Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Las mejores actuaciones cinematográficas de 2023

Escrito el 23 enero, 2024 @Kenny_DiazPR

2023 fue un año difícil para los actores, pues muchos no trabajaron durante los meses que duró la huelga de SAG-AFTRA. A pesar de todo, este año brindó un increíble catálogo de actuaciones.

Mientras que el público parece alejarse de las cosas más esperadas, como las películas de superhéroes y los éxitos de acción, piezas clave para la realización cinematográfica, incluyendo  grandes historias y excelentes actuaciones, ocuparon un lugar predominante en los hábitos de consumo del público. No es de extrañar que películas como Barbie y Oppenheimer, atractivas y emocionantes a su manera, también ofrecieron actuaciones que son claras favoritas en los premios Óscar del próximo mes de marzo.

Con actores luchando por lo que se merecen y la taquilla destacando que son esenciales para el éxito de una película, 2023 demostró la importancia de la actuación y de los artistas detrás de ella. Siempre es difícil reconocer todas las actuaciones memorables que nos deja un año y seguramente muchas quedaron fuera; aun así, en la siguiente lista comentamos algunas de nuestras actuaciones cinematográficas favoritas de 2023.

 

Swann Arlaud – Anatomy of a Fall

Dir. Justine Triet

En papel, los personajes masculinos de los filmes de Justine Triet podrían simplemente vivir en el más absoluto estereotipo. El reflector nunca se posa sobre ellos. Requieren de la destreza de un intérprete lo suficientemente osado como para evitar que sean una mera mímica. En Sibyl fue Gaspard Ulliel, en In Bed with Victoria fue Vincent Lacoste y en Age of Panic fue Vincent Macaigne. La vara estaba alta, Triet no juega con sus personajes. Swann Arlaud cumplió el desafío con creces.

El personaje del francés en Anatomy of a Fall tiene un significado especial, una suerte de abogado del diablo, actuando en uno de los casos más controversiales que le tocó cubrir: averiguar si su amiga Sandra (Sandra Huller) dice la verdad respecto a no haber asesinado a su esposo y, todavía más difícil, convencer a un exigente jurado sobre su inocencia. Como a cualquier profesional del derecho, no se trata respecto de qué cree él que sucedió, sino lograr que el imperio de la ley opere a su favor. Arlaud permite que una figura concebida como fría y distante termine siendo el único aliado que tiene la historia. Sus valoraciones son insignificantes para la historia, pero no por ello menos interesantes.

Su Vincent coquetea con el público y le gana a un jurado que peca de parcial con tal de construir un enemigo en una historia con pocas certezas. Arlaud da vida a un secundario extraordinario, el cual toma atención por su manera coordinada de trabajar con Huller, nunca así para opacarla. – Valentina Starcovich

 

Laure Calamy – Full Time

Dir. Eric Gravel 

En Full Time, una madre soltera debe hacer circo, maroma y teatro para llegar a tiempo a su trabajo en medio de las huelgas francesas, ocupándose de sus dos hijos y sin nadie que le ayude. De la realidad de millones de personas – incluyendo a mi mamá en su momento – el director Eric Gravel crea una especie de thriller en donde tenemos el Jesús en la boca para saber si Julie (Laure Calamay) –la protagonista– llegará al trabajo después de una entrevista prometedora al otro lado de la ciudad, para después encontrar un ride que le permita recoger a sus niños de la vecina que le hace el favor a regañadientes. La labor familiar nunca se ha sentido tan estresante como aquí.

