Los Cabos 2020: Wolfwalkers – el folklore irlandés cobra vida a través de la mejor película animada del año

Escrito el 17 noviembre, 2020 @alessandra_kr

Directores: Tomm Moore, Ross Stewart.

Guionista: Will Collins.  

Países: Irlanda, Luxemburgo, Francia.

Elenco vocal: Honor Kneafsey, Eva Whittaker, Sean Bean, Simon McBurney, Tommy Tiernan, Maria Doyle Kennedy.

Palomómetro:

Más información de la película: https://www.imdb.com/title/tt5198068/   

La animación en 2D sigue sana y salva gracias a las creaciones de Cartoon Saloon, estudio de animación irlandés detrás de Wolfwalkers, película animada de Apple TV+ que presenta una historia cautivadora a través de una animación hermosa. La cinta, una coproducción franco-irlandesa, tiene sus cimientos en el folklore irlandés y presenta una historia de hermandad y tolerancia apreciable por niños y adultos por igual.

Wolfwalkers se sitúa en la Irlanda del siglo XVII y se centra en la inglesa Robyn (Honor Kneafsey), hija de un cazador de lobos que está inquieta por salir de la ciudad y ayudar a su padre (Sean Bean) a encontrar estos animales temidos. En su último intento de aventura, Robyn se topa con Mebh (Eva Whittaker), una niña que fue criada por los lobos y quien comparte un lazo especial con estos. A través de esta relación, Robyn aprende sobre las amenazas reales que han embaucado al pueblo, mientras que lidia con una barrera de comunicación con su padre, la cual incluso pone en peligro a la niña.

La película presenta temas complejos, pero de manera sutil y comprensible. A través de una historia linda y conmovedora, el escritor Will Collins ofrece un mensaje de tolerancia y aceptación, el cual es visible en diversos escenarios. El primero con el que nos encontramos es con el hecho de que padre e hija son ingleses, y no son bien recibidos por la comunidad irlandesa en la que viven. Su bienestar depende de su habilidad de camuflarse (para ella) y de seguir órdenes sin cuestionamientos (para él). De esta forma, el cuestionamiento sobre el deber y el honor serán puestos en duda a lo largo de la película.

Asimismo, el papel de la religión tiene un papel interesante, utilizado especialmente por el antagonista, Lord Protector (Simon McBurney). Este lidera un gobierno totalitario, mantiene el apoyo de la población a partir de la alimentación del miedo a lo desconocido, e impulsa una agenda anti-ecologista que pone en riesgo al bosque y a los lobos. En el clímax de la película, este hombre se recarga en la religión para pedir una victoria moralmente injusta. Afortunadamente, la cinta no está interesada en presentar un final limpio y simple; más bien este es complicado y complejo.

El lazo que se crea entre Robyn y Mebh será el que cuestione el statu quo del pueblo y la falta de tolerancia hacia la otredad. Ambas niñas resultan ser los personajes más centrados y tolerantes, yendo en contra de las ideas prejuiciosas de los adultos. En esta historia, los adultos son quienes aprenden de las niñas y no viceversa, pues estas hacen uso de su inocencia y falta de prejuicios para descubrir las intenciones reales de los demás. A través de una relación fundada en la soledad e interés por entablar una amistad es que la película encuentra su principal motor.

Además de la animación que quita el aliento, Wolfwalkers presenta un elenco vocal memorable. Los acentos y entonaciones le dan un nivel adicional de realismo. Por esto, sugiero ver la película en su idioma original.

La banda sonora a cargo de Bruno Coulais y Kila es parte esencial del encanto de la película, auxiliada por las canciones de la película, con énfasis especial en “I’m Running with the Wolves”, interpretada por Aurora en la parte más especial de la película. El género folk, los sonidos ambientales y la música enaltecen todo lo que vemos en pantalla.

Aun así, la cinta no es perfecta. Hacia el final de la película se siente caótica y repetitiva, en especial lo relacionado al personaje del papá. Aun así, es innegablemente emocionante y emotiva. Los lazos de amor que existen entre los protagonistas – Robyn y su papá, Mebh y su mamá, Robyn y Merlyn (su ave mascota), y en especial, Robyn y Mebh – son la razón de ser de la historia, la fuente de los problemas y soluciones, así como la forma en que la película se vuelve tan conmovedora.

A través de una animación visualmente atractiva y una historia profunda que toca temas como la ecología, la tolerancia, el uso de la razón y el cuestionamiento del deber, Wolfwalkers ofrece una moraleja emotiva cimentada en una relación de amor y amistad entre dos niñas. La película ofrece momentos de aventura y fantasía que ayudan a reflexionar sobre temas que son relevantes en la actualidad. Por esto, esta película resulta ser resonante y altamente disfrutable para el público de hoy.

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