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La clasificación de las adaptaciones de las obras de Jane Austen

Escrito el 24 agosto, 2022 @la_loulu

Jane Austen (1775-1817), autora británica de clásicos literarios, gozó de fama en vida como escritora de novelas que retrataban las vicisitudes de jóvenes mujeres, sus sentimientos y aspiraciones en medio de un ambiente familiar y provincial. Sin embargo, la popularidad de Austen ha traspasado centenares de años, desde la época de la Regencia Británica hasta el siglo XXI, principalmente por su talento en plasmar las emociones de sus personajes: mujeres comunes que aspiran a mejorar, rodearse del cariño de su familia y encontrar el amor y respeto en sus compañeros de vida.

Gran parte del éxito de los libros de Austen también se debe a la variedad de adaptaciones que se han hecho de su obra para medios audiovisuales. Desde la primera adaptación cinematográfica que Hollywood hizo de Orgullo y Prejuicio (Robert Z. Leonard, 1940), sus seis novelas publicadas oficialmente han sido llevadas al cine y la televisión en diversas ocasiones, así como algunos de sus trabajos inéditos publicados después de su muerte (incluyendo la novela Lady Susan o su obra incompleta Sandition). Estos trabajos han gozado de popularidad entre la audiencia y respuestas favorables de la crítica.

¿Qué hace a una adaptación superior que otra? Mi criterio para esta clasificación es apuntar qué tan lograda es la representación de los personajes, en esencia y personalidad, más allá de la trama romántica que siempre concentra atención, además de la capacidad cinematográfica (o televisiva) de trasladar la atmósfera familiar que tienen todos los libros de Austen – esas pequeñas comunidades o vecindades que siempre forman parte de sus novelas – que hacen a su obra tan cerca del lector y, si son bien logradas, al espectador. También es importante la representación de la época y los detalles del diseño de producción, más al considerar que vienen de una fuente que nos deleitó con encuentros detallados, cenas familiares, bailes, paseos por el campo y fantasías góticas.

A continuación, mi clasificación de las adaptaciones más destacadas de las obras de Jane Austen, tanto para cine como televisión.

18. Northanger Abbey (Dir. Giles Foster, 1987)

La novela que explora el género gótico de forma sarcástica a través de la historia de la inocente e impresionable Catherine Morland fue llevada al cine a fines de los años 80, protagonizada por la joven Katharine Schlesinger y Peter Firth como Henry Tinley.

Esta adaptación lleva las verdaderas intenciones de la novela de Austen (parodiar la literatura gótica, ampliamente popular en su época, al llenar de clichés sobre las “damiselas en apuros”) al sentido literal y trata a Northanger Abbey como una verdadera historia gótica, mientras la musicalización está llena de riffs de guitarra propios de los años 80. No obstante, la producción de la BBC es fallida porque la mayoría del tiempo luce como un involuntario sketch cómico de televisión.

Firth no sólo absorbe todo el protagonismo de la historia, algo completamente ilógico si tenemos en cuenta que la historia tiene origen en la obra de una de las mejores escritoras de personajes femeninos de la literatura, sino que la película retrata a Catherine como una joven superficial, tonta e insufrible, al mismo tiempo que sus interacciones con Tinley son condescendientes o extrañas. No es solo que el romance es inexistente entre ellos, sino que no entendemos a ningún personaje, sus sentimientos o acciones, pues la historia avanza sin ninguna dirección.

A Northanger Abbey no le basta con ser una adaptación deficiente de la novela de Austen, es sobre todo, una película irregular en todo sentido.

 

17. Mansfield Park (Dir. Iain B. MacDonald, 2008)

La llamada “temporada de Jane Austen” que reunió diversas adaptaciones televisivas nuevas y antiguas de la obra de la autora británica en 2007 fue la excusa para adaptar una de las pocas obras de la autora que parecen complicadas de interpretar, cinematográficamente hablando.

En esta versión de Mansfield Park, Billie Piper interpreta a la joven Fanny Price, acogida en la propiedad de la familia Bertram desde su niñez. Mientras crece observando los excesos, el egoísmo y la superficialidad de sus parientes ricos, se enamora de su primo Edmund (Blake Ritson).