En una especie de Good Time (Benny y Josh Safdie, 2017) de la clase trabajadora que hace de todo para sobrevivir día a día, Laure Calamy comanda cada escena, poniéndose una máscara dependiendo de la circunstancia a la que se enfrente: hostil y controladora en su trabajo, encantadora y versátil en sus entrevistas, coqueta y humana cuando se permite bajar la guardia, y cariñosa con sus hijos, omisos a las circunstancias desesperantes a las que se enfrenta. Sin un respiro y con el estrés del día siguiente pisándole los talones, una vez que el final de la cinta llega y Julie recibe un respiro, es que esta pequeña victoria se siente propia, pues la empática interpretación de Calamay hace recordar vivencias pasadas. – Alessandra Rangel

 

Bradley Cooper y Carey Mulligan – Maestro

Dir. Bradley Cooper

“No hay maldad, no hay maldad en tu corazón,” le dice Felicia a Leonard cuando vuelve para acompañarlo en una de sus interpretaciones más importantes. En diplomacia, muchas veces se dice que hay carreras, esa en específico, que deben ser concebidas desde la resistencia y jamás hacia la altura. Cooper, al tomar el desafío de ponerse en la piel de Leonard Bernstein lo supo mejor que nadie, él y la siempre notable Carey Mulligan. Maestro es un dúo, no así su trabajo y ella al costado. Felicia Montealegre no era la dos de Leonard Bernstein, y Cooper y Mulligan lo hicieron saber.

Bernstein fue una persona que vivió rodeado de muchas luces, pero también de infinidad de sombras. Trabajador incansable, su talento de alguna forma u otra iba a llevarlo lejos. Su legado no deja de estar ausente de tropiezos y está la constante incógnita acerca de cómo hubiese sido su vida si no se encontrase con Felicia. ¿Leonard sería Bernstein? Cooper busca hacerle justicia a una mujer que también podía brillar sola, pero que eligió brillar con el hombre de las mil sombras. Como Gwen Verdon daba luz al genio ególatra de Bob Fosse, Felicia daba certezas a un Leonard con muchas inseguridades.

Creer o reventar, si un día los seres humanos fuésemos vistos como generadores de química, Bradley Cooper y Carey Mulligan serían caso de estudio. Maestro se construye sobre el respeto. La sexualidad de Bernstein es abordada de la forma en la que él siempre lo hizo, con tantas inseguridades como capas tienen las personas. Él vivió como quiso. Y Felicia fue su “o tú o ninguna”. Aunque para las mentalidades del siglo XXI resulte un engaño aberrante, la historia prueba que debían elegirse. Felicia era parte de Leonard, los dos eran un todo. Cooper y Mulligan hacen honores a ese legado, más que para entretener, para contar lo que debía conocerse. – Valentina Starcovich

 

Leonardo DiCaprio – Killers of the Flower Moon

Dir. Martin Scorsese

Leonardo DiCaprio es un maestro de la transformación, habilidades que demuestra mejor bajo el mando de Martin Scorsese. Basada en la obra de David Grann sobre los crímenes que dieron pie a la creación del FBI, Killers of the Flower Moon tiene a DiCaprio interpretando a Ernest Burkhart, un hombre ingenuo que hace lo que su mentor (Robert DeNiro) le pide sin cuestionarlo, incluyendo casarse con Mollie (Lily Gladstone), una rica mujer de la comunidad Osage.

Este personaje es, sin duda, uno de los mayores retos de su carrera, ya que su complejidad recae en la combinación de estupidez y codicia, de ingenuidad y malicia, así como la imposibilidad de notar y reconocer el daño que le hacía a su esposa. En un filme que condena el legado del excepcionalismo estadounidense y su racismo institucional, DiCaprio le da matices grises a un criminal que, sinceramente, cree que lo hacía por el bienestar de su familia, sin minimizar la perversidad en sus actos ni la tragedia que conllevaron. Asimismo, trabaja de maravilla con Gladstone y DeNiro, haciendo el espacio necesario para que brillen.  Es una de las mejores interpretaciones de su carrera y la mejor que ha realizado bajo el mando de Scorsese. – Oralia Torres de la Peña

 

Virginie Efira – Other People’s Children

Dir. Rebecca Zlotowski

Dale a Virginie Efira un rol en una película dirigida por una mujer y tendrás una de las mejores actuaciones que vas a ver. La fórmula es infalible. Efira es una de las actrices más osadas de la industria cinematográfica con un rango actoral que no sucumbe ante ningún desafío. Tras unos cuantos años con un trote que se separó de sus primeras comedias sexuales para ponerse al servicio de los dramas psicológicos, la franco-belga se puso a las órdenes de Rebecca Zlotowski en una tragicomedia hecha más para el corazón que el razonamiento.

