece una nueva obra que retoma el espíritu de su predecesora y lo literario de la novela, para convertir a Nosferatu the Vampyre en una de las películas más emblemáticas del cine europeo.

Conocida como uno de los mejores remakes de la historia, Herzog llevó el expresionismo que caracteriza la obra de Murnau al cine sonoro, utilizado óptimamente las técnicas cinematográficas de su época para crear una pieza de excelente factura, derrochando poesía en cada uno de sus planos. A la fecha, este filme es considerado el mejor de vampiros de la historia. Como dato curioso, las momias que aparecen en el filme son auténticas y pueden ser vistas en el Museo de las momias de Guanajuato.

 

Scarface (Dir. Brian De Palma, 1983)

La Scarface de Brian De Palma es una de las mejores – si no es que la mejor – película de gánsteres, considerada también un clásico de los ochenta. Es tal su estatus que para mucha gente pasa desapercibido el hecho de que se trate de un remake, ya que después de todo, para la comunidad cinéfila no existe otro Tony Montana que no sea el de Al Pacino.

Aunque la película de 1932 tiene sus méritos, la versión de 1983 se impusó en la memoria colectiva. Con toda razón, pues nadie (salvo, quizás Scorsese) entiende mejor el cine de gánsteres que la dupla De Palma-Pacino, y si a ello le sumamos el buen hacer de Oliver Stone en el guion, tenemos como resultado el ejemplo perfecto de cuando los astros se acomodan para dejarnos un título tan redondo.

 

Suspiria (Dir. Luca Guadagnino, 2018)

Una de muchas cintas de terror de esta lista, iríamos muy lejos al afirmar que la nueva versión de Suspiria supera totalmente a la original de Dario Argento (1977), más tratándose de una pieza única en su filmografía. Sin embargo, sí que podemos decir que se trata de un remake muy digno que tiene los suficientes méritos como para justificar su existencia.

Con un profundo respeto por el espíritu de la original, Guadagnino deja su sello al construir un espectáculo audiovisual terrorífico y evocador, siendo más excesivo y grotesco que su antecesor, resultando en un hipnótico título de terror contemporáneo.

 

The Departed (Dir. Martin Scorsese, 2006)

Desde Scarface ya traía a colación a Martin Scorsese, quien termina siendo añadido a esta lista con The Departed, una de sus películas de gánsteres. Al igual que con el filme de De Palma, el impacto de The Departed en el cine occidental ha sido tal, que muchos ignoran que se trata de un remake de la cinta de Hong Kong, Infernal Affairs (2002).

El material de Scorsese goza de gran calidad, erigiéndose para muchos como uno de los mejores largometrajes del director. Con un reparto compuesto por excelentes actores como Leonardo DiCaprio, Matt Damon y Jack Nicholson, The Departed es en uno de los thrillers más brutales del cine contemporáneo, capaz de votar el pulso de los espectadores más resistentes con secuencias enérgicas, pero con una elegancia que rara vez se hace presente en este tipo de historias. Gracias a los diálogos, un ritmo que no permite respirar y un clímax inesperado, The Departed se ganó el cariño de los críticos y se quedó en la memoria del público.

 

The Man Who Knew Too Much (Dir. Alfred Hitchcock, 1956)

Alfred Hitchcock fue el único capaz de confrontar a Alfred Hitchcock al realizar una segunda versión de una de sus primeras obras. En más de una ocasión, el cineasta confesó que la versión original de El hombre que sabía demasiado (1934) no fue de su total agrado, ya que tuvo que ajustarse a un presupuesto modesto y se consideraba un novato cuando rodó la película. Es por ello que la segunda versión supera con creces a la obra original – que ya era buena, dicho sea de paso –, pues nos permite apreciar al director en su mejor faceta, regalándonos uno de los mejores clímax en la historia del cine.

 

The Ring (Dir. Gore Verbinski, 2002)

No nos atreveríamos a decir que la versión estadounidense (2002) es más terrorífica que la original japonesa (1998), ya que, en general, el cine japonés de suspenso es especialista en provocar pesadillas hasta en los espectadores más valientes. Pero sí sostenemos que la versión de Gore Verbinski es superior por su apartado técnico impecable, subsanar la falta de pulso en la primera versión quebradiza y la arrebatadora interpretación de Naomi Watts en el rol protagónico (quien a partir de este título se le considera “La reina del remake“).

Por encima de todo, esta versión destaca porque, sin hacer a un lado el terror, se narra una inquietante historia rica en matices dramáticos y psicológicos, algo inusual en las películas americanas del género a principios del siglo XXI. Además de darle más peso al suspenso que a los jumps scares, The Ring manteniene a la audiencia al borde del asiento, fusionando imágenes perturbadoras con una belleza lírica que atacan algo más que los nervios del público: sus sentimientos.

 

The Thing (Dir. John Carpenter, 1982)

La película original de 1951 a cargo de Christian Nyby, titulada The Thing From Another World, es ya de por sí una adaptación de la historia Who Goes There? de John W. Campbell Jr. No obstante, la intención de John Carpenter fue emular el filme de Nyby, tomando como base el material de los 50 y sin tener como referencia el título literario.

Hoy, The Thing es considerado un filme de terror emblemático y proclamado como un clásico. Algunos expertos aseguran que el remake de Carpenter terminó – accidentalmente y sin ser una adaptación directa del texto – acercándose más a la esencia de la novela que la primera versión.

 

True Lies (Dir. James Cameron, 1994)

Cuando pensamos en Cameron es normal que lo primero que se nos venga a la mente sea Titanic (1997) o The Terminator (1984), pero el realizador también fue responsable de True Lies, un clásico que se convirtió en todo un fenómeno de los noventa, al fusionar a la perfección los géneros de thriller, comedia y acción.

Esta película se trata de un remake de una cinta francesa llamada La Totale!, la que, sin ser desdeñable, sucumbe ante la versión de Hollywood que juega en su propio terreno: el blockbuster. True Lies es todo lo que se le puede pedir a un filme de acción espectacular, siendo la responsable de sentar las bases para futuros hits como la saga de Mission Imposible (1996-2022) o la más reciente Kingsman (2015-2021). Aunque no sea la cinta más recordada de Cameron, sí podría entrar en sus cinco mejores.

 

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