Palomita de maíz

– Sitio independiente de cine y TV.

Andor (recapitulación 1.08): Narkina 5

Escrito el 29 octubre, 2022 @andreamarserr

Disponible en:

Dirección: Toby Haynes.

Guion: Beau Willimon.

Elenco: Diego Luna, Stellan Skarsgård, Genevieve O’Reilly, Alastair MacKenzie, Kyle Soller, Denise Gough, Andy Serkis, Faye Marsay, Varada Sethu, Elizabeth Dulau, Bronte Carmichael, Wilf Scolding, Jacob James Beswick, Malcolm Sinclair, Anton Lesser, Fiona Shaw, Ben Miles, Adria Arjona, Dave Chapman, Joplin Sibtain, Martin Ware, Duncan Pow, Christopher Fairbank, Clemens Schick, Brian Bovell, Tom Reed, Josef Davies, Rasaq Kukoyi, Hugh Sachs, Abhin Galeya, Raymond Anum, Forest Whitaker.

Temporada 1, episodio 8.

Palomómetro:

Más información de la serie: https://www.imdb.com/title/tt9253284/

Episodio anterior | episodio siguiente
El siguiente texto contiene spoilers del séptimo episodio de Star Wars: Andor y de THX: 1138 (George Lucas, 1971).

“Hay más de una clase de prisión, capitán. Percibo que llevas la tuya siempre contigo,” le dice Chirrut Îmwe a Cassian Andor en Rogue One (Gareth Edwards, 2016). En “Narkina 5”, el octavo episodio de Star Wars: Andor, los personajes se encuentran en una especie de prisión, unas más tangibles que otras, pero todas derivadas de las acciones imperiales en la galaxia. Esta recapitulación está dividida en secciones con base en la ubicación de las prisiones.

 

Cassian en Narkina 5

Narkina 5, episodio 8 de Star Wars: Andor. Dir. Toby Haynes. Disney Plus. 2022.

El episodio inicia con un grupo de prisioneros mayoritariamente de color, entre ellos Cassian (Diego Luna), siendo transferidos a sus prisiones respectivas. Él, por sus características físicas, es llevado a Narkina 5, una prisión de trabajo forzado en lo que aparenta ser la luna de un planeta.

En el transporte a la prisión, los prisioneros reciben órdenes de quedarse descalzos. Eventualmente llegan a Narkina 5 donde se aprecian formaciones heptagonales sumergidas rodeadas de agua. Cinco pasajeros, Cassian incluido, con los pies descalzos y las manos alzadas, ven acercarse a una tercia de oficiales correccionales que portan unos zapatos gruesos. Uno de los guardias les da la bienvenida a la fábrica imperial a donde llegan los prisioneros aptos para trabajar. Se diferencia de otras prisiones, según el guardia, por ser un lugar prístino donde las estrategias para mantener el orden son poco invasivas. “¿Cómo es que nos atrevemos a pararnos frente a ustedes sin armas?,” pregunta el oficial, a lo que responde presionando un botón que hace que los prisioneros sean electrocutados. El piso es de acero tunqstoide, un metal altamente conductivo; por eso los prisioneros deben estar descalzos.

Cassian es escoltado a su unidad donde se le indica que, cuando escuche la frase “on program”, deberá colocar las manos en la cabeza, mirar al frente y poner los pies en el suelo. Cuando la puerta de su unidad se abre al momento en el que un altavoz (que en los créditos se distingue como “la voz de Dios”, interpretada por Martin Ware) ordena “on program” y los prisioneros siguen indicaciones. Otro prisionero, el jefe de unidad Kino Loy (Andy Serkis), le indica a Cassian que se encuentra en la unidad 5-2-D (nivel 5, sala 2, turno diurno) dentro de una fábrica con siete niveles, cada nivel con siete salas, siete mesas por sala y siete hombres por mesa. Cassian observa cómo un guardia sale de la unidad y Kino menciona que el guardia no volverá, pues solo llegan para llevarse a los muertos y traer a sus reemplazos.

Kino continúa explicando a Cassian el funcionamiento de la prisión mientras el segundo observa a los hombres trabajar en equipo para ensamblar partes imperiales. Los turnos de trabajo son de 12 horas, la productividad es evaluada constantemente y las mesas de trabajo son ordenadas en el sistema con base en esto. Cassian fue asignado a la mesa cinco que se encuentra en último lugar por baja productividad. Cuando una mesa está al final de la tabla es castigada. Las mesas no solo compiten entre sí, sino que cada sala compite con las demás. La productividad de su sala (que siempre se encuentra entre los tres primeros lugares de su nivel) es lo único que le interesa a Kino, pues le quedan 249 días de sentencia por cumplir y no quiere que nada afecte eso.