En Other People’s Children, Efira da vida a Rachel, una profesora de educación media, soltera y sin hijos. Rachel es, en cierta forma, la imagen viva de alguien alérgico al compromiso, no tanto por decisión propia, sino por el mero azar del destino. Esa persona a la cual lo que antes a las mujeres les era imperativo, a ella no le hace cosquillas. Cuando ello parece ser la regla de su vida, el amor le toca la puerta de la manera más extravagante posible: en la figura de Ali (Roschdy Zem), un afable padre divorciado dispuesto a rehacer su vida sin dejar de lado el compromiso de la crianza de su pequeña Leila (Callie Ferreira-Goncalves).

A diferencia de muchas películas donde el concepto de “madrastra” denota cualquier tipo de acepción negativa, el encanto de Rachel, y aún más la magia de la mismísima Efira, cambian la percepción para siempre. El filme de Zlotowski es una historia de la liberación femenina, pero también de una sensibilidad que debería ser imperativo en cualquier ser humano. Es que Rachel no es tanto una mujer, es una humana cuya propia experiencia de vida sirve para inspirar y mimar a otros. Mientras ella intenta conectar con Leila y hasta con un estudiante rebelde a quien el sistema educativo le ha fallado, aprende más de ella misma desde un lado que creía desconocido. El resultado es espléndido y Efira borda cada escena en la que está, algo que, en sí, no es nada nuevo para ella. – Valentina Starcovich

 

Rasti Farooq – Joyland

Dir. Saim Sadiq

Joyland es una cinta extraordinaria en la que Saim Sadiq construye un manifiesto sombrío sobre las consecuencias de la opresión que se gesta en el espíritu humano por la impertinencia y atraso social. En una obra repleta de actuaciones fantásticas, Rasti Farooq destaca como Mumtaz, una esteticista casada con el silencioso Haider, en una familia patriarcal pakistaní. Haider es dulce en su tranquilidad, pero le oculta a su esposa su trabajo como bailarín exótico y su enamoramiento por Biba, la bailarina trans para la que trabaja. Los secretos de su matrimonio y la represión sexual llevan a Mumtaz en un espiral de autodestrucción sin clemencia.

Farooq se roba cada escena, dejando pistas devastadoras de su desenlace. Su mirada fría resulta agobiante, cada vez más desangelada por sentir que hay secretos irreparables en su matrimonio, la angustia por la represión sexual impuesta, y en general, el dolor emocional causado por ser mujer en una sociedad patriarcal. Ya sea haciendo “chistes” sobre “huir” o complaciendo con sonrisas falsas a su familia, es inevitable que la historia de Mumtaz conmueva con un dolor punzante al final. – Cesar Guedez

 

Jordan Firstman – Rotting in the Sun

Dir. Sebastián Silva

Bien dicen que hacer reír es más difícil que hacer llorar, por eso cuando una comedia fantástica aparece hace tanto ruido entre los cinéfilos. Rotting in the Sun es una obra de metaficción retorcida e hilarante en la que Sebastián Silva interpreta una versión cuasificticia de sí mismo: un cineasta con un bloque creativo, deprimido e idealizando con cinismo el suicidio como escape de su agonía mental. Durante un paseo por una playa nudista gay conoce a Jordan Firstman, un influencer inescrupuloso de humor sarcástico que no tiene reparo en soltar el comentario más fuera de lugar que has escuchado en tu vida.

