Joyas perdidas del streaming: ‘Audrie y Daisy’, jóvenes mujeres prometedoras de la vida real

Escrito el 23 febrero, 2021 @cinematictalk

Guste o no, Promising Young Woman de Emerald Fennell es la película que más conversación ha generado en esta temporada. La historia de Cassandra (Carey Mulligan), quien busca venganza por el suicidio de su mejor amiga tras una violación mientras estaba borracha y con varios testigos alrededor, toca un tema que parecía tabú hasta ahora: la “cultura de la violación”. La película aborda críticamente cómo es que la sociedad acepta casi de forma normal que hombres se acuesten con mujeres completamente ebrias, porque nadie las obligó a ponerse así, que la negación a un acto sexual viene solamente de la mano de un explícito “no”, o la costumbre misógina de compartir videos o fotografías íntimas.

Por supuesto, estas acciones suelen venir acompañadas de la culpabilización de la víctima, la trivialización de su situación o el simple rechazo de un problema que siempre ha estado presente. Ahora que este tema está siendo explorado abiertamente, tanto con, por ejemplo, Promising Young Woman, Athlete A, Jeffrey Epstein: Filthy Rich o Allen vs. Farrow, vale la pena rescatar el documental Audrie y Daisy (Estados Unidos, 2016) – disponible a nivel mundial en Netflix – que muestra la cara más dura de esta realidad con el relato de dos historias difíciles de atestiguar.

Dividido en dos secciones, Audrie y Daisy se centra primero en Audrie Pott (27 de mayo de 1997 – 12 de septiembre de 2012), quien va a una fiesta con sus “amigos” y se emborracha. Luego, es llevada al segundo piso de la casa y tres compañeros abusan de ella. No conformes con eso, le rayan con plumones por todos lados, graban y toman fotografías para después subirlas a Internet, iniciando días de burlas y acoso en redes sociales por parte de sus propios abusadores. Diez días después, Audrie cometería suicidio.

Después, el documental se centra en Daisy Coleman (30 de marzo de 1997 – 4 de agosto de 2020), chica que, a los 14 años va con su amiga Paige a beber con amigos y compañeros de equipo de su hermano. Los tipos violan a ambas, siendo Daisy la más perjudicada al ser grabada. Mientras que el agresor de Paige confesó el crimen, Coleman jamás tuvo justicia, ni siquiera tras haber sido abandonada en la nieve casi en coma etílico y con informes médicos que respaldaban las acusaciones de violación.

El documental narra cómo es que las chicas no solo son víctimas de la violación, sino que pasan a ser víctimas de una sociedad machista que acepta estos comportamientos como algo normal. O como lo deja claro el filme de Emerald Fennell con la frase “éramos unos chicos”, el documental exhibe como es que esta justificación sirve para exculpar a los hombres, para que ellos puedan seguir con sus vidas, mientras que las mujeres pasan a ser casi parias de la sociedad.

Audrie y Daisy funciona como una reflexión sobre la creciente dimensión que tienen los delitos sexuales debido al uso de redes sociales y cómo es que una situación así también destruye el entorno de la víctima.

Es desolador saber que Daisy Coleman no pudo superar los demonios que la persiguieron por ocho años y se quitó la vida hace unos meses. Su historia refleja el mundo equivocado en dónde nació, en ese en dónde a ellos no se les trunca el “futuro prometedor” y más bien se les “da el beneficio de la duda”, y en dónde a las víctimas nunca se les ofrece un apoyo incondicional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.

Suscríbete para recibir las últimas noticias, reseñas, estrenos y especiales.