Los integrantes de la mesa cinco se presentan: Jemboc (Brian Bovell), Xaul (Josef Davies), Taga (Tom Reed), Ulaf (Christopher Fairbank), Ham (Clemens Schick) y Melshi (Duncan Pow). Esto lo hacen sin dejar de trabajar, pues les falta un par de manos y no creen que Kino les vaya a dar tregua por su baja productividad. Cada segundo cuenta y, a pesar de que les quedan aproximadamente 40 minutos de jornada, la voz de Dios indica que los niveles de productividad son inaceptables, por lo que deberán utilizar el tiempo restante para resarcir esa falta. Los hombres inician el trabajo con el nuevo cronómetro mientras Cassian los observa perplejo.

Al final de la jornada diurna en Narkina 5, los prisioneros hacen fila en un pasillo para trasladarse a sus celdas. Cassian permanece en una especie de trance, pero nota que uno de sus compañeros se está comunicando por medio de señas con una persona en otra unidad. Ya en su bloque, uno de los prisioneros le explica a Cassian los detalles: en el piso hay unas luces, al estar blancas indican que es seguro pisarlo, pero si están rojas, serán electrocutados. Cuando las luces blancas parpadean los prisioneros tienen siete segundos para ingresar a sus celdas sensores en el suelo. Por esto, no hay necesidad de poner puertas en las celdas.

En su celda, Cassian tiene agua, luz nocturna, un escusado, un plato, una cuchara, una máquina de afeitar y una manguera que dispensa comida a libre demanda para mantenerlos fuertes y activos; sin embargo, el alimento no tiene sabor. Este último se obtiene cuando una mesa gana. La celda también tiene un contador que indica los días que restan por cumplir de una sentencia y el de Cassian lee 2,189 días.

Jem aprovecha la ocasión para preguntarle a Cassian qué hizo para estar allí, a lo que contesta que nada. Jem responde que eso sucede últimamente, pero los demás prisioneros exhortan a Jem a que le pregunte a Cassian acerca de lo que se dice afuera de la PROD porque a todos los prisioneros allí les doblaron sus sentencias. Sin embargo, para su decepción, Cassian nunca ha escuchado del PROD ni sus efectos (a pesar de haber sido su víctima). Un grupo rebelde ataca una guarnición imperial y son los prisioneros quienes pagan los platos rotos. Melshi se acerca y le aconseja a Cassian que no vea y ni siquiera piense en su número, pues salir es un deseo ahora. Casi inmediatamente, la voz de Dios indica que es hora de ingresar a sus celdas. Las luces blancas parpadean por siete segundos, se convierten en rojas y el piso se convierte en un arma letal.

Transcurren 30 días y Cassian parece estar aclimatado a la rutina de la prisión y a su trabajo; ya es parte de la bien aceitada máquina imperial. En la noche, el ruido de alguien siendo electrocutado despierta a los prisioneros en el bloque de Cassian: Veemos, de la mesa tres, se suicidó. Las reacciones de los demás dicen mucho acerca de cómo la situación en la que viven los roba de toda empatía, pues unos se lamentan porque tendrán que oler el cuerpo frito toda la noche y otros se preocupan por cómo la ausencia de un par de manos impactará la productividad. A la mañana siguiente, Cassian continúa trabajando.

 

Syril y Dedra en los cuarteles del Buró de Seguridad Imperial

Narkina 5, episodio 8 de Star Wars: Andor. Dir. Toby Haynes. Disney Plus. 2022.

Mientras Cassian está en prisión, en la Oficina de Normas de Coruscant, agentes del Buró de Seguridad Imperial (ISB) acuden a llevarse a Syril Karn (Kyle Soller). La supervisora Dedra Meero (Denise Gough) lo mandó llamar para interrogarlo acerca de solicitudes falsas que hizo al área de datos de la Oficina de Normas para buscar a Cassian, pero en particular, del informe del supervisor Blevin sobre lo ocurrido en Ferrix. Como Syril no tuvo acceso al informe a pesar de haberlo firmado, responde él, no podría decirle a Dedra si hubo omisiones. Por ende, ella opta por que se le otorgue a Syril acceso al informe mientras ella acude a una reunión ante un coronel Wulff Yularen (Malcom Sinclair) aparentemente desinteresado, el mayor Partagaz (Anton Lesser) y los demás supervisores.

Allí, Dedra explica cómo el robo de tecnología, entre ella la unidad Starpath robada por Cassian, es parte de un esfuerzo más amplio de rebelión. Para investigar y parar estas acciones, Dedra solicitó una tecnología. Partagaz observa con diversión el intercambio entre el coronel y la supervisora hasta que decide intervenir en favor de ella para que el imperio dé con el paradero de Cassian y, con él, caiga “Axis”, quien la audiencia sabe que es Luthen Rael (Stellan Skårsgard).