Tan libidinoso como sardónico, Firstman aprovecha cada segundo de su personaje para dar una clase magistral de humor negro. Su espontaneidad e inagotable energía parecen satirizar todo lo que está mal con la cultura de influencers, o tal vez él es así en la vida real; es parte del encanto de su personaje jugar a determinarlo. No importa si Firstman hace reír o irrita, el logro de su actuación recae en convertir a su personaje en una presencia irresistible y dinámica, con energía inagotable y ritmo perfecto para los comentarios zarpados y ocurrentes. Es como si los placeres culposos se manifestaran en una persona ruidosa y adicta al sexo. – Cesar Guedez

 

Jamie Foxx – The Burial

Dir. Maggie Betts

Jamie Foxx es uno de los actores más versátiles de Hollywood y lo demuestra una vez más en el drama judicial The Burial, en donde interpreta al abogado Willie E. Gary. En esta historia sobre racismo sistémico y explotación corporativa, Foxx desborda dinamismo, comicidad y dominio escénico.

Aunque todas las actuaciones son notables, incluyendo la del veterano Tommy Lee Jones como coprotagonista, Foxx es sin duda el alma de la película. Su Gary es enérgico, a veces exasperante, pero siempre divertido. – Kenny Díaz

 

Paul Giamatti – The Holdovers

Dir. Alexander Payne

Los conceptos de character actor y typecasting, de por sí debatibles, ven sus definiciones desafiadas cuando se trata de Paul Giamatti. Solo basta ver una película en su filmografía para entender que no hay otro igual a él, con una gestualidad y entonación tan distintivas que lo hacen ideal para personajes de mucha elocuencia y cierta malicia, pero también puede tomar cualquier papel y apropiarse de tal forma que resulta casi imposible imaginar a alguien más en pantalla reemplazándolo.

En The Holdovers, Alexander Payne crea para Giamatti un rol que aprovecha al máximo su talento. El actor norteamericano no decepciona como Paul Hunham, un sujeto amargado y solitario que usa su inteligencia como mecanismo de defensa ante las burlas inevitables por su aspecto físico. Su carácter y determinación se ven desafiados cuando se convierte en una figura paternal poco convencional del desafortunado chico que tiene que pasar las fiestas decembrinas a su lado en un internado, formando un lazo inesperado.

Este personaje, que fácilmente se podría descartar como un fracasado, encuentra en la piel de Giamatti una vigorosidad peculiar, en la cual demuestra su destreza para la comedia física y una habilidad inigualable para dar un tono anecdótico al diálogo más complejo. Al final, nos termina encariñando con este profesor con un ojo perezoso y olor a pescado. – Juan Andrés Rodríguez

 

Lily Gladstone – Killers of the Flower Moon

Dir. Martin Scorsese

El libro Killers of the Flower Moon de David Grann se centra en la investigación federal de los asesinatos de miembros de la tribu Osage en los años ‘20 del siglo pasado. En medio de la preproducción de la película del mismo nombre, Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio notaron que la historia, como un thriller policial, abarcaba muchos lugares comunes del tropo de “salvador blanco”, por lo que decidieron abordar la película desde otra perspectiva, la del matrimonio de Ernest y Mollie Burkhart. Si es que ese riesgo ha tenido éxito, ha sido en gran medida por la actuación de Lily Gladstone como Mollie. Ella le otorga carisma, fortaleza y sensibilidad a un personaje que, como gran parte de los Nativos Americanos en Hollywood, fue relegada por décadas a mantenerse en las sombras de la Historia.

Cuando la cámara se posa en la expresión tranquila e imperturbable de Gladstone, la fotografía de Rodrigo Prieto la ilumina como nadie más y Killers of the Flower Moon rememora a uno de los grandes clásicos de Scorsese, The Age of Innocence (1993), donde la sabiduría de las mujeres sobrevive y florece en medio de la condescendía e ignorancia masculina. La sencillez de Mollie puede ser sobrecogedora y Lily Gladstone la interpreta con respeto y responsabilidad, pero, sobre todo, empatía. Las fortalezas y debilidades de Mollie no la hacen particularmente extraordinaria, y no necesitan hacerlo, porque su trabajo actoral nos hace comprender que la Historia está llena de mujeres como Mollie Burkhart, que vivieron, amaron, se equivocaron y sobrevivieron, y que es a ellas a quienes les pertenece el pasado, el presente y el futuro. – Lourdes Yactayo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.