Christian Bale: los personajes que lo convirtieron en la estrella metódica de Hollywood

Escrito el 30 enero, 2020

Christian Bale: los personajes que lo convirtieron en la estrella metódica de Hollywood

Un día como hoy, pero de 1974 nació Christian Charles Philip Bale, actor galés (que su excelente acento americano no los confunda) distinguido por su actuación metódica. El ganador del óscar y múltiple nominado es conocido por su buen gusto a la hora de escoger papeles, por sus colaboraciones múltiples con Christopher Nolan (cuatro películas) y David O. Russell (tres cintas) y por su explosivo carácter en sets de filmación que ya lo han metido en problemas entre la prensa y público.

Asimismo, Bale ya es legendario entre los fanáticos del cine gracias a las transformaciones radicales a las que se enfrenta para interpretar a personajes. Por ejemplo, para El maquinista (2004), el actor perdió 28 kilos para llegar a pesar 54 kg. Un año después inició con la filmación de Batman (2005), por lo que tuvo que recuperar los kilos perdidos. En su afán de verse musculoso, Bale exageró y terminó pesando 18 kilos por encima de su peso normal, por lo que tuvo que bajar de nuevo 9 kilos para llegar al peso ideal del Batman de Christopher Nolan.

La historia de fluctuación de peso se repitió tanto para Escándalo americano (2013) y El vicepresidente: más allá del poder (2018), al ganar 20 kilos en cada ocasión. Ha sido tanto el desgaste físico por el que ha pasado que Bale ha declarado que ya han quedado atrás esos días de transformación intensa (aunque para su papel en Casi lo imposible se veía más delgado de lo normal).

A lo largo de sus más de 30 años de trayectoria, Bale ha creado una impresionante y muy respetable filmografía, pasando por muchos dramas y pocas comedias que lo ha convertido en uno de los actores más admirados y buscados del medio. Para festejar su cumpleaños, aquí presentamos aquellas cuatro películas que lo han posicionado como una figura de respeto en Hollywood.

El imperio del Sol (1987)

Bale tuvo su primer papel protagónico a los 13 años en la película de la Segunda Guerra Mundial de Steven Spielberg, El imperio del sol (vaya manera de comenzar). La película está basada en la novela autobiográfica de JG Ballard del mismo nombre.

Aquí, Christian Bale sale como un inmaduro niño británico (uno de los pocos roles en los que ha usado su acento natural) que vive con su familia adinerada en Shanghái, antes de la Segunda Guerra Mundial. Durante la invasión japonesa, Bale se separa de sus padres. De esta forma pasa de ser un niño inocente e hiperactivo a un adolescente que ha desarrollado suficiente fortaleza mental y emocional para sobrevivir su encarcelamiento en un campo de prisioneros. El hecho de que pueda usar su imaginación y astucia para lidiar con los malos tratos y momentos de tensión en los que se desarrolla son algunas de las fortalezas de su personalidad.

La cinta no sólo es buena, sino también reveladora al presentar un punto una perspectiva de la guerra fuera de Europa (aunque con ojos británicos). Desde su primer papel podemos ser testigos del compromiso de Bale con la transformación mental y física a la que está dispuesto a llegar. El rodaje duró apenas unos meses; sin embargo, gracias su actuación y al trabajo de los maquillistas podemos ver el paso de cinco años.

Psicópata americano (2000)

En el 2000 llegaría la cinta que lo elevaría a la cima de popularidad y de amor cuestionable por parte de algunos hombres tóxicos de la vida: Psicópata americano. Aquí encarna al asesino en serie Patrick Bateman, un yuppie de Wall Street por el día obsesionado con el éxito, el estatus y el estilo, asesino psicótico violador y desmembrador de extraños y conocidos por la noche. Basada en la novela del mismo nombre de Bret Easton Ellis, esta película se convirtió en un fenómeno popular que ha resultado en cientos de memes, una secuela y una adaptación como obra de teatro.

La cinta es buena, pues refleja, al igual que otras cintas de su época como El Club de la Pelea (1999) y Belleza americana (1999), la sensación de vacío que experimentaba el hombre blanco de clase media. En particular, sobresale por la forma en que Mary Harron, su directora, cuenta la historia auxiliada por la tensión que se siente constantemente entre los personajes, al punto que parece que en cualquier momento puede iniciar una masacre.

Por un tiempo, la interpretación de Bale  definió el papel de yuppie (hola, El lobo de Wall Street) con el que sería comparado en el resto de sus actuaciones. Afortunadamente, Bale apenas iba empezando…

Equilibrium (2002)

Uno de sus trabajos menos conocidos que merece una nueva inspección y apreciación es Equilibrium, en donde interpreta a un policía llamado John Preston. La historia de ciencia ficción se desarrolla en la ficticia nación de Libria en donde los ciudadanos deben tomar dosis diarias de Prozium – una poderosa droga que detiene los sentimientos y mantiene a todos en equilibrio – para mantener la paz.

Una cinta con una interesante premisa que nos transporta a un mundo similar al de Matrix (1999) y en donde Bale ofrece una actuación sobria y sin destellos, pero cumplidora. El éxito de la cinta recae en presentar un futuro idílico donde el costo de vivir son los sentimientos. La película resulta muy del estilo de 1984 (1984) y Soylent Green (1973) al alertarnos sobre un fenómeno cada vez más común: la desensibilización. Esta película resulta una de las pocas de ciencia ficción en las que veríamos a Bale, pues fuera de la trilogía de Batman (la cual está anclada por su realismo dramático) ya es común verlo únicamente en dramas y sátiras sociales.

El maquinista (2004)

En El maquinista, Bale interpreta a Trevor Reznik, un operador de torno de fábrica que ha desarrollado un caso grave de insomnio. La falta de sueño ya ha comenzado a desgastar su cerebro y su cuerpo. Cuando se ve involucrado en un accidente en el trabajo, sus compañeros se vuelven contra él.

Al mismo tiempo, comienza a encontrar notas extrañas en su departamento y ve personas que aparentemente no están allí. La cinta juega con la culpa, los escenarios oníricos y el narrador no confiable para contar una historia compleja y llena de sorpresas. Sobra decir que la actuación de Bale es increíble, pero la atmosfera oscura que el director Brad Anderson le impregna a la cinta es increíble. Un must de las cintas de suspenso.

El peleador (2010)

En una de sus múltiples mancuernas con el polémico  director David O. Russell, Christian Bale tomó el papel secundario, mientras que Mark Wahlberg se presentó como el protagonista. La película narra la historia del pugilista Micky Ward (Wahlberg) conocido como “el Irlandés”, y no, no ese irlandés.

Esta cinta sería la elegida para darle por fin el Premio Óscar a Bale gracias a su personaje de boxeador adicto al crack que se convierte en el entrenador de su hermano Micky. La historia centra en la forma en que Micky vuelve al camino de la victoria.

Al igual que en las otras cintas aquí señaladas, Bale transformó su cuerpo al grado de quedar irreconocible: flaco y desgastado, ofreció un retrato perfecto de un exadicto. La cinta, que también le dio su primer Óscar a Melissa Leo como actriz de reparto, es una de superación y transformación. Aunque Bale no es el protagonista, lo cierto es que opaca en buena medida lo hecho por Wahlberg.

Y sin más, feliz cumpleaños Christian Bale.

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