Después de su reunión, Dedra regresa a hablar con Syril, quien está ofendido por las omisiones del supervisor Blevin en su informe. Ella le pide a Syril que ahonde en detalles acerca de la apariencia de Cassian, pero él no recuerda nada más que el color de su capa, los zapatos que llevaba puestos y el sonido de su voz. Dado que no hay nada más que Syril pueda agregar, Dedra lo deja ir y le ordena que deje de solicitar información sobre Cassian.

Antes de que ella salga de la habitación, Syril argumenta que fue un buen inspector, que hizo un buen trabajo y que puede ser de utilidad para el imperio. Para él, nunca se puede ser demasiado agresivo cuando de preservar el orden se trata. Su prisión es similar a la de Dedra: son personas que intentan trabajar en contracorriente dentro de un sistema que no otorga claridad ante las reglas y valores que pretende impulsar.

 

Mon Mothma en su residencia

Narkina 5, episodio 8 de Star Wars: Andor. Dir. Toby Haynes. Disney Plus. 2022.

En una prisión cotidiana, Mon Mothma (Genevieve O’Reilly) celebra un cóctel en su hogar. Mientras el barman prepara una bebida de Chandrila que puede o no incluir una especie de gusano, Perrin Fertha (Alastair MacKenzie) le pregunta a su esposa el propósito de la velada, el cual es conseguir votos para detener las extralimitaciones del emperador. A los pocos segundos, llega Tay Kolma (Ben Miles), a quien Perrin indica que no será el eje de la noche, pues Mon Mothma busca hacer política para “salvar al imperio del emperador”. La senadora no se toma esto con agrado, pero con una sonrisa en la boca y un tono irónico menciona que Perrin a los 15 años solía ser conocido como el revoltoso de la academia (muy para el desagrado de él); sin embargo, las cosas han cambiado drásticamente. Perrin se excusa y esto permite que Mon y Tay hablen de su “caridad”.

El banquero le indica a su amiga que las nuevas normas bancarias han complicado la situación, pues el imperio cada vez contrata a más auditores. Mon Mothma se encuentra inquieta por la cantidad de dinero que ya movió y cuestiona qué pasará con eso, a lo que Tay contesta que ya encontrarán la manera de explicarlo, no sin preguntar a la senadora de cuánto dinero está hablando. Ella responde que fueron 400 mil créditos para sorpresa de él, su interacción es interrumpida por el senador Dhow (Hugh Sachs). Sospechosamente, Tay aprovecha esta interrupción para alejarse.

Después, Mon Mothma habla con un puñado de senadores acerca de las acciones del emperador Palpatine ante el robo en Aldhani. Mientras uno excusa las acciones del emperador, ella cuestiona la definición imperial de “orden público”, a diferencia de Syril, la senadora no está dispuesta a sacrificarlo todo por el orden. Una colega concluye que la labor principal del emperador es protegerlos, para eso sirve la Directiva de Revisión de Penas de Orden Público (PROD), pero otros se muestran preocupados ante el incremento de la vigilancia y persecución. No obstante, responde el senador que apoya a Palpatine, solamente quienes obren mal deben temer, pero Mon revira que le teme a la definición de “mal”.

Al terminar su conversación con los senadores, Mon Mothma se acerca a su esposo quien se encuentra hablando con dos personas acerca de la vista de la ciudad desde su ventana. Los invitados quieren saber cuánto tiempo pasan admirándola, pero la realidad es que ninguno de los dos lo hace seguido, tomando la libertad y belleza que tienen en su cotidianidad por sentadas. Entonces nos enteramos de que la pareja se mudó a Coruscant cuando Mon se convirtió en senadora a los 16 años y que ellos se casaron a los 15 conforme las costumbres de su planeta Chandrila. Ella le pregunta a Perrin por Tay, quien se fue sin despedirse de ella. Esto es sospechoso, pues lo último que ella le dijo fue la cantidad de dinero que sacó de sus cuentas.

 

Los costos y conflictos en el esfuerzo rebelde

Narkina 5, episodio 8 de Star Wars: Andor. Dir. Toby Haynes. Disney Plus. 2022.

En Ferrix, Brasso (Joplin Sibtain) pasa por el hotel que ahora es sede imperial y ve a los imperiales con desagrado en camino a casa de Maarva. Allí, Bix intenta cuidar de Maarva y hacerla entrar en razón para aceptar ayuda, pues su respiración es débil, sufre de mareos y su temperatura corporal es baja. Además, el droide B2-EMO (Dave Chapman) informa que a Maarva le duele la rodilla.

Afuera, Brasso y Bix discuten qué hacer con Maarva. A pesar de que no es madre de ninguno de los dos, hay un claro sentido de comunidad en Ferrix y ellos no son los únicos que se preocupan por ella, pues otros le han ofrecido ayuda. Mientras, a lo lejos la pareja conformada por Vel Sartha (Faye Marsay) y Cinta Kaz (Varada Sethu) observan a Brasso y a Bix en un esfuerzo por dar con el paradero de Cassian. Vel toma un transporte fuera de Ferrix mientras Cinta se queda observando la casa de Maarva desde la habitación que alquiló.

Debido al estado de salud de Maarva, Bix acude a la tienda de Paak (Abhin Galeya) para utilizar el radio transmisor y comunicarse con Luthen. Brevemente, ella y Paak discuten cómo la presencia imperial ha afectado sus negocios y concuerdan en que tendrán que reunirse para discutir cursos de acción. Paak se muestra aprehensivo por el uso del radio, pero por la urgencia que manifiesta, Bix le permite hacerlo.

En la tienda de Luthen, Kleya Marki (Elizabeth Dulau) recibe la señal de Bix. Luthen quiere responder porque también quiere localizar a Cassian; sin embargo, Kleya remarca que Bix les está preguntando a ellos, por ende, no puede tener mucha información. Además, puede ser que el ISB esté interviniendo el radio, lo cual resulta en una acalorada discusión donde Kleya acusa a Luthen de haber perdido la cordura. Luthen accede a cortar comunicación con Ferrix.

Luthen sale de Corsucant dirección a Segra Milo donde se reúne con Saw Gerrera (Forest Whitaker), el líder de los Partisanos. Los dos buscan adjudicar al otro el ataque en Aldhani, sin ninguno aceptar la autoría, pero concuerdan en que fue “una obra maestra”. Luthen finalmente devela su motivo: dar tecnología robada a Saw a cambio de que este se reúna con un rebelde llamado Anto Kreegyr, quien necesita apoyo aéreo para una operación en Spellhaus. Saw se rehúsa y descalifica a otros líderes de grupos rebeldes como separatistas, neorrepublicanos, sectarios, y más. El líder de los Partisanos prefiere trabajar solo, pero Luthen le informa que no hay manera de lograr la victoria por separado, que necesitan trabajar juntos para forzar al imperio a endurecer sus acciones. No hay manera de que Saw ceda.

A la mañana siguiente en Ferrix, Bix escucha el sonido de personas golpeando instrumentos de metal para informar sobre acciones imperiales, tal y como hicieron cuando llegó Pre-Mor a buscar a Cassian en el tercer episodio de la serie. Llega a donde está congregado un grupo de personas, entre ellas Brasso, debido a que detuvieron a Paak y lo llevaron al hotel. Mientras su hijo pide a los imperiales que le digan dónde está su padre, uno de ellos llama a Bix, quien intenta huir, pero es atrapada y llevada al hotel. Allí, Dedra la espera en una habitación con un Paak con signos visibles de tortura.

El capitán Tigo (Wilf Scolding), ahora prefecto de Ferrix, le informa a Dedra que Bix va en camino. Cuando llega Bix y ve a Paak, se desconcierta. Dedra finge no haberlo planeado, como si el que Bix lo viera fuera un error e instruye que se lo lleven. La supervisora le muestra la silla de la tortura a su siguiente víctima y la sienta.

 

Pensamientos generales

* Por fin llegó la aparición de Saw Gerrera a la serie y fue la mejor interacción del episodio. En pocos minutos, gracias al guion y, en particular, a la actuación de Forest Whitaker, fue posible apreciar el estado de la rebelión, así como sus conflictos internos de desarticulación ideológica. De alguna manera, Saw es un verdadero revolucionario, pues otros segmentos de la rebelión, principalmente la versión aglutinada retratada en la trilogía original de películas de Star Wars, buscan la restauración de la República Galáctica. Otras historias, más recientemente los episodios enfocados en el Conde Dooku de Tales of the Jedi (la nueva serie de cortos animados que se estrenó este miércoles en Disney+), retratan el claro descontento de la población debido a la corrupción de los políticos de la república. ¿Es la búsqueda de su restauración un principio revolucionario? Para Saw Gerrera no.

* Si bien no está lleno de acción, este episodio presenta un excelente retrato de los métodos de opresión utilizados por instituciones autoritarias. Quizá el autoritarismo más efectivo es aquel que logra que las personas se olviden de él.

* Las escenas dentro de la prisión son un homenaje claro a THX: 1138, el primer largometraje de George Lucas. Así como el personaje en esa película logra escapar, será interesante ver cómo Cassian y los demás prisioneros escapan.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Palomita de maíz participa en el Programa de Afiliados de Amazon, diseñado para que el sitio gane comisiones a través de enlaces con Amazon. Esto significa que cuando compren alguna película, serie de televisión o libro en Amazon a través de los enlaces establecidos en el sitio, Palomita recibirá un porcentaje del precio ese producto.