Esta versión incluye cambios significativos –Fanny no regresa con su familia ni hay mención a la trama de su joven hermana Susan– que ubican toda la acción en la locación de Mansfield Park o sus alrededores. Si bien hay buenas actuaciones por parte de Piper y Ritson, la historia sigue siendo compleja de trasladar a un medio audiovisual porque Fanny Price es un personaje con muchos matices entre la sensibilidad y fortaleza. Si bien Austen puede exponer con absoluta libertad en la literatura, una película o serie debe atenerse a lo que puede mostrar visualmente a la audiencia. Por esto, los monólogos interiores y reflexiones, e incluso, los recursos epistolares son difíciles de trasladar con naturalidad.

 

16. Persuasión (Dir. Carrie Cracknell, 2022)

Persuasión, la adaptación más reciente de la obra de Austen al cine, se decide a intervenir con un lenguaje de este siglo y técnicas visuales de moda (la ruptura de la cuarta pared) la historia de Anne Elliott (Dakota Johnson) y el reencuentro con su antiguo amor, el capitán Frederick Wentworth (Cosmo Jarvis), mientras se mantiene ambientada en la época original de la obra.

Véase Persuasión: la adaptación más insignificante de la obra de Jane Austen.

La cinta se aleja de forma abrupta de una historia esencialmente melancólica y reflexiva para transformarla en una comedia cercana al estilo de Fleabag (Phoebe Waller-Bridge, 2016-2019). Incluso aceptando que la Anne Elliott que construye esta película se encuentra lejos de la versión literaria, con decisiones tan extrañas como interrumpir una cena familiar para comentar detalles de su vida romántica, lo cierto es que el mayor problema de esta Persuasión es que no encuentra una identidad propia, intentando sostenerse únicamente por la narración invasiva y por momentos impertinentes de Johnson, no dejando lugar para la construcción o desarrollo de otro personaje, a quiénes no podemos conocer más allá de cómo ella los define o ve.

Aunque esta adaptación intenta presentar a Anne como alguien determinada y segura, elimina a la señora Smith, un personaje clave para mostrar al espectador la personalidad de la protagonista y su determinación para actuar finalmente según sus principios y no dejarse persuadir por otros.

 

15. Pride and Prejudice (Dir. Robert Z. Leonard, 1940)

Una alegre y aguda Elizabeth Bennett (Greer Garson) ve cómo la llegada de nuevos inquilinos a la propiedad de Netherfield Park trae consigo nuevos vínculos de amistad y romance para ella y sus hermanas. La primera adaptación de Hollywood de la obra icónica de Jane Austen está lejos de ser la más fiel al material original, pero incluso con las licencias que se toma en forma y fondo – como mover el momento histórico de la historia a mediados del siglo XIX, usar parte del vestuario de Gone with the Wind o transformar a Lady Catherine de Bourgh (Edna May Oliver) en la celestina de Elizabeth y el señor Darcy (Laurence Olivier) – esta versión de la MGM es una buena película por sus propios méritos.

Aprovecha las virtudes de la historia de Austen, en especial su esencia de comedia en un ambiente de vecindad, y desarrolla una historia clásica y romántica a la manera del cine de la época. Es esa identidad, más allá de su cuestionable fidelidad al material de origen, lo que le otorga su encanto.

 

14. Sense and Sensibility (Dir. John Alexander, 2007)

Basada en la primera novela publicada de Jane Austen, esta es la adaptación más reciente de la historia de las hermanas Elinor (Hattie Morahan) y Marianne Dashwood (Charity Wakefield) y la forma casi opuesta en la que ven la vida y el amor, mientras enfrentan las tribulaciones que se le presentan luego de la muerte de su padre y su cambio de situación económica.

Esta miniserie de tres partes, también dentro del ciclo de televisión llamado “temporada de Jane Austen”, aborda la historia de las hermanas Dashwood con detalles más exactos a los presentados en el libro. Gracias a su extensión de casi tres horas, se aprovechan pasajes como la intervención final de Willoughby (Dominic Cooper) y su justificación ante Elinor, o la forma en la que el vínculo amoroso entre Marianne y el capitán Brandon (David Morrissey) nace y se fortalece, separándola de su decepción amorosa. Además, se debe reconocer que la actuación de Dan Stevens como Edward Ferrars es realmente llamativa, equilibrando la personalidad torpe de su personaje con la agonía de su compromiso secreto que lo alejaba de Elinor y su verdadera felicidad.

 

13. Mansfield Park (Dir. Patricia Rozema, 1999)

Una historia fascinante sobre los sentimientos conflictivos y problemáticos en los círculos familiares de una familia adinerada, la novela no es tan popular en comparación a otras historias de Jane Austen, y en esta versión cinematográfica de finales de los 90 podemos entender por qué.

Fanny Price es una joven acogida por sus parientes ricos, los Bertram, en la propiedad de Mansfield Park. Rápidamente descubre que, bajo una superficie brillante y ostentosa, existen la envidia, los celos y los vicios de todo tipo, además de la cuestionable fuente de ingresos de la familia. Si bien esta adaptación toma sus licencias para mostrar la personalidad de Fanny a la vez que expone una postura inusual sobre el origen de la fortuna de la familia Bertram, la dinámica familiar es imprecisa al momento de presentarse al espectador, con varios personajes rodeando la historia a quienes no se logra conocer o ver más allá de superficiales interpretaciones.

Ésta es una historia complicada de contar de forma cinematográfica si no se entiende que la trama romántica está íntimamente atada a la dinámica familiar, después de todo Edmure y Fanny son primos que han crecido juntos y su relación tiene una conexión especial que la pareja principal de la cinta – Frances O’Connor y Johnny Lee Miller – no trasmite más allá de contados momentos. Además, la película contiene una de las decisiones creativas más excéntricas de todas las adaptaciones cinematográficas de la obra de Austen: Lindsay Duncan interpreta a dos hermanas (Lady Bertram, la tía de Fanny, y la señora Price, su madre) que no son gemelas, y las diferencian únicamente por el maquillaje y el hecho de que una es rica y la otra pobre.

 

12. Bride and Prejudice (Dir. Gurinder Chadha, 2004)

Si bien el cine indio ya había hecho una adaptación de Sensatez y Sentimientos con la película Kandukondain Kandukondain (Rajiv Menon, 2000) en idioma tamil y con música de AR Rahman, Bride and Prejudice fue el intento de unir el estilo de Bollywood con una producción angloparlante, trayendo a la modernidad la historia clásica de Elizabeth Bennett. Aquí, Lalita Bakshi (Aishwarya Rai, quien curiosamente también participa en Kandukondain Kandukondain) y Fitzwilliam Darcy (Martin Henderson) se conocen en una boda en la India. Mientras que el mejor amigo de Darcy, Balraj (Naveen Andrews) se enamora rápidamente de Jaya (Namrata Shirodkar), la hermana de Lalita, ella se mantiene distante de Darcy debido a la personalidad de él.

En esta cinta, entre numerosos musicales vibrantes y pegajosos, vemos no solo el choque de voluntades de la historia original, sino de culturas de los protagonistas: Darcy es el empresario estadounidense y Lalita le muestra que la India no es simplemente un paseo turístico más. Esto es justo lo que hace interesante esta versión: le añade multiculturalidad a la historia de pequeña comunidad de Austen, pues en la película tenemos a los Bakshi, la familia de la India de cuatro hermanas solteras y jóvenes, a los hermanos Uppal, británicos de ascendencia india, e incluso el personaje de Kohli Saab, inmigrante que se asienta en Estados Unidos. Todo esto mientras mantiene el tono de comedia y lo une a las secuencias musicales, parte de la identidad de Bollywood.

Si alguien quedó sorprendido por la musicalidad de Naveen Andrews en The Dropout, necesita verlo aquí como una encantadora y ágil versión del romántico Charles Bingley.

 

11. Persuasión (Dir. Adrian Shergold, 2007)

Versión para televisión de la novela de Austen publicada póstumamente, Persuasión se nota pequeña y discreta en comparación con otras adaptaciones, pero lo cierto es que esta versión destaca por un aspecto: las actuaciones cautivadoras de Sally Hawkins y Rupert Penry Jones, la pareja principal, quienes comparten química y complicidad romántica. Además, las intervenciones secundarias son importantes, incluyendo la de Tobias Menzies como William Elliott y Anthony Stewart Head como Sir Walter Elliott, ya que sus interacciones con Anne muestran aspectos de la personalidad de la protagonista.

Parte del éxito de las adaptaciones de la obra de Austen es trasladar con eficiencia la dinámica de sus personajes, tanto los principales como los secundarios, y las buenas actuaciones son clave para lograr dicho propósito. Este aspecto le da suficiente peso a esta película para mantenerse atractiva, incluso con sus cambios de la historia original y la caótica secuencia de eventos que cierra la cinta.

 

10. Emma (Dir. Douglas McGrath, 1996)

Eran finales de los 90 y Hollywood se había enamorado de Jane Austen, y no hay mayor prueba que la decisión de llevar a una joven estrella de Hollywood a interpretar a Emma Woodhouse. Lo cierto es que Gwyneth Paltrow es lo mejor de esta versión cinematográfica de Emma, la historia de la joven rica y encantadora que cree que puede dominar los sentimientos y emociones de su pequeña comunidad.

El innegable carisma de Paltrow acerca la película más a las comedias románticas de Hollywood, mientras que mantiene una cuidada representación de la época y respeto por la obra literaria. El encanto de Paltrow solo es superado por su química con Jeremy Northam, quien interpreta al señor Knightley en la misma línea de historia romántica Hollywoodense y muestra que es ideal para el papel. Mención aparte merece el vestuario que captura la esencia de la personalidad de la joven y determinada Emma.

 

9. Northanger Abbey (Dir. Jon Jones, 2007)

La breve novela y sátira del género gótico tuvo una adaptación más que apropiada en la versión de 2007, la cual captura el espíritu de la historia original como observación audaz y aguda de un género literario popular en la época de su autora, mientras que retrata la inmadurez de la juventud sin juzgamiento o amargura de por medio.

Esta adaptación para televisión cuenta con varias actuaciones que sacan partido a algunos de los personajes más enigmáticos dentro de la galería de trabajos de Austen. Mientras que Felicity Jones da vida con absoluta credibilidad a Catherine Morland, la joven inocente, impresionable e imaginativa, Carey Mulligan interpreta a uno de los personajes más polémicos de Austen, la resuelta y ambiciosa joven Isabella Thorpe. No obstante, quien se roba el show es JJ Field como el señor Tinley, tal vez el héroe romántico más carismático dentro de las obras de Jane Austen.

 

8. Love and Friendship (Dir. Whit Stillman, 2016)

Una de las adaptaciones cinematográficas recientes de la obra de Austen, esta película toma la corta novela epistolar Lady Susan – uno de sus trabajos publicados tras su muerte – y realiza una encantadora adaptación cinematográfica que se siente fresca y moderna en su narración, pero que mantiene los clásicos elementos que unen a las historias más queridas de Austen: las conexiones de familiaridad y amistad en medio de enredos sociales y románticos, y una cuidada representación de la época.

Curiosamente, 20 años antes Kate Beckinsale interpretó a otra heroína de Austen al ser la protagonista de una versión televisiva de Emma (Diarmuid Lawrence, 1996). Aquí da vida a la astuta y fascinante Lady Susan Vernon, quien busca lo más conveniente para ella y su hija, Frederica (Morffyd Clark). En la cinta destaca Clark, precisamente demostrando lo que se pide a las adaptaciones cinematográficas de Austen al dar importancia y realce a los roles secundarios como parte de la construcción de una atmósfera familiar.

Otro acierto de la película es que, de forma inteligente, deja la trama romántica en un punto secundario, diferenciándose de las ambiciones de la mayoría de las adaptaciones cinematográficas de la obra de Austen. En su lugar, se concentra en mostrar la personalidad, artimañas y encantos de una mujer que sabe lo que quiere y tiene la astucia para conseguirlo en un ambiente pequeño de amigos y familia, con el que cualquier espectador puede encontrar similitudes.

 

7. Fire Island (Dir. Andrew Ahn, 2022)

Noah (Joel Kim Booster) y su grupo de amigos se reúnen anualmente para una semana de vacaciones en la localidad de Fire Island, Nueva York. A pesar de que su plan original es divertirse, el reencuentro con su amigo Howie (Bowen Yang) y la introducción de Charlie (James Scully) y Will (Conrad Ricamora), cuyas personalidades chocan ante más de una diferencia de carácter, hacen que Noah se cuestione el rumbo de su vida y su forma de juzgar a las personas y los vínculos que se pueden construir entre ellas.

Véase Las 20 mejores películas de la primera mitad de 2022.

El 2022 entregó la adaptación de Orgullo y Prejuicio que un mundo que acababa de vivir una pandemia necesitaba. Fire Island es otro ejemplo de cómo los verdaderos clásicos pueden interpretarse de manera inteligente y auténtica mientras conservan su esencia. La cinta es una comedia romántica sobre las relaciones en la comunidad LGTBQ+, pero, sobre todo, es un retrato de los vínculos amicales que trascienden y que son valiosos para el crecimiento emocional de las personas. Ninguna adaptación cinematográfica ha sido más justa o exacta respecto a la familiaridad y fidelidad de las hermanas Bennett como esta película.

 

6. Persuasión (Dir. Roger Michell, 1995)

El amor entre Anne Elliott (Amanda Root) y el capitán Frederick Wentworth (Ciaran Hinds) es una de las historias más interesantes de Jane Austen por ser un romance que transciende el tiempo y las expectativas. La versión de 1995 es una gran adaptación cinematográfica de un romance discreto que habla sobre cómo el crecimiento emocional y la determinación son moldeados por la experiencia, los errores y los aciertos.

Entre los puntos mejor logrados de la película están la forma en la que se desenvuelve el romance y la manera en que el espectador va conociendo las personalidades, a primera vista contrapuestas, de los protagonistas. La química compartida entre Root y Hinds es brillante porque sus personajes deben transmitir mucho, la mayor parte del tiempo con solo gestos y miradas, ya que esta adaptación es fiel al libro. Por su parte, lo menos destacado son algunos de los personajes secundarios, incluyendo Sir Walter Elliot, el padre de Anne, y William Elliott. Con este elemento en contra es difícil crear una atmósfera familiar, que como ya hemos dicho, es clave en todas las historias de Austen.

 

5. Pride and Prejudice (Dir. Simon Langton, 1995)

Gracias a su fidelidad al trabajo literario, las actuaciones de primer nivel y una encantadora representación de la época, no es de extrañarse que esta miniserie sea una de las adaptaciones más populares y queridas por los admiradores de la obra de Austen. Jennifer Ehle como Elizabeth Bennet y Colin Firth como Mr. Darcy comparten química intoxicante como la pareja principal y, como logro particular, la serie elabora adecuadamente la historia del joven señor Darcy.

Sin embargo, la debilidad de este trabajo es que no elabora el vínculo de la familia Bennett más allá de la complicidad de Elizabeth y Jane (Susannah Harker), y, de hecho, retrata a la señora Bennett con un tono cómico y casi burlón, preocupándose tal vez en conservar la exactitud literaria, sin transmitir esa sensación de familiaridad y complicidad de un hogar como el de los Bennet.

Curiosamente lo que le otorgó un lugar en la cultura popular fue el chapuzón del Mr. Darcy en Pemberly, una licencia creativa que demuestra que, al trasladar una obra literaria a un medio audiovisual, los cambios no son solamente deseables, sino necesarios para crear la identidad propia de una obra que debe sostenerse por sí misma.

 

4. Emma. (Dir. Autumn de Wilde, 2019)

La historia de la joven Emma Woodhouse y sus afanes como casamentera es probablemente la novela de Austen que más se presta a ser llevada a la televisión o el cine por su tono ligero, cómico, y esencialmente romántico. Este es un género que el cine y la televisión suele adaptar exitosamente con frecuencia.

Véase Emma. una idílica adaptación del mundo privilegiado de Jane Austen.

Emma., una de las adaptaciones más recientes de la obra de Austen, es un ejemplo estupendo de cómo “modernizar” en espíritu un clásico, mientras que se mantiene un respeto y observancia a la obra en la que se basa. Aquí, la actuación de Anya Taylor Joy y la dirección de Autumn de Wilde son los ejes de la cinta y capturan la esencia de una historia alegre y vibrante sobre la juventud y el romance.

Al mismo tiempo, como todas las grandes adaptaciones, se sostiene por la construcción de una pequeña comunidad de amigos y familia que rodean a la joven protagonista, incluyendo a una encantadora Mia Goth como Harriet Smith, una versión tan cómica como patética del Reverendo Elton, cortesía de Josh O’Connor, y Bill Nighy brindándole encanto a la personalidad excéntrica del señor Woodhouse, un personaje muchas veces desaprovechado en otras adaptaciones.

 

3. Clueless (Dir. Amy Heckerling, 1995)

Cuando pensamos en las adaptaciones de la obra de Austen probablemente nuestra imaginación se traslade a los carruajes o los vestidos de la época de la Regencia, pero lo cierto es que Clueless, de Amy Heckerling, es una de las mejores versiones cinematográficas de Emma.

Cher Horowitz (Alicia Silverstone) es una rica y popular joven de secundaria en Beverly Hills. Junto con su amiga Dionne (Stacy Dash) toman como protegida a la recién llegada Tai (Brittany Murphy). Mientras la historia avanza como una aparente comedia de instituto, comprendemos que la determinación de Cher por involucrarse en la vida de los demás, incluyendo su hermanastro Josh (Paul Rudd), se encuentra directamente ligada a su propia dificultad para crecer y aceptarse a sí misma.

Si bien compromete la fidelidad al texto original, el traslado a la modernidad brinda un ejemplo fabuloso de cómo los clásicos pueden mantenerse actuales si se comprende su esencia y motivación. Como la obra en la que se basa, la cinta de Heckerling es capaz de abordar la juventud sin juzgamiento ni condescendencia, y en cambio usa los giros y enredos románticos y cómicos para llevar a sus personajes a la madurez y el autoconocimiento.

 

2. Orgullo y prejuicio (Dir. Joe Wright, 2005)

Probablemente una de las adaptaciones de la literatura al cine más populares del siglo XXI, Joe Wright captura la esencia del romance y lo moderniza con detalles cinematográficos. Es inevitable ver la conexión entre Sensatez y Sentimientos (Ang Lee, 1995) y esta película: el delirio de Marianne bajo la lluvia mientras recita Shakespeare en la primera y la declaración del señor Darcy (Matthew Macfadyen) a Elizabeth (Keira Knightley) en la última son momentos de desbordante emoción romántica y dramatismo.

La mayor virtud de la cinta de Wright es que consigue una estupenda representación de la “familia provincial” que Austen retrata en todas sus obras con inteligencia y carisma. Uno puede sentir la complicidad de las hermanas Bennett, tanto en su ambiente familiar como fuera de este. Al mismo tiempo, el núcleo familiar se completa con un señor y señora Bennett (Donald Sutherland y Brenda Blethyn) humanizados y lejos de las caricaturas en las que podrían caer ambos personajes debido a sus personalidades literarias.

Véase Orgullo y prejuicio de Joe Wright cumple 15 años: ¿Cómo lleva los años esta adaptación cinematográfica?

Las evidentes licencias cinematográficas que se toma esta versión – la modernización del estilo de vestuario para para la época y el otorgamiento de más romanticismo e intimidad a los intercambios entre Elizabeth y Darcy, desde el icónico gesto del carruaje hasta la declaración final – no son realmente escandalosas y, en cambio, le brindan un halo clásico a la historia. No obstante, quizá la elección más cuestionable de la película es hacer de la familia Bennett una sencilla de recursos, característica evidenciada en las ocasiones que se presentan en público, tal vez para hacer notar la diferencia con sus vecinos nuevos y ricos de Netherfield.

Lo cierto es que, incluso en inferioridad de medios, los Bennet, como la mayoría de personajes de Austen, pertenecían a una clase media acomodada de la agricultura provincial de la época. De cualquier forma, el arreglo personal – desde los vestidos hasta la forma de llevar el cabello – era de gran importancia en la vida pública de los hombres y mujeres de la época, más allá de su posición económica, porque era la forma de manifestar su dignidad ante su comunidad. Por eso, las presentaciones descuidadas de varios personajes, incluyendo la de Lizzie en Rosings, es una libertad innecesaria de esta versión.

 

1. Sensatez y sentimientos (Dir. Ang Lee, 1995)

Sensatez y sentimientos es una de las adaptaciones cinematográficas más icónicas y definitorias que se han hecho de una obra literaria, y una interpretación brillante de la obra de Austen gracias al guion de Emma Thompson y la dirección de Ang Lee.

La película resalta los valores familiares de la obra y los convierte en la clave de esta historia romántica mediante la relación de las hermanas Eleanor y Marianne Dashwood (Thompson y Kate Winslet), resaltando también su pequeño y fiel círculo amical, pero, sobre todo, encontrando armonía entre el respeto de la esencia literaria y los cambios propios y necesarios de una adaptación para el medio cinematográfico.

Lee filma la ostentación social de época con la misma delicadeza que la sencillez de la casa que alberga a las mujeres Dashwood; brinda escenas familiares y reuniones sociales que revelan el tejido social de la época y de la misma novela de Austen, a la vez que infunde dramatismo cuando es necesario, como en la agonía romántica de Marianne.

La labor de Thompson como guionista se nota, por ejemplo, en el peso que le da al papel de Margaret, la hermana a quien Austen – seguramente por su corta edad – no invierte tanto tiempo en la novela. Aquí, la niña, entre una clave cómica e inocente, brinda el balance entre los extremos de personalidades en su familia y sirve como vínculo para el espectador con esta familia y su círculo social.

Este es un trabajo cinematográfico donde todas las piezas – actuaciones principales y secundarias, vestuario, diseño de producción y musicalización – encajan a la perfección y coexisten en armonía maravillosa